La segunda mano, el principal quebradero «online» para la Policía

La Unidad de Delitos Económicos y Tecnología registra un incremento de las denuncias por transacciones de objetos que van de ordenadores a bicicletas. También detecta estafas en el alquiler de pisos


Redacción

La venta de objetos de segunda mano en internet está convirtiéndose en un auténtico quebradero de cabeza para la Policía Nacional. El número de denuncias por estafas por intercambios entre particulares ha crecido de manera exponencial en los últimos meses, con todo tipo de objetos, desde ordenadores a bicicletas. Fundamentalmente, con dispositivos tecnológicos. Los timados están acostumbrándose a presentar denuncia aunque el precio no sea demasiado elevado. Así reciben demandas por valores que oscilan de los 100 a los 100.000 euros. La Unidad de Delitos Económicos y Tecnología es la encargada de investigar todos estos casos, también las vinculadas con alquileres falsos. En los últimos años se ha extendido por toda España, no solo en el Principado, una técnica que consiste en utilizar una web totalmente legal (Milanuncios.com) para arrendar pisos de lujo a precios tirados, a través de plataformas que tratan de revestir de legalidad. Los agentes ofrecen trucos sencillos para no picar.

¿Son fáciles de esclarecer? Depende mucho de a dónde pertenezca la cuenta en la que se realiza el ingreso. Si es española, no resultado difícil de rastrear. Si es extranjera, la cosa cambia. Si encima no se realizara una transferencia bancaria sino un giro a través de las grandes compañías internacionales, entonces se convierte en casi imposible. Lo explican los responsables de la Unidad adscritos a la Comisaría de la Policía Nacional en Oviedo. Hay trucos sencillos para tratar de protegerse. Evitar esas cuentas o formas de pago inseguras es la primera. La segunda consiste en tener perspicacia. Comparar los precios del producto en varias plataformas, ver si esa foto aparece en otros anuncios y revisar el lenguaje que se utiliza. Si tiene faltas de ortografía o una sintaxis extraña, que podría responder a un traductor de Google de otro idioma, entonces merece la pena apagar el ordenador o abandonar la aplicación.

La alerta

Los especialistas de la Policía Nacional reconocen que la venta por internet de objetos se ha disparado en los últimos años y los delitos asociados a estas operaciones también. Son básicamente compraventas dinámicas entre particulares por productos de segunda mano. Es mucho más complicado que esto suceda en tiendas virtuales. En estos casos es prácticamente imposible que los agentes realicen una labor preventiva y rastreen la red en busca de anuncios falsos. Proceden cuando cuentan con denuncias y cada año son más. No obstante, no han cuantificado un número exacto.

Esos anuncios falsos aparecen, casi siempre, en páginas web totalmente legales. La Policía explica que pueden estar en páginas de uso frecuente como Amazon o Aliexpress, con un gran volumen de transacciones al año. Para protegerse de estos timos, que muchas veces son en productos de escaso valor, la mejor alternativa es leer las opiniones y las valoraciones de los vendedores y sospechar de los que son totalmente nuevos. 

Los pisos

Las tramas de estafas en pisos son más organizadas y en Asturias no tienen tanta implantación como en otras regiones con mayor población. La media de denuncias al año ronda las cinco. En el mes de mayo de 2018, por ejemplo, recibieron dos. No obstante, se están anunciando tanto en Oviedo como en Gijón y Avilés. La Unión de Consumidores dio la voz de alarma en febrero, después de que un asociado avilesino descubriera la estafa. El colectivo ha vuelto a activar la alerta entre sus colaboradores tras comprobar que el timo continúa pululando por internet pese a que la Policía estás detrás del caso. La Unidad de Delitos Económicos recomienda recelar de los chollos y comparar siempre antes de lanzarse. «Las tres bes no existen, bueno, bonito y barato», indican en el cuerpo.

Yurena Martínez y Sara Retuertos, las dos trabajadoras de UCE en Avilés, fueron las primeras en rastrear este tipo de engaños en el Principado. Un socio llegó a la oficina después de ver en internet un piso en alquiler en una buena zona de la ciudad, amueblado de lujo y a un precio de risa: 300 euros. Como conocía la zona se pasó por allí y comprobó que las ventanas no coincidían con las de la foto. Intrigado se pasó por la oficina. Las dos trabajadoras rastrearon la red. Incluso llegaron a hacer todo el proceso de reserva hasta el final, hasta el momento exacto de pagar, algo que, por supuesto, no hicieron. Así descubrieron que de Milanuncios.com te pasaba a una plataforma que simulaba ser Airb&b, la web de alquileres turísticos, que era el lugar donde se tenía que hacer el ingreso. Todo era falso. Así que advirtieron a la Policía.  

El estafador, para vestirlo de realidad, simula una historia. La dirección es real y suele contar que ha tenido que irse a vivir al extranjero, de manera temporal, por motivos de trabajo. Como ha sido algo precipitado, ha dejado el piso montado a su gusto, para que no suene extraño la calidad del mobiliario. Aunque deja un número de teléfono, siempre está pagado. Los justifica, nuevamente, por su estancia en el extranjero. Pero sí que responde por correo. Siempre es un ingeniero, abogado o arquitecto que solo quiere cubrir los gastos porque no necesita el dinero. Es más, en los 300 euros está siempre todo incluido.

Yurena Martínez, que ha visto cómo trabaja esta red, ofrece pistas para evitar la estafa. «La respuesta es siempre muy formal, mucho más de lo que suele ser habitual. No suele haber letra ñ, ya que utilizan un teclado extranjero, y el texto tiene errores típicos de un traductor automático, como los tiempos verbales», comenta. En su oficina de Avilés atendieron a seis personas que se encontraron con este anuncio, así que dieron la voz de alerta a la Unión de Consumidores, que ha colgado la alerta varias veces en su propia página web. Conservan pantallazos de todo su trabajo para mostrar el proceso. No obstante, tras rastrear la red, no han encontrado ya el anuncio referido a su ciudad. Lo han encontrado en otras pero no en Avilés.

  

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