«El riesgo de incendios se verá a partir de agosto; ahora el terreno aún está verde»

ASTURIAS

Incendios en Asturias. Archivo
Incendios en Asturias. Archivo J.L.Cereijido

La llegada del buen tiempo activa en el BOPA las medidas estacionales de prevención contra el fuego, aunque los guardas del Medio Natural insisten en que debe actuarse contra los delincuentes y establecer una planificación real que aún no se da

26 jun 2018 . Actualizado a las 10:46 h.

El año pasado se cerraba con el segundo peor balance en número de grandes incendios y de superficie forestal quemada de toda una década en Asturias. Los datos recabados hasta mediados de junio de este año por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación perfilan un panorama bien diferente, con un 2018 que al menos de momento es el segundo mejor año en descenso de incendios desde 2008. Si en Asturias se habían registrado 13.822 incendios en 2017, en lo que va de año en toda España solo han sido 2.715, de los que el 45% se concentraron en el noroeste que forman Asturias, Galicia, Cantabria, País Vasco y las regiones de León y Zamora. Tras un invierno y una primavera con abundantes lluvias, llega el buen tiempo y, en principio, da la impresión de que el riesgo de incendios podría aumentar.

Sin embargo, esa primavera lluviosa, cuando históricamente es una de las peores épocas del año para la propagación de incendios junto con finales del otoño, ha permitido que el terreno aún esté demasiado húmedo para que el riesgo de incendios se incremente. «En los meses de junio, julio y agosto, de todas formas, suele haber muy pocos incendios», explica Miguel Garrido, secretario de la Asociación de Guardas del Medio Natural del Principado de Asturias (Agumnpa). «De momento el terreno está verde y, el mayor peligro, podría darse a partir de agosto o septiembre si siguiera un tiempo seco», añade, recordando que la mayoría de los fuegos que se provocan en Asturias se deben a quemas intencionadas de pastos y ahora están aún verdes.

En todo caso, como todos los años antes de que arranque julio, la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales publicaba ayer en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) las medidas estacionales y temporales que, en materia de prevención de incendios forestales, se volverán a establecer este verano en Asturias. Estas medidas, que se vienen implantando desde 2006 en todas las comunidades autónomas, se centran sobre todo en la suspensión de las autorizaciones de las quemas agrarias, el control del tránsito de vehículos a motor por las pistas forestales y una mayor restricción del uso del fuego en barbacoas o para festejos tradicionales y de maquinaria susceptible de ser fuente o foco de incendio durante los meses de julio, agosto y septiembre en los montes y banda de 100 metros de terreno colindante.

Así, entre julio y septiembre quedará prohibida la ejecución de quemas cuando el índice de riesgo de incendio forestal en la zona sea 3 (alto), 4 (muy alto) o 5 (extremo). Esta prohibición también se extenderá a las autorizaciones que se hayan emitido o se vayan a emitir para el empleo de equipos o herramientas susceptibles de propagar fuego en los montes en caso de que vayan a utilizarse en días en los que ese riesgo sea de 4 o superior. 

Barbacoas y festejos tradicionales

Cuando ese riesgo sea de nivel 4 o 5, la resolución indica que el Servicio de Montes, a través de la Guardería del Medio Natural, podrá establecer regulaciones temporales concretas de acceso y uso de las pistas forestales para reducir la peligrosidad y facilitar la vigilancia preventiva, pudiendo  en caso de riesgo extremo prohibiéndolo salvo para las labores relacionadas con las emergencias.

En cuanto a las autorizaciones para el uso de fogatas y hogueras para cocinar en festejos tradicionales, en las situaciones de riesgo muy alto o extremo, los guardas forestales también podrán establecer in situ medidas y acciones encaminadas a evitar o reducir la peligrosidad, como por ejemplo la regulación del tránsito de vehículos, la prohibición de acceso o la modificación de fuegos autorizados para la cocina, pudiendo suspenderse tanto el uso del fuego como el acceso cuando las circunstancias que concurran lo hagan aconsejable previa comunicación al Servicio de Montes. Queda prohibido además el uso de pirotecnia en los montes y terrenos forestales.

«Estas medidas están muy bien pero los incendios en Asturias no se provocan en una barbacoa. El mayor número de incendios son intencionados y, si no se actúa sobre los delincuentes que queman los montes, por muchas medidas que se establezcan no va a cambiar nada», considera Garrido, que explica que estas normas son comunes a todas las comunidades autónomas: «Por poner un ejemplo, el caso de las barbacoas tiene más aplicación en zonas del Mediterráneo, aquí prácticamente no hay, son casos muy puntuales».

No pasa por alto, aprovechando que la disposición publicada ayer en el BOPA menciona la actualización del Plan de protección civil de emergencia por incendios forestales del Principado de Asturias (INFOPA), que los guardas forestales de Asturias siguen trabajando como en el año 2001, «que fue cuando se estableció la última instrucción del INFOPA», quedando desde entonces lógicamente desfasada. Pese a que el INFOPA se ha modificado, aún queda pendiente esa nueva instrucción para la vigilancia y prevención de incendios forestales, aparte de que los medios materiales y humanos de los Agentes del Medio Natural, como vienen reclamando históricamente, son insuficientes. 

«No hay nada planificado»

«No hay nada planificado a nivel institucional», dice Garrido respecto a las medidas preventivas contra incendios de cara al verano, «en tal caso, los compañeros podrían hacerlo a título personal, pero nosotros seguimos igual, sin tener jornadas de vigilancia planificada, sin la instrucción para desarrollar guardias ante los incendios». Según recoge la disposición publicada en el BOPA, «en la actualidad, gracias a los trabajos de análisis del riesgo efectuados para la actualización del Plan INFOPA y la redacción de la nueva Estrategia Integral de Lucha contra Incendios Forestales ahora en curso, se ha mejorado la normativa básica de prevención con la redacción» de una resolución que la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales adoptaba el pasado 5 de marzo para aprobar las instrucciones sobre quemas en el territorio asturiano, «por lo que la necesaria regulación estacional y temporal para el período estival debe estar apoyada en el mejor y mayor

conocimiento que ahora se tiene de los incendios forestales en Asturias». Con estas medidas, se añade, se pretende aportar una regulación y un enfoque «mejor ajustados a la realidad meteorológica, causal y sociológica regionales». 

Sea como fuere, también Greenpeace valoraba como deficiente la planificación contra los incendios en Asturias en las conclusiones del informe «Protege el bosque, protege tu casa» que se elaboraba a partir de los datos que las comunidades autónomas aportaban sobre diez criterios de análisis. Siete comunidades obtuvieron la misma valoración que Asturias y, en otras tres, se puntuó como muy deficiente.