«Los policías no podemos vivir en Matrix»

Matías Castaño da el relevo al frente de la Secretaría General del SUP, sindicato mayoritario en la Policía, tras ocho años de mandato

Matías Castaño
Matías Castaño

Oviedo

Matías Castaño prometió que, una vez que se agotara su segundo mandato, abandonaría su responsabilidad al frente de la Secretaría General del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Asturias. Y, ocho años después de realizar esa promesa, hará efectivo su compromiso y regresará «a la trinchera». El sindicato mayoritario del Cuerpo Nacional de Policía en el Principado elegirá este miércoles, día 9, a su sucesor en un Congreso donde se hará efectivo el relevo. Su balance está equilibrado. En el lado positivo, asegura que el índice de criminalidad está «bajo y controlado en Asturias» gracias a la profesionalidad de la plantilla y en el lado negativo de la balanza sitúa la escasez de efectivos policiales.

-¿Se va con la satisfacción del deber cumplido?

-Sí. He estado dos mandatos, de cuatro años cada uno. Había prometido que me presentaría a la Secretaría General para estar como máximo dos mandatos, porque entiendo que en las organizaciones actuales lo que debe imperar es esa flexibilidad. Y que, una vez cumplidos, vuelvas al reciclaje y a la trinchera y que la gente sepa que, a los ocho años, debe dar un paso al frente. Yo cumplo mis promesas. El trabajo era difícil, pero marcho con los objetivos marcados cubiertos y sé que hay compañeros que pueden hacer el trabajo mucho mejor que yo y eso me da a la vez alivio y satisfacción.

-¿Ya se baraja una lista de posibles candidatos?

-En cada comisaría se han hecho ya asambleas para elegir, democráticamente, a los delegados que participarán en el Congreso que se celebra este miércoles y hasta última hora está abierto el proceso. Ahí me despediré como secretario general, haré balance de esta temporada, se presentarán las candidaturas, los candidatos expondrán sus proyectos en el atril y se elegirá a una nueva ejecutiva.

-¿Cuántos afiliados tiene actualmente el SUP?

-Alrededor de unos 500. Es una buena cifra si se tiene en cuenta que en estos años hay 11.000 policías menos, no hay tasa de reposición y por lo tanto no ha venido gente nueva a Asturias, se ha jubilado mucha gente… Yo valoro principalmente que hay muchos compañeros que optaron y confiaron en nuestro sindicato cuando han tenido problemas y ha habido que resolver actuaciones.

-¿Qué objetivos se había planteado al llegar y cuáles se han cumplido?

-Principalmente quería adaptar la organización a los nuevos retos, y entre ellos que fuera muy dinámica, eficiente y eficaz. Adaptarse rápidamente a situaciones cambiantes. El movimiento va muy rápido y creo que lo conseguí, además, de forma totalmente austera, con los mínimos recursos posibles, que es lo que se le pide a cualquier organización. También creo que he logrado que se respete al sindicato y a sus miembros, no vivir en Matrix, es decir, tratar los problemas reales, que sea una organización cercana, honrada, sencilla, transparente y democrática. Y todos esos objetivos se han conseguido. También que haya un montón de gente volcada en el trabajo permanente. Y por eso estoy muy contento de que haya muchos compañeros que pueden hacerlo mejor que yo.

-¿Cuáles han sido los momentos más difíciles?

-Momentos difíciles los tienes casi continuamente, porque en la organización haces tuyos los problemas de los demás como cuando a un compañero le abren un expediente por falta grave y pretenden echarlo de su puesto de trabajo o le sancionan con 20 días de empleo y sueldo y te dejas la piel en la defensa. A nivel general, ha habido muchos momentos, como los desplazamientos a Cataluña, entre otros. El trabajo lo tenemos interiorizado.

-¿Cómo ve la situación de la plantilla en Asturias?

-Asturias tiene una plantilla de primer nivel. La gente aquí viene ya enseñada y con ganas de seguir aprendiendo. El personal es maravilloso y muy trabajador.

-¿Qué retos marcados no pudo conseguir?

-Cuando llegué aquí tenía una percepción personal de que pasaban de este Cuerpo, que no se tenía en cuenta y no se le daba el caché, ni la responsabilidad que se merece y me voy con la misma percepción. No se invierte en el Cuerpo, en recursos humanos, ni materiales. La Policía Nacional merece más atención por parte del Gobierno porque tiene personal con unas capacidades enormes y hay que darles responsabilidades y terreno y para eso hay que dotarlo, porque no se pueden perder 11.000 policías sin más.

-¿Cómo ve la equiparación real y efectiva entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?

-Primero hay que determinar los parámetros real y efectiva. Nosotros nos lo merecemos con creces. No sólo equiparación, sino más. No vamos a estar con quimeras. Hubo un acuerdo y ahora estamos a que se aplique cuanto antes, pero no podemos valorar nada porque aún no se ha ejecutado nada, no está más que en los papeles. Hay una comisión que va a establecer lo que es real y efectivo. Ahora vamos a ver si es cierto que nos quieren y nos valoran. Y es la manera de demostrarlo. Yo creo que nos lo hemos ganado con la gente, como así nos lo ha trasladado la sociedad, porque los policías nos dejamos la piel con la calle hasta el final y sin reservas y ahora le corresponde al Gobierno cumplir también.

-¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de la Policía asturiana?

-Como punto fuerte está claro que, para mí, son los miembros de la plantilla y como punto débil está claro que es la escasez de plantilla. Hay otras cuestiones que hay que abordar inmediatamente y que aún no se han abordado, como es el caso del nombramiento del jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía. No tenemos jefe superior y es una cuestión que no se ha solventado y debería haberse previsto.

-¿Ya hay un chaleco por agente?

-Esa es otra eterna reivindicación. Los chalecos se dan cuando se pueden. Los pedimos continuamente. A nosotros nos gustaría que cada uno tuviera el suyo propio.

-¿Las estadísticas policiales se maquillan?

-No sé si las estadísticas se maquillan o no. Yo estudié Estadística en la universidad y sé que dependiendo de los parámetros y objetivos que marques se aborda de una forma u otra lo que es la pregunta y los resultados varían o no dependiendo de qué parámetro y margen de error eliges. A mí las estadísticas me producen repulsión cuando se utilizan con un fin. Debe ser un medio para valorar, medir y tomar decisiones.

-Asturias está entre las comunidades autónomas más seguras del país

-Sí. El índice de criminalidad en Asturias está bajo y controlado. Hay un sistema de prevención bueno y se hace de forma magistral. A veces las organizaciones delictivas nos sorprenden con estrategias nuevas, pero nuestra capacidad de reacción de respuesta es buena.

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