Redacción

¿Una reina futbolera? Quienes recuerdan a Letizia en su etapa de infancia y adolescencia ovetense evocan a una joven con cierta aversión al fútbol y un amor absorbente hacia la cultura, la música, el cine y la literatura. A su marido, el rey, se le reconoce su afición al Atlético de Madrid. Un amor colchonero tácito y nunca reconocido por aquello de la neutralidad real, incluso en ámbitos futboleros. La reina recibió ayer en audiencia a la selección española femenina de fútbol sub-17 tras proclamarse campeona de Europa. Lo hizo con alegría, como buena profesional, aunque el fútbol se le indigeste.

Belarmino Feito, el presidente de la patronal asturiana, no quiere pasar desapercibido. En la larga etapa de Severino García Vigón al frente de los empresarios asturianos primó el consenso, la concertación social y una visión política más moderada, con guiños a todas las partes implicadas. Luego llegó Pedro Luis Fernández, en una etapa más breve, con un ligero giro: una visión menos ecuménica y más corporativa de los empresarios asturianos. Feito va a profundizar en esa línea, con su propio sello. Al frente de su empresa, Asturfeito, ha nombrado hace unas semanas a Avelino Díaz como consejero delegado, lo que le permite dedicar más tiempo a la patronal. El desmarque del acuerdo de negociación colectiva, que en su opinión no favorece a las empresas asturianas, es un ejemplo de lo anterior. Feito seguirá dando titulares, no cabe la menor duda.

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La reina que no es futbolera