Carreño, de cordero a lobo

Pablo Carreño
Pablo Carreño

Redacción

Pablo Carreño, sin duda el mejor deportista asturiano del año pasado al jugar el torneo de Maestros, todo un hito tenístico, afronta de nuevo las pistas de tierra de Roland Garros. Su nuevo rival será Federico Delbonis. A ellos les une una amistad de varios años fraguada en las pistas de entrenamiento de Barcelona, donde ambos pelotearon y aprendieron durante muchas horas. Para Carreño fue una etapa básica de formación que tuvo recompensa, aunque fue duro emocionalmente: suponía dejar atrás a su familia en Asturias. Delbonis se suma a los elogios hacia Carreño, unánimes entre el circuito. «Es un jugador muy sólido desde el fondo de la cancha. Nos conocemos bastante de mi etapa en Barcelona. Hemos entrenado mucho allí y es un gran chico. Siempre nos han salido lindos partidos», ha dicho el tenista argentino. ¿Se puede ser deportista de élite, ser extremadamente competitivo en un deporte en el que no te puedes esconder (caso del tenis) y ser buena persona? Toni Nadal ya insinuó hace un año que el cordero se estaba convirtiendo en lobo en la pista, y que fuera de ella, Pablo Carreño era una excelente persona. Todo es posible. ¿Y un potencial ganador de un grand slam? Ojalá.

El gafe de los macroconciertos

Las inundaciones del festival Baldumac en La Morgal, con anulación de actividades y devolución de entradas, evoca otro macrofestival de rock, el más importante que ha pasado por Asturias en su historia. Nos referimos a Doctor Music, que pasó por las mismas instalaciones en julio del año 2000 con malos resultados de público pese a las estrellas que pasaron por aquí. Desde Lou Reed a Pet Shop Boys, Muse, Beck, Paul Weller, Molotov, Tindersticks o Rollins Band. La lluvia también hizo estragos el último día, aunque sin los excesos de Baldumac. Son los peligros de esta región que muchos organizadores de conciertos al aire libre conocen a la perfección.

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