Alejandro Viciosa

La posverdad se ha instalado en el seno de Izquierda Unida de Asturias o al menos una parte de la dirección regional quería instalarla hasta ayer tarde. Se pretendía desarrollar un argumentario que llevaba funcionando durante los últimos meses capitaneado por el portavoz parlamentario (Gaspar Llamazares), jalonado por el Secretario de organización de IU Asturias (Alejandro Suárez) y repetido hasta la saciedad por diferentes dirigentes locales en sus intervenciones públicas.

La posverdad de ese argumentario, no tenía otra intención que desgastar la política federal de Izquierda Unida y el desarrollo de las iniciativas estratégicas de IU, sobremanera la política de alianzas aprobada de manera abrumadora por la militancia de todo el Estado. Pero esa situación se terminó ayer. ¿Por qué?

1. Ayer una delegación federal mantuvo un encuentro con la Dirección de IU Asturias en la que se exigió de manera clara que el referéndum federal es de obligado cumplimiento, que los derechos de la militancia de participar son inamovibles y que ningún órgano o responsabilidad política en IU Asturias podía determinar la contrario. Esto pilló por sorpresa a algunos dirigentes asturianos acostumbrados a que IU Federal, siempre temerosa de la federación asturiana, dejara hacer y deshacer al reino de taifas propio que era IU Asturias.

 2.Esta posición clara y rotunda de la Dirección federal con el Secretario de organización (Ismael González) a la cabeza, hace que quienes el lunes votaron en la Colegiada regional (capitaneados por Alejandro Suárez, como responsable de organización) que en Asturias no se reconocía el referéndum federal y se iniciaba un proceso de boicot abierto hacia la logística del proceso, tuvieran ayer que enviar una rectificación en toda regla a todas las asambleas locales de IU Asturias. Después de toda una semana pateando territorios y asambleas, como la de IU Gijón, defendiendo la «rebeldía» frente al Federal opresor, Alejandro Suárez tuvo que admitir por escrito que lo que estaba haciendo no podía hacerlo. Y que el referéndum se tenía que celebrar.

3.Después de un intento torpe y malintencionado por parte del ínclito Secretario de organización de Asturias, situando la sombra de la sospecha sobre un aumento de simpatizantes en el censo de votación, la verdad se abrió camino y mira por donde no dejó muy bien parado al inductor de la maniobra. La verdad (que teniendo matices sólo es una) es que la labor de la Secretaria de organización regional era la de revisar y mantener actualizado el censo de simpatizantes de IU Asturias. Esa labor no se realizó por parte del citado secretario, más inmerso en la defensa numantina de la «autonomía jurídica, el CIF y la identidad de IU», que en tareas más mundanas como atender a las solicitudes de inscripción de simpatizantes durante el último año.

4.Viendo que su argumentario flojeaba, desde los sectores enfrentados al federal se intentó agitar la bandera de que con el referéndum federal se impedía decidir en las localidades o en la región la política de alianzas propia. Daba igual que el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, hubiera explicado por activa y por pasiva, que la militancia de las localidades y las regiones serían quienes definirían la política de alianzas concreta. La posverdad tenía que triunfar y habría que repetirlo en todos los foros. Activaron de nuevo al portavoz siempre dispuesto, que aprovechándose de su altavoz público en la Junta se erigió en comandante galo contra la siempre conspiradora Roma, activaron a sus dirigentes locales y regionales y por último inundaron prensa y redes sociales de interpretaciones sesgadas del acuerdo marco federal.

5.De nuevo la jugada les salió rematadamente mal, pues la Dirección federal volvió a repetir lo que llevaba diciendo hasta la saciedad por todos los medios posibles: El acuerdo federal es un marco general de acuerdo con Podemos, Equo y otras fuerzas políticas que sirve de base para los procesos que quieran realizarse a nivel municipal y autonómico. Lo que ocurre es que muchos dirigentes asturianos siguen en una clave diferente y en sus esquemas la dirección federal tiene que seguir dejando hacer a cada reino de taifas en el que se había convertido IU, con IU Asturias como alumno aventajado.

Hoy algunos dirigentes intentaran vender el acuerdo de ayer como una victoria. Se va a decidir en Asturias si vamos con Podemos o no, dirán orgullosos, cuando repiten lo que ya sabíamos desde hace meses. Pero lo grave es que han situado a la organización al borde de la ruptura con la dirección federal, han sido imprudentes en sus decisiones y se han extralimitado en sus funciones orgánicas. Esto debería tener consecuencias y la primera debería ser que por decencia y honestidad, el secretario de organización de IU Asturias, presentara su dimisión irrevocable.

Nidia Gómez y Alejandro Viciosa, ambos integrantes de la Comisión Colegiada de IU-Asturias.

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Contra la posverdad en IU Asturias: notas para entender una crisis premeditada