Oviedo, cuna de los premios de la excelencia

Los Premios Princesa de Asturias forman uno de los eventos sociales, culturales y turísticos más relevantes del panorama regional y nacional

Premios Princesa de Asturias
Premios Princesa de Asturias

Redacción

Cada octubre, Oviedo se transforma en un entorno lleno de vida. Los Premios Princesa de Asturias, que cada año concede la fundación que lleva el mismo nombre, forman uno de los eventos sociales, culturales y turísticos más relevantes del panorama regional y nacional en un escenario de lujo: el Teatro Campoamor.

Los galardones convierten la ciudad en un cúmulo de actividades con grandes personalidades que comparten su tiempo con la ciudadanía asturiana a través de charlas, conferencias y encuentros de todo tipo.

Los Premios reconocen cada año «la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional» divididos en ocho categorías: Artes, Letras, Ciencias Sociales, Comunicación y Humanidades, Investigación Científica y Técnica, Cooperación Internacional, Concordia y Deportes.

Teatro Campoamor
Teatro Campoamor

Así nacieron

La Fundación Princesa de Asturias vio la luz en la década de los ochenta gracias al impulso proporcionado por tres vértices: el periodista Graciano García, el que fue el primer director de la institución; el que era secretario general de la Casa Real, el general Sabino Fernández Campo; y Pedro Masaveu Paterson, quien aportó impulso financiero y se convirtió en el primer presidente de la institución desde su nacimiento el 24 de septiembre de 1980.

Desde entonces, a la cabeza de la Fundación han estado grandes personalidades como el mecesas y empresario asturmexicano Plácido Arango y el economista José Ramón Álvarez Rendueles. Hoy, la presidencia recae sobre Luis Fernández-Vega Sanz y la dirección sobre Teresa Sanjurjo González.

¿En qué consisten los Premios?

Cada año, un jurado especializado en cada área se reúne para decidir quién o quiénes serán galardonados con el Premio Princesa en cada una de las ocho categorías. Y todas las decisiones descansan sobre la misma base: contribuir a la exaltación y promoción de cuantos valores científicos, culturales y humanísticos son patrimonio universal, y consolidar los vínculos existentes entre el Principado de Asturias y el título que tradicionalmente ostentan los herederos de la Corona de España.

Teatro Campoamor Premios Principe 2006
Teatro Campoamor Premios Principe 2006

Así, este año han sido galardonados Martin Scorsese (Artes), Alma Guillermoprieto (Comunicación y humanidades), Amref Health Africa (Cooperación internacional), Reinhold Messner y Krysztof Wielicki (Deportes), Fred Vargas (Letras), Michael J. Sandel (Ciencias sociales), Svante Pääbo (Investigación científica y técnica) y Sylvia A. Earle (Concordia).

A descubrir un Pueblo ejemplar

De forma paralela a los premios, la Fundación también creó el premio al Pueblo Ejemplar. Desde 1990 se reconoce a la localidad asturiana o movimiento asociativo y vecinal de carácter rural que destaque en «la defensa de sus más nobles valores, su entorno natural o ecológico, su patrimonio histórico, cultural o artístico, o en la realización de obras comunales u otras manifestaciones de solidaridad extraordinaria».

El año pasado, el máximo exponente de esos valores fue Poreñu, una pequeña y acogedora villa que demostró que a través de la cooperación es posible llevar a cabo grandes acciones. La celebración fue una gran fiesta que vistió de gala al pueblo para la llegada de los reyes.

Hechos curiosos

Los premiados suelen sorprenden en cada entrega. Entre ellos, los de la categoría de Deportes suelen ser de los más espontáneos. Ejemplo de ello fueron la Selección Española de Baloncesto en 2006, quienes decidieron donar los 50.000 euros del galardón a Unicef. También provocaron la sorprensa el año pasado los All Blacks, quienes se animaron a interpretar su famosa Haka frente a los asistentes del Teatro Campoamor.

Pero en otras áreas se suceden las anécdotas. Woody Allen, premiado en 2002, pronunció un discurso en el que no escatimó en elogios hacia los Premios y hacia la ciudad de Oviedo, de la cual dijo: «Para cualquiera que venga de Nueva York, la ciudad del caos, la confusión y diez millones de habitantes, Oviedo le resulta limpia, bonita, antigua, con tan poca gente que es como si no existiera. Hay tantas zonas peatonales y tanto silencio que uno se siente sorprendido. Me marcharé mañana y habrá sido como un cuento de hadas. Además, ¡con príncipe incluido!».

Y en la línea de los discursos sobresale el de Leonard Cohen en 2011, quien emocionó al público tras relatar la forma en la que aprendió seis acordes básicos de guitarra de un joven guitarrista español en Montreal que se suicidó.

Para acercarte a todo lo que te ofrece el Paraíso Natural no dejes de visitar www.turismoasturias.es

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Oviedo, cuna de los premios de la excelencia