Redaccion

Nada humano le es ajeno a Oviedo. Hubo un momento en que la figura de Woody Allen, en la cumbre de las protestas del movimiento #MeToo, llegó a estar tan cuestionada, que una plataforma feminista propuso que se retirar la estatua que el cineasta tiene en la capital. La petición llegó a debatirse en el Ayuntamiento, en el Consejo de Igualdad, aunque finalmente no fue aprobada. Era un momento en que actores y actrices se conjuraban para no volver a aparecer en sus películas dada la relevancia de las acusaciones de abuso sexual lanzadas por Dylan Farrow que dijo haber sufrido en su infancia. Ahora ha salido a la palastra para dar su versión de lo sucedido y que es muy distinta, por no decir que radicalmente opuesta, a la mantenida por su hermana pequeña y su madre Mia Farrow.

Moses Farrow ha publicado un texto en el que describe un hogar bastante desestructurado y en el que los niños eran víctimas de una madre controladora que les hacía sufrir castigos físicos pero también terribles humillaciones psicológicas y en el que relata un recuerdo personal en el que Farrow le obligó a memorizar una relato alternativo totalmente inventado sobre un suceso en principio anodino. Moses explica que en el día en el que supuestamente Dylan sufrió los abusos él estaba a cargo de vigilarla y que no estuvo en ningún momento a solas con el director, que de hecho no existía el cuarto de juegos en el que afirma que tuvo lugar ni tampoco el tren eléctrico que es parte del relato. Se describe como un niño víctima de un desgarrador proceso de separación de sus padres adoptivos y recuerda que en dos investigaciones llevadas a cabo en su tiempo, Woody Allen resultó exonerado.

Garzón, el coordinador ausente

Este jueves tendrá lugar la consulta propia de IU Asturias sobre la posibilidad de que la formación concurra en coalición con Podemos en las elecciones municipales y autonómicas. Semanas atrás tuvo lugar la misma consulta pero planteada por la dirección federal, que los asturianos no quisieron admitir como vinculante y que se cerró con una victoria del sí pero con apenas un 33% de participación del censo. Después de la crisis desatada, con advertencia de intervención de Alberto Garzón incluida, los esfuerzos de los asturianos pasan ante todo por lograr un porcentaje de particiupación superior que los legitime ante la dirección federal. Lo cierto es que en la dirección asturiana son muy minoritarios los que querrían repetir una coalición como la de Unidos Podemos en las generales que se vivió de forma denigrante para su antiguo coordinador a la hora de conformar las listas. Lo cierto también es que ni siquiera Podemos Asturies tiene el menor interés en repetir la experiencias y la vehemencia en lograrla no tiene mucho reflejo a este lado de la cordillera. En estos días se ha recordado que Alberto Garzón es el único coordinador en la historia de Izquierda Unida que jamás ha visitado la sede autonómica de la coalición en Oviedo, de la que es la agrupación (y con mucha diferencia) más fuerte de todo el Estado. «¡Ni Paco Frutos lo hizo!». Pero Alberto está ausente.

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El hijo que defiende a Woody