El alma de los trasplantes en Asturias

Chus Otero situó al Principado en la cima de los injertos en España, tanto por el volumen de donaciones como de operaciones

Jesús Otero
Jesús Otero

Redacción

Fue durante más de tres décadas el alma de los trasplantes. El médico intensivista Jesús María Otero Hernández (1947-2018), más conocido como Chus Otero, recibe la medalla de plata, a título póstumo, por su valiosa labor durante más de tres décadas como coordinador de trasplantes del Principado. Nacido en Zaragoza, era asturiano de adopción. Se jubiló en 2017 después de 45 años en activo, lideró unas 1.300 conversaciones con familias para plantearles la posibilidad de donar órganos después de perder a algún ser querido.

Otero puso en marcha todos los programas de donación que funcionan actualmente en Asturias y gracias a su fructífera tarea la comunidad se ha mantenido siempre a la cabeza del país en tasas de donantes por millón de habitantes. Trabajó siempre codo con codo con Rafael Matesanz, impulsor de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), una entidad que es líder mundial en trasplante de órganos y que en 2010 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.

En el año 1986 fue nombrado coordinador de trasplantes del HUCA. Cuatro años después ascendió a coordinador autonómico. Este facultativo todoterreno se entregó por completo a la unidad y contribuyó a situar al Principado en la cima de los trasplantes en España, tanto por el volumen de donaciones como por el número de interverciones realizadas. El propio Otero vivió en carne propia lo que supone el sistema de trasplantes en España. Se había sometido a un injerto de pulmón, uno de los pocos que no se practica en el Principado, en el hospital de Valdecilla, en Cantabria, en el año 2011. Aunque él mismo confesó que había retrasado la intervención lo más posible, finalmente, tuvo que pasar por quirófano. Una vez recuperado volvió a vestir la bata hasta el 2017, cuando fue sustituido por una de sus colaboradoras más cercanas, Dolores Escudero.

El fallecimiento de Chus Otero el pasado marzo se produjo el mismo año en el que la sanidad asturiana conmemora el 35 aniversario del primer trasplante renal, el vigésimo del trasplante cardiaco y los 500 trasplantes hepáticos, números que confirman el éxito de los programas que impulsó junto con su equipo. 

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