El PP asturiano busca un caballo ganador

La dirección regional propugna que se llegue a una lista de unidad de cara al congreso nacional del partido


Redaccion

El triunfo de la moción de censura y la marcha de regreso de Mariano Rajoy al registro de la propiedad de Santa Pola dejando en manos de militancia y compromisarios la elección del nuevo líder del partido, dejó al PP descolocado y la agrupación asturiana no ha sido una excepción. A falta de que el congreso determine la decisión final, con el voto de los delegados entre los dos candidatos con más apoyo entre los afiliados, la formación presidida por Mercedes Fernández se marcó además como una de los pocos territorios en los que María Dolores de Cospedal se alzó con la victoria; pero la exsecretaria general se cayó de la liza que disputarán ahora Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado.

Ahora la dirección del PP asturiano apuesta porque Casado y Sáenz de Santamaría llegaran a un acuerdo de «unidad» de cara al cónclave nacional, que tendrá lugar en Madrid entre el 20 y el 21 de julio. Así lo señaló el secretario general del PP de Asturias, Luis Venta, en declaraciones recogidas por la TPA, en las que indicó que «yo creo que lo que interesa ahora es unidad y eso desde luego es en lo que está el PP de Asturias y la dirección regional». Venta se refirió además a las declaraciones realizadas por la presidenta de Hunosa, Teresa Mallada , quien cargó contra Casado en un comentario escrito en su muro de Facebook por haber puesto en cuestión la actuación de Sáenz de Santamaría durante el proceso soberanista catalán. Mallada señala que estas declaraciones provocan «división en el partido» y añade que Casado se mueve por interés personal. Al respecto, Venta indicó que Mallada «está en su derecho» de hacer este tipo de valoraciones pero «yo no voy a entrar a criticar ni a Casado ni a Soraya Sáenz de Santamaría, lo he hecho antes cuando era seis (candidatos) y no lo voy a hacer ahora cuando son dos».

De Feijoo a la incertidumbre

En los momentos iniciales de la retirada de Mariano Rajoy, antes de que comenzaran a postularse los seis candidatos que finalmente concurrieron a las primarias, la apuesta del PP asturiano iba a ser la de prestar su respaldo al presidente gallego Alberto Núñez Feijoo, y parecía una apuesta segura. En todas las reuniones del Comité Ejecutivo Nacional Mercedes Fernández buscaba la compañía del presidente de la Xunta y eran junto a él todas las fotos que se remitían a la prensa. 

Feijoo llevaba años sonando como sucesor natural de Rajoy, y la unión de los compromisarios del noroeste, de la suma de Galicia, Asturias y Castilla y León, parecía el argumento definitivo si el gallego daba el paso. Pero no lo dio. 

El paso siguiente de la dirección asturiana fue mantenerse en una posición neutra en el debate de la campaña de primarias aunque con una poca disimulada preferencia por la candidatura de Cospedal. La exsecretaria general del partido fue además la primera en pasar por Asturias, con un acto al que acudió Mercedes Fernández y en el que se puso de manifiesto la buena sintonía que ambas tienen desde hace tiempo. Sáenz de Santamaría y Pablo Casado coincidieron en la misma jornada en Asturias (llegaron incluso a compartir avión aunque no se saludaron), la primera en Oviedo y el segundo en Gijón; de manera que Mercedes Fernández tuvo que desdoblarse y acudir a un acto por la mañana con una y un breve encuentro por la tarde con otro.

Finalmente la apuesta de Asturias pareció la perdedora. A primera vista, al menos. Los votantes del PP asturiano (con el 49% de los 1.800 sufragio emitidos por 2.200 inscritos) apoyaron a Cospedal de forma mayoritaria pero el mapa por concejos dejaba un dibujo de agrupación por comarcas. Así, Sáenz de Santamaría se impuso de forma clara en los municipios de Oviedo, las cuencas mineras y el extremo occidental; mientras que los apoyos de Pablo Casado fueron singularmente fuertes en Llanera y en la costa de Cudillero y Soto del Barco, además Candamo y Pravia. 

Pero a nivel nacional, la ventaja de Sáenz de Santamaría sobre Pablo Casado fue de muy poco votos, apenas 2.300 sufragios de diferencia, lo que abrió la expectativa de que el segundo busque reunir apoyos de otros candidatos (incluídos los de Cospedal) para sumar más respaldos en la decisión final que le corresponde a los compromisarios. Y es aquí donde los delegados de Asturias (65, 11 de ellos natos)  jugarán un nuevo papel en el congreso que decirá quién será el nuevo líder del partido.

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