El gobierno del clítoris


Que los nombres son muy importantes lo saben bien los literatos y por eso una rosa es una rosa es una rosa. No es asunto menor cómo acaban llamándose las cosas y por eso hubo polémica esta semana cuando los colegios de abogados de Oviedo y de Gijón sometieron a consulta de los profesionales inscritos si cambiar el nombre de la institución por Colegio de la Abogacía en aras de ser más integradores ya que hay tantos abogados como abogadas en el presente. No se trata de una cuestión novedosa pues otros colegios de España han adoptado decisiones similares. La propuesta salió adelante en Gijón pero no en Oviedo. Y además de la discusión por las votaciones se añadió la extemporánea declaración de unos de los abogados de la capital, Alfredo García López, que criticó encendidamente la propuesta por considerarla una convocatoria propia de «clitoriarcado» que es un neologismo inédito que, suponemos, viene a describir el gobierno de los clítoris. García López es el letrado defensor del ex secretario de la Fundación para la Formación, la Investigación, la Documentación y los Estudios Sociales (Infide) Pedro Castillejo, investigado en el Caso Villa. Todo es estos procesos termina con alguna alusión erotícca, como cuando otros de los investigados, José Antonio Postigo acudió a declarar a la comisión de la Junta General y a las preguntas de un periodista replicó no con una respuesta sino con otras cuestión «¿tu yes homosexual?». Es la cortina de humo, lo de la entrepierna, más vieja del mundo.

Candidatos para Oviedo pero no oviedistas

Si semanas atrás el oviedismo tuitero se lanzó a la caza de un joven militantes de Nuevas Generaciones de Oviedo que debía tener alguna ambición política en la capital pero que hacía gala de un sportinguismo más que militante, ya que sus manifestaciones estaban llenas de improperios para con el club carbayón, sucede ahora que han puesto el punto de mira sobre el recién elegido secretario general de Podemos Oviedo, Daniel Latorre que sucede en el cargo al concejal de Economía Rubén Rosón. Pero le echaron en cara a Latorre ser un sportinguista clandestino, cosa que él niega y asegura que se siente ovetense aunque en origen sea de Avilés y que no tiene predilección alguna por ningún equipo. Le echaron en cara al dirigente morado que en sus gustos de Facebook tiene marcada la predilección por los colores rojiblancos. Aunque él dice que eso no significa nada.

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