Un recorrido por la excelsa belleza de las majadas

El senderismo en su punto más álgido se vive en esta ruta, dentro de los Picos de Europa

Pastores en Majada de Belbin
Pastores en Majada de Belbin

Redacción

Un paisaje evocador de verde intenso y aire puro. Así se vive la ruta de senderismo de las majadas de Picos de Europa, donde se podrá sentir la experiencia del pastoreo en primera persona. Paso a paso, lugares de imperiosa belleza con las cumbres más altas de la Cordillera Cantábrica como estampa se presentarán al viajero. Paso a paso, el particular sonido de la naturaleza se hará eco. La ruta, que comunica los Lagos de Covadonga con la localidad de Poncebos (Cabrales) es toda una vivencia que se acerca a una irrealidad que no podría estar más presente.

Aquellos que decidan adentrarse en esta experiencia inigualable han de saber que necesitarán todo el día para poder disfrutarla en todo su esplendor. Con una duración que abarca entre 7 y 8 horas, se espera del caminante predisposición y preparación, que lleve un buen calzado, una mochila ligera y que sea respetuoso con la naturaleza.

Para entender dónde se adentrará el visitante es importante saber que las majadas son como pequeños pueblos naturales, habitados principalmente durante el verano, que recrean un paisaje lleno de cabañas parceladas por muros de piedra, donde los animales pastan, donde los perros guían al rebaño, donde los pastores disfrutan y se esfuerzan por conservan su modo de vida.

La ruta

La ruta comienza en los magníficos Lagos de Covadonga. Una vez allí, lo primero que hay que hacer es tomar la senda que conduce al Lago Ercina. Muy cerca, justo después de descender hasta la fuente de La Texa, el viajero se topará con la primera majada, la de la Llomba. Siguiendo el recorrido un poco más adelante se habrá llegado a la amplia y majestuosa Majada de Belbín. En ella se encuentran numerosas cabañas en perfecto estado gracias a las buenas labores de rehabilitación. Su interior acoge un placer para el paladar, ya que son la casa de elaboración y maduración del conocido queso de Gamoneu, en concreto, se realiza la variedad de Gamoneu del Puertu.

Será difícil resistirse a apostar por una breve pausa en el camino para probar este manjar mientras se descansa sobre los apacibles prados, territorio exclusivo de los pastores asturianos y sus rebaños.

Tras la pausa, de vuelta al camino. Siguiendo por la ruta aparece una majada más pequeña que la que se deja atrás, la de la Güelga. A continuación, se viene una subida un tanto empinada cuya recompensa tiene nombre propio: la majada de Parres, tan bella que el pequeño esfuerzo se olvidará al instante.

Vega de Sotres
Vega de Sotres

La ruta avanza más arriba con la majada de Arnaedo. Allí, el caminante se encontrará con una fuente, idónea para realizar de nuevo una pequeña pausa, refrescarse y respirar el aire puro del lugar. En este punto habrán pasado ya unas dos horas. Después, se llegará al Collado de Sierra Buena, se estará entonces a 1.400 metros, el punto más alto de todo el recorrido. Como no podría ser de otro modo dada la altura, las vistas panorámicas del macizo central dejarán sin palabras.

Tras tomar el debido aliento que las vistas robaron, la ruta sigue adelante con la maravilla de Vega Maor, un terreno profundo que conduce a la majada que lleva su nombre. A partir de entonces empieza una gran bajada que resulta en la conocida majada de Ostón. Se trata de uno de los momentos más bellos de todo el recorrido. Aquí, las cabañas están construidas en una suerte de peña. También se encuentra una explanada, la Pica de Ostón, cuya subida culmina en una oportuna atalaya situada justo sobre la magnífica garganta del Cares. Es un buen momento entonces para sentarse a comer bajo el cobijo de la naturaleza más vibrante.

Después de llenar los estómagos y la vista de toda la belleza posible del lugar, llega el momento de la bajada. Una gran y zizageante bajada que llevará a la majada de Culiembro. Unos metros más abajo se llegará al Puente Pando, construido sobre el río Cares. Tras atravesarlo el caminante se topará con una intersección de la conocidísima ruta del Cares, pero su destino está a la izquierda, dirección Poncebos, donde se pondrá punto final a esta inolvedable senda.

 

Para acercarte a todo lo que te ofrece el Paraíso Natural no dejes de visitar www.turismoasturias.es

Valora este artículo

5 votos
Comentarios

Un recorrido por la excelsa belleza de las majadas