«Igual a Asturias no le da tiempo a salir de la crisis cuando llegue otra»

Luis Ordóñez
L.O. REDACCION

ASTURIAS

Joel García, presidente de Confederación Asturiana de la Construcción?ASPROCON.
Joel García, presidente de Confederación Asturiana de la Construcción?ASPROCON.

El presidente de la patronal de la construcción asturiana, Joel García, reclama que las administraciones den estabilidad a las licitaciones de obra pública

08 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Joel García, Muñas (Valdés) 1980, asumió la presidencia de la patronal de la construcción asturiana siendo el primero dirigente de la confederación elegido en un proceso de primarias. Procedente de la firma CGS defiende que la sociedad debe ver en la construcción un aliado para salir de la crisis ya que se trata de un sector que crea empleo con rapidez. A la vez insiste en que entre los principales problemas de las empresas se encuentra la burocracia y la necesidad de que la licitación de obra pública cuente con estabilidad a lo largo del año, para lo que se precisa, insiste, estabilidad política.

-¿Cuál es su valoración de estos primeros meses al frente de la patronal del sector?

-La valoración es positiva porque hemos mantenido reuniones con los principales responsables políticos de las Consejerías que afectan al sector de la construcción y con los principales ayuntamientos, con resultados positivos en algunos de ellos. La Administración autonómica ha comenzado a incluir criterios de calidad en la licitación de obras, más allá del precio, lo que esperamos que se convierta en norma. Por lo que se refiere a los ayuntamientos hemos trasladado nuestro malestar por olas demoras en la concesión de licencias y perece que algo comienza a moverse para tratar de solventar un problema cuyas repercusiones económicas son muy negativas para las ciudades y la región en su conjunto.

-¿Cuáles son los principales retos que se ha marcado como presidente?

-El primer objetivo es devolver la voz al sector a través de la Confederación. Con un mensaje unívoco respecto a los problemas que afectan a contratistas, promotores e industria auxiliar, porque debemos actuar de forma unitaria ante retos comunes. Creo que estamos caminando en esta dirección trasladando nuestras demandas a las administraciones y escuchando a las empresas para hacernos eco de sus necesidades. También vamos a estar presentes en la FADE para contribuir a la mejora del tejido empresarial y apoyar demandas que son comunes a todos los empresarios asturianos y para el desarrollo económico de Asturias. Otro reto es adaptar la FLC a las necesidades de personal y de formación de las empresas, para que este organismo recupere el protagonismo que tuvo como referente de la formación tanto a nivel regional como nacional. Para ello hace falta un esfuerzo extra por parte de todos los agentes implicados. En este sentido, queremos dar entrada a la mujer a un sector donde tiene muchas posibilidades laborales y también a los jóvenes. La lucha contra las bajas temerarias es otra de nuestras prioridades, porque como dije desde el primer día matan al sector e impiden que haya una competencia leal entre las empresas basadas en la calidad de los productos y servicios que ofrecen. Otro aspecto en el que debemos mejorar es el de los valles en la actividad del sector consecuencia de la acumulación de adjudicaciones de obras públicas en determinados momentos del año lo que impide a las empresas mantener plantillas estables y genera precariedad en el empleo. Queremos también que las administraciones sean colaboradoras de las empresas y no pongan trabas a las inversiones. En la era digital, caminamos hacia la era de piedra. Perdemos más tiempo en mover papeles que en trabajar. Hay una burocracia excesiva.

-La salida del anterior presidente evidenció la división que existe dentro de la asociación. ¿Han servido estas nuevas elecciones para cerrar heridas?

-No hay tal división porque los problemas del sector son, como ya he dicho, comunes a todos los grupos. Le puedo asegurar que desde mi llegada a la presidencia he sentido todo el apoyo de los tres grupos.

 -¿Sale más fortalecida CAC-ASprocon de este proceso electoral?

 -Totalmente, además de obtener un gran respaldo en el proceso electoral, estamos trabajando activamente en beneficio de todo el sector y desde la confianza mutua entre todos los que tenemos responsabilidades en la organización.

-La actividad del sector comienza a repuntar en Asturias. ¿Cómo describiría la situación actual?

-Se observa una ligera mejoría en los datos de vivienda. Con un aumento notable en la obra nueva y una buena dinámica en la rehabilitación. Los precios subieron desde enero hasta junio un 4,1%. Los datos del paro correspondientes al mes de septiembre en la construcción registraron un descenso, siendo el único sector que mejoró. Este dato evidencia que no se puede salir de la crisis sin contar con la construcción, que es la actividad que más rápido genera empleo. La licitación a 30 de junio alcanzó los 135 millones de euros. En todo 2017 llegó a los 211. La administración local es la que más licita (52 millones a junio) y el pasado año 54,8 millones. Un problema aparte es que esas licitaciones comiencen a ejecutarse porque existe demasiada demora y esa concentración en determinados meses que genera los valles de los que hablé antes. Esos valles generan trabajo precario porque la actividad se concentra en los meses de invierno, en un sitio como Asturias, que hay que trabajar de noche, con la lluvia; necesitamos que la administración acabe con esa estacionalización en las licitaciones, hay que cumplir las normas pero también ir un poco por delante. 

-¿Cuáles son las principales dificultades que tiene en la actualidad la construcción en Asturias?

-La excesiva burocracia. En todos los ámbitos vamos a la digitalización, en la vida diaria le das a un botón en dos horas te viene un paquete. Pero no estamos consiguiendo que la administración agilice los trámites; a veces parece que en la era digital nos movemos como en la edad de piedra. Esto lleva a un retraso de las inversiones e, igual a Asturias no le da tiempo a salir de esta crisis cuando llegue otra. Hay dinero en el mercado, hay gente que quiere invertir pero hay un tapón en la administración. No es de recibo que por cuatro millones de euros la ZALIA esté sin terminar, o que pase lo mismo en Bobes por siete millones. También falta de mano de obra cualificada en numerosos oficios del sector.

 -Vamos por partes, ¿qué debe hacerse para solucionar los retrasos en la concesión de licencias?

-Los ayuntamientos esgrimen falta de personal y otros problemas de orden interno, pero este es un problema que se viene arrastrando desde hace dos años al menos y no hemos visto que se tomen decisiones efectivas para atajarlo. Nosotros hemos hecho una serie de propuestas al ayuntamiento de Oviedo para colaborar y estamos dispuestos a hacer lo mismo en Gijón y donde se necesite, pero lo que no podemos es resolver los problemas municipales.

-El otro día decía que en la región hace falta mano de obra.  Los últimos datos del paro también han señalado que es de los pocos sectores donde ha crecido el empleo en Asturias ¿Cómo tienen pensados los empresarios atraer a nuevos trabajadores?

--Ese dato del paro evidencia que no se puede salir de la crisis sin la construcción, porque no hay ningún sector que genera trabajo tan rápido como la construcción. Y además de cada millón de euros que se invierte, la mitad revierte al Estado. Respecto al trabajo cualificado; como he dicho, tenemos un instrumento con 30 años de experiencia para formar a nuevos trabajadores y reciclar a los que están en activo, como es la FLC. Creo que desde ella podemos ir dando entrada a nuevo personal en el sector, pero queremos hacerlo mediante una estrecha colaboración con las empresas, para que la Fundación responda realmente sus demandas de personal.

-¿Les preocupa la extensión de la figura del falso autónomo en el sector de la construcción?

-Este es un tema que afecta a muchos sectores de actividad y que se extendió mucho durante la crisis. En nuestro sector, creo que han sobrevivido las empresas serias y de calidad que entiendo que recurrirán a modalidades de contratación normalizadas. En cualquier caso, tal vez debería legislarse al respecto y establecer unas normas claras.