Izquierda Unida de Asturias celebrará este jueves su propia consulta particular sobre la posibilidad de concurrir a las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2019 en coalición con Podemos o en solitario. Lo hará semanas después de que cerrara la votación propuesta por la dirección federal con una pregunta similar (que abarcaba además de esas dos convocatorias la de los comicios europeos) y que fue contestada hasta rayar con la ruptura por la coordinadora de Asturias. Tras una amenaza de intervención de Alberto Garzón se llegó a un acuerdo para celebrar dos consultas asumiendo que sólo la asturiana sería vinculante para las alianzas en los ayuntamientos en la lista para la Junta General. En el medio hubo acusaciones cruzadas de manipulación del censo de participantes (abierto tanto a afiliados como a simpatizantes) y terminó con una victoria por el 66% de los partidarios de la confluencia pero con apenas una participación del 31% del censo total de militantes y simpatizantes. En la consulta de hoy sólo votarán los afiliados y desde Asturias precisan superar esa participación, que haya una abstención menor, para legitimarse ante la dirección federal.

Distintas fuentes en el seno de la organización auguran que el resultado podría ser similar al de la votación celebrada hace un año en el que el 45,7% del censo total de militantes respaldó de forma masiva (con un 94% de votos a favor del sí) la consulta sobre si la formación debería mantener su «identidad» en las elecciones. Para ello esperan que se movilicen los afiliados de agrupaciones especialmente relevantes como las de Mieres y Gijón, en las que además es mayoritario el sentir adverso a la confluencia con Podemos, frente a otros concejos como Avilés o Langreo. Desde Asturias en todo caso se ha insistido en que, a la hora de establecer alianzas en los concejos, las agrupaciones de cada municipio contarán con libertad total para decidir sus coaliciones. También sobre el papel, la dirección federal insistió en que la consulta planteada semanas atrás sólo era «un marco» al que cada territorio podría ajustarse según sus necesidades, pero las heridas son recientes y el distanciamiento estratégico entre IU de Asturias y la coordinadora de Alberto Garzón lejos de atenuarse se ha ido acrecentado con el tiempo. Desde Asturias se asume que Garzón ya tiene decidida su apuesta por «superar» IU y avanzar en un modelo de partido totalmente distinto y cada vez más engarzado en Podemos mientras que en el Principado, que es la federación con mayor peso institucional, con el grupo en el parlamento autonómico más consolidado del Estado y además como segunda fuerza municipal de la comunidad, la experiencia de Unidos Podemos se percibe con un balance negativo, que no solo suma sino que resta y además con varios desencuentros a lo largo de toda la legislatura en cuestiones importantes, singularmente sobre política presupuestaria.

Sí a la aldea gala pero no a Astérix

De forma paralela en los últimos días se ha agriado más la relación entre la dirección federal de IU y el portavoz parlamentario de la coalición en Asturias, Gaspar Llamazares. Ha sido así después de que se publicara que la plataforma Actúa (ligada al partido Izquierda Abierta, IA, que dirige Llamazares y que está integrado en IU) celebró un encuentro con responsables del PSOE en la comunidad de Madrid. Después de esa noticia se publicó también que la dirección federal estudiaba decidir este sábado aplicar a IA, el artículo 31 de los estatutos de la coalición sobre faltas de lealtad a la formación. Llamazares respondió solicitando una reunión con la coordinadora que todavía no ha recibido respuesta.

El portavoz no tuvo participación en la decisión de la coordinadora asturiana de bloquear en un inicio la consulta federal, aunque ha sido una constante piedra en el zapato de las tesis garzonistas por la confluencia con Podemos. Lo ha hecho con reiteradas manifestaciones públicas y con la petición expresa, también repetida en varias ocasiones, de que IU Asturias debería concurrir en solitario a las elecciones autonómicas. «IA es el pepito grillo» en este proceso, señaló Llamazares quien afirmó que la intención de la dirección federal es «neutralizarme a nivel personal porque aunque vayan a admitir a la aldea gala, que Asturias se presente, no pueden admitir a Asterix».

Lo cierto es que tampoco en Podemos Asturies ven con ilusión repetir una alianza con IU que en el congreso de Vista Alegre consideraron «un lastre» y que sólo se percibe como positiva en determinados concejos (de nuevo Avilés y Langreo) pero que no ven trasladable a otros municipios ni mucho menos a la lista de las autonómicas. Pero las estrategias de unos y otros en Asturias chocan con las de ambas formaciones al sur de la cordillera cantábrica. Podemos Asturies defendió y logró en el congreso estatal su autonomía para definir alianzas electorales, IU Asturias se juega en la consulta de hoy mantenerla si se legitima con una participación más amplia que en la consulta federal. Pero ya hay voces que auguran a medio o largo plazo, si no cambian muchas circunstancias, una ruptura.

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IU Asturias se juega su independencia en la participación de hoy