Cabo Peñas: al norte del norte

Un lugar donde el sonido de las olas del mar y la brisa marina te envuelven creando una atmósfera inimitable

Cabo Peñas
Cabo Peñas

Redacción

El paisaje que se ofrece desde el cabo Peñas es inigualable. Pero el recorrido que hay que hacer para llegar hasta él no se queda corto. Una de las mejores opciones, si se parte desde el oriente, es tomar la AS-118 a la salida de Gijón y recorrer toda la costa y sus pueblos. Perlora, Candás y Luanco son los más destacados. Tras pasar esta última villa marinera, la carretera de Bañugues te acerca hasta el final del recorrido, ascendiendo en altitud y empujándote más y más a la costa. El paisaje durante este recorrido poco tiene que ver con el que encontrarás al final: infinitas y verdes praderas que dejan ver, muy al final de su extensión, el Cantábrico en todo su esplendor. Tras cruzar una larga recta donde las llanuras sobrepasan el cogote a ambos lados de la carretera, ahí, al fondo se encuentro el faro de Peñas que abre paso a los escarpados acantilados de roca cuarcita.

Cabo Peñas
Cabo Peñas

El cabo Peñas es, sin duda, uno de los lugares más abruptos y con mayor personalidad del Principado. Sus escarpados acantilados, que en ocasiones alcanzan los cien metros de altitud, rompen sobre el Cantábrico formando un conjunto de inigualable belleza. Para los que teman tan inmensas alturas, no hay nada por lo que asustarse. Una larga pasarela de madera recorre el terreno y guía el camino para disfrutar de las vistas desde distintas perspectivas. Un camino de tierra se extiende más al oeste del camino, formado por las pisadas de todos aquellos a los que la pasarela se le queda corta. 

Estar en el cabo Peñas es situarte al norte del norte, en un lugar donde el sonido de las olas del mar y la brisa marina te envuelven creando una atmósfera inimitable. No es de extrañar que en 1995 pasase a ser declarado paisaje protegido entrando a formar parte de la Red Regional de Espacios Naturales Protegidos de Asturias. Dentro de los 19,2 kilómetros cuadrados protegidos se desarrolla una vegetación halófila, siendo el elemento vegetal de mayor importancia las comunidades acuáticas y turfófilas, que se desarrollan en pequeñas depresiones en el seno del matorral que circunda el Cabo. En los niveles superiores, donde el influjo marino desaparece, se encuentran diferentes tipos de bosques con el predominio de los robledales.

Las aves y algunos pequeños mamíferos son los grupos de vertebrados de mayor interés en la zona. Entre estos últimos destaca la liebre europea. Algunos pequeños carnívoros como la garduña o el zorro campean habitualmente por la zona. Entre las aves es significativa la presencia del cormorán moñudo y el paíño. En el 2003 esta área del litoral asturiano se incluye, de forma parcial, en la lista europea de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) con el objetivo de garantizar la protección y la gestión a largo plazo de las especies de aves.

Cabo Peñas
Cabo Peñas

Este cabo, situado en la zona central de la costa asturiana, entre Gijón y Avilés, se encuentra rodeado de playas formadas por cantos o arenas. Entre ellas destacan las de Xagó y Verdicio, de gran belleza. Las vistas desde el cabo Peñas alcanzan hasta lo inimaginable. Lo primero que se divisa, las pequeñas islas e islotes rocosos como La Erbosa. Si llevamos la vista más allá, al este se puede alcanzar a ver las puntas del Castro, de la Narvata, del Aguión, de la Vaca y de Tazones. Hacia el oeste, el cabo Vidio, e incluso el cabo Busto. 

El faro y centro de interpretación marino de Peñas

En funcionamiento desde el año 1852, el faro del cabo Peñas es el más importante y de mayor alcance del litoral asturiano y es uno de los pocos faros de España que aún cuentan con farero. Antes de su electrificación, se señalizaba con fuego, mediante la quema de troncos. En la planta baja del faro se encuentra el, Centro de recepción de visitantes e interpretación del medio marino de Peñas un pequeño museo que muestra todo lo relacionado con el mar, el hombre y la fauna y la flora del entorno. Se divide en cinco salas: En la Sala de los faros se reproduce la historia de faros y fareros, en la Sala de tormentas y galernas los asistentes podrán experimentar una simulación realista de una de estas borrascas. En la Sala del hombre y el mar se abordan temas como la pesca, la religión o la relación del hombre con el mar. La Sala de la biodiversidad marina muestra las especies marinas del entorno y, por último, La ventana de Gozón indica los principales recursos turísticos del concejo. 

El museo puede visitarse durante todo el año y todos los días de la semana, en horario de 10.00-14:.00 y 16.30-18.00 horas de octubre a marzo y de 10.30-13.30 y 16.30-19.00 horas de abril a septiembre.

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