Las plantas de Alcoa en A Coruña y Avilés, en pérdidas por los altos precios de la energía y el aluminio

f. f. REDACCIÓN / LA VOZ

ASTURIAS

WADE PAYNE | Reuters

Las cotizaciones internacionales de las materias primas y los precios de la electricidad en España están por las nubes

10 oct 2018 . Actualizado a las 07:36 h.

«Tenemos miedo», reconoce el secretario general de la sección sindical intercentros de CC.OO. en Alcoa, José Manuel de la Uz, trabajador en la planta asturiana de Avilés. Lo tienen porque la multinacional les ha comunicado que esa fábrica, más la de A Coruña, están en pérdidas este año, y tiemblan ante la posibilidad de que la dirección tome medidas para recortar gastos y atajar esa sangría. Fuentes oficiales de la compañía confirmaron que el coste de la producción en esas plantas está por encima del que obtiene por la venta del producto. La empresa ya alertó en los últimos años de que ambas instalaciones son más vulnerables y menos competitivas que la de San Cibrao (Cervo). Pero este 2018 se presenta más complicado porque han confluido dos factores vitales que han torpedeado la actividad de las dos factorías: las cotizaciones internacionales de las materias primas y los precios de la electricidad en España están por las nubes.

Fuentes de Alcoa reconocieron que la situación era delicada, pero que, de momento, no estaba previsto adoptar medida alguna.

A finales del 2014, la compañía presentó un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción para los alrededor de 800 empleados que trabajaban en A Coruña y en Avilés (la mitad en cada una de ellas). Tomó esa decisión, que luego retiró, tras conseguir menos incentivos económicos de los que quería para afrontar sus gastos energéticos en la subasta de interrumpibilidad. El Gobierno, presionado por la perspectiva de asumir tantos despidos, organizó otra puja que satisfizo a Alcoa.

Pero desde entonces nada ha sido lo mismo en los centros de trabajo y sus trabajadores han vivido con la amenaza casi permanente de cierre. A mediados del 2016, la multinacional empezó a buscar compradores para las plantas. No los encontró.

Sigue ganando dinero

La ejecutiva intercentros de Comisiones lanza un llamamiento a la compañía para que no adopte medidas drásticas porque, le recuerda, sigue ganando mucho dinero en España. También llama a la puerta del Gobierno para que regule un marco retributivo estable para las compañías grandes consumidoras de energía, como Alcoa. Estas empresas están pendientes de la convocatoria de una nueva subasta de interrumpibilidad para acceder a incentivos durante el 2019.