Redacción

Además de uno de los acontecimientos más multitudinarios del verano gijonés, el Festival Aéreo es uno de los más contestados. Las evoluciones de las aeronaves -que este domingo sobrevolarán la playa de San Lorenzo en su edición 12+1, por aquello de evitar los números de mal fario- no gustan a todos, y ningún año faltan las críticas y movilizaciones desde sectores pacifistas y antibelicistas. Al coro se han sumado este año voces con experiencia: las de los Güeligaites, que así se hacen llamar los «yayoflautas» asturianos. Hace unos días dirigieron una carta abierta a la alcaldesa expresando sus protestas, y han tenido respuesta, en asturiano y apelando a los grandes números: una réplica en la que Carmen Moriyón contesta que el festival «ye ún de los eventos turísticos con más asistencia de públicu en tol añu na nuesa ciudá», y en la que no obstante la regidora asegura que « sicasí vamos tenelo en cuenta para programaciones futures». La réplica de los Güeligaites no se ha hecho esperar y le ha cogido el argumento a Moriyón a las bravas: «si el criterio de asistencia de público es el que determina el mantenimiento de un evento», proponen los veteranos, habría que apoyar el botellón semanal, promocionar las despedidas de soltero (y soltera) y fomentar el alquiler de pisos turísticos. «Consideramos que hay otros criterios a tener en cuenta, y no sólo el de la asistencia, como pueden ser los recursos invertidos, la promoción de valores pacifistas, el boicot a tecnologías de guerra y bombardeo, etc., que también deberían tenerse en cuenta para evitar que, lo que se promociona como un festival aéreo civil, acabe siendo una exhibición militar de armas de guerra que sirven para exterminar poblaciones tan cercanas como las de Oriente Medio», añaden estos veteranos del pacifismo. ¿Seguirá el cruce epistolar cuando se haya borrado la estela de los aviones sobre Gijón?

¿Un parque anónimo en Avilés?

Nunca el nombre de un parque fue tan polémico en Avilés. El portavoz socialista en la villa, Luis Fernández Huerga, ha planteado que el exalcalde Manuel Ponga preste su nombre a un espacio verde de la ciudad, y ha encontrado la oposición de IU. La portavoz municipal, Llarina González ha tachado a Ponga de sectario y ha afirmado que el exdelegado del Gobierno no reúne el consenso necesario. Detrás de esta negativa hay otra que es su raíz. Hace seis años, IU planteó en Avilés que Santiago Carrillo tuviese un reconocimiento similar, dato que el político comunista había pasado su infancia en la ciudad. De la petición nada se supo: se hizo el silencio administrativo por parte de los socialistas. Donde las dan las toman. Lo curioso es que Ponga llegó a la alcaldía en 1979 gracias al apoyo de los cuatro concejales del PCE. Las vueltas de la historia.

El regreso a Oviedo que no pudo ser de Cazorla

Santi Cazorla ha vuelto al fútbol, aunque aún es pronto para hablar de una recuperación total. El futbolista de Llanera ha confesado que aún padece dolores, y que no disfruta del todo de su actual condición por su afán perfeccionista, por la autoexigencia de todo deportista de élite. Hay que recordar que hace 20 meses, Cazorla estaba desahuciado, tras una grave lesión de tobillo que suele arruinar las carreras de decenas de futbolistas. En su caso no ha sido así. Ha reunido el coraje y la paciencia para reanudar su trayectoria en Villarreal. No pudo ser en Oviedo, pero es cierto que una parte fundamental de su vida deportiva se ha levantado en Castellón, donde llegó con solo 18 años. Jugó el último cuarto de hora de un amistoso contra el Hércules y fue un placer volver a verlo en los campos.

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Las protestas de los Güeligaites elevan el vuelo