La imponente iglesia que da luz al corazón de Salas

La Colegiata de Santa María la Mayor data del siglo XVI y alberga el mausoleo del fundador de la Universidad de Oviedo

Colegiata de Salas
Colegiata de Salas

Redacción

En el siglo XVI, Fernando Valdés-Salas, político y eclesiástico influyente de la época y fundador de la Universidad de Oviedo, mandó edificar una iglesia que se convertiría en la representación artística clerical de la localidad asturiana de Salas: la Colegiata de Santa María la Mayor, humildemente conocida como la Colegiata de Salas. Gracias al apoyo económico del mecenas, fue posible la construcción de una obra de elevado nivel que expone con orgullo el título de Monumento Nacional.

Situada en pleno corazón de la localidad, en el casco antiguo, la iglesia combina lo gótico y renacentista, ya que su construcción se llevó a cabo durante distintas épocas. La más antigua, la gótica, es la más importante, ya que abarca todo el cuerpo de la iglesia. A la etapa posterior corresponden elementos como la torre campanario, las capillas y el pórtico. Hoy se encuentra enclavada en pleno corazón de Salas, junto a su calle principal, en un muy buen estado de conservación. Se trata de un reclamo más para los turistas, junto con el castillo. Se puede visitar, a partir del 15 de junio y hasta el 15 de septiembre, en horario de mañana y tarde, al igual que sucede en Semana Santa. 

Colegiata de Salas
Colegiata de Salas

Su interior se divide en dos tramos cubiertos con bóvedas estrelladas, más sencillas que la que cubre el ábside, el coro o tribuna, situado a los pies, se levanta sobre una bóveda de crucería nervada y arco carpanel. Todas las nevaduras arrancan de ménsulas sin decorar, quedando así los muros lisos. La iluminación se realiza através de largos y estrechos vanos de medio punto con doble derrame.

Uno de las obras que más destaca es el retablo barroco del escultor asturiano Luis Fernández de la Vega en la capilla mayor. A su derecha e izquierda se ubican los sepulcros de don Juan y doña Mencía, padres del arzobispo Fernando Valdés Salas y en la pared norte está el mausoleo renacentista del ilustre fundador de la Universidad de Oviedo, de finales del siglo XVI, realizado en mármol por el escultor italiano Pompeio Leoni. Los restos del ilustre asturiano descansan en la Colegiata desde 1569. Aunque a día de hoy el mausoleo constituye un obra de primera fila del estilo escultórico de la época, no fue hasta finales del siglo XIX cuando recibió los primeros elogios.

Interior de la Colegiata de Salas
Interior de la Colegiata de Salas

El paso del tiempo hizo mella en sus características, por eso ha sido objeto de importantes trabajos de restauración dirigidos por el arquitecto Menéndez Pidal, quien limpió las bóvedas cubiertas de cal y retejó la nave y las capillas. Además, se cuidaron los muros y el pavimento del templo. Asimismo, ha sido foco de estudios que buscan evitar los daños de la humedad, así como la recuperación de ciertos elementos. Cabe destacar en este sentido la restauración del mausoleo del fundador, desde las primeras destrucciones provocadas por la guerra al aislamiento y refuerzo de anclajes internos, así como la eliminación de sales. Todo ello con el fin último de conservar en su mayor plenitud de una era capaz de deslumbrar a los visitantes, además de ofrecerles una visión histórica del arte sacro.

Valora este artículo

1 votos
Comentarios

La imponente iglesia que da luz al corazón de Salas