Sobrios de día y de noche

Pilar Campo

ASTURIAS

Los 28 grupos de Alcohólicos Anónimos en Asturias, tres de ellos integrados en el Centro Penitenciario, celebran hoy, domingo, en Pola de Laviana, el 83 aniversario de su creación

10 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Dos estadounidenses enganchados al alcohol abrieron el camino que hoy recorren 28 grupos de la asociación Alcohólicos Anónimos en Asturias, tres de ellos integrados en el Centro Penitenciario. Empezaron una conversación donde intercambiaron sus experiencias vitales con la bebida y esa charla informal, que tuvo lugar el 10 de junio de 1935, ha sido el punto de partida de la creación de una comunidad que abarca a más de dos millones de personas en los 100.000 grupos distribuidos en 187 países. El reto de estar sobrio de día y de noche es algo más que un principio y una meta que marcan la trayectoria de Alcohólicos Anónimos. Es el nexo que ha salvado la vida personal, laboral y social de todos sus integrantes.

Ni integrados en sectas o partidos políticos

En conmemoración de los 83 años de existencia que lleva activo Alcohólicos Anónimos, los 28 grupos formados en Asturias celebrarán hoy, domingo, día 10 de junio, un acto, a las 12 del mediodía, en el edificio CIDAN del Ayuntamiento de Pola de Laviana. «De estos 28 grupos que hay en el Principado, tres de ellos se encuentran en la cárcel asturiana, y el único requisito que se pide para formar parte de uno de estos grupos es el deseo real de dejar la bebida», señalan los organizadores del acto.

La actividad de la asociación comenzó en Madrid en 1955 y en la actualidad existen en España 619 grupos repartidos en 25 áreas. Los miembros de la asociación no pagan cuotas y se mantienen únicamente con las aportaciones que ellos realicen. Puntualizan que no pertenecen «a secta, religión, partido político, organización o institución alguna» y advierten que su único objetivo es «mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar ese estado de sobriedad».

La obsesión compulsiva

Los miembros de Alcohólicos Anónimos aseguran que, a través de su experiencia, han podido constatar que se produce una «alergia física por temor a tomar la primera copa unida a una obsesión compulsiva que anula la capacidad para detener o controlar la ingesta de alcohol».

Esta enfermedad afecta tanto física como psíquicamente a la persona y por ello quienes la padecen deben someterse a tratamientos específicos a cargos de profesionales. «Los médicos están para tratar esta enfermedad, mientras que el programa de Alcohólicos Anónimos va única y exclusivamente dirigido a la recuperación emocional del alcohólico», especifican.

Aprender a vivir sin el refuerzo del alcohol es una tarea en la que están comprometidos los integrantes de Alcohólicos Anónimos que hoy, domingo, celebrarán el 83 aniversario de una asociación que les ayuda, apoya y anima a salir adelante y a compartir experiencias sin recurrir a la bebida.