Teresa Sanjurjo destaca la vocación de continuidad de la Fundación y no descarta nuevas incorporaciones al Patronato
15 oct 2018 . Actualizado a las 22:36 h.Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Princesa de Asturias, se muestra optimista con el futuro de una institución que ha desplegado una semana de actividades culturales «sin precedentes». Aboga por mantener una ruta continuista en el seno de la Fundación, sin cerrar las puertas a que más personas se sumen al proyecto, y destaca el crecimiento de número de eventos programados para el público. «Si en el año 2017 organizamos 31 actividades en la Semana de los Premios, con la participación de 20.000 personas, este año hemos batido un récord organizando cerca de 50 actos», señala.
- ¿En qué ha trabajado la Fundación en estos últimos doce meses?
Al termino de los Premios Princesa de Asturias 2017, además de evaluar la pasada edición, empezamos a preparar los premios que vamos a entregar en unos días. El proceso de convocatoria a más de 4000 personas e instituciones de todo el mundo, la recepción de candidaturas, la documentación, la relación con los Premiados, que cada vez son más activos en todo este proceso, la convocatoria de las reuniones de los jurados, sus deliberaciones, los fallos de los sucesivos premios y los comienzos de los trabajos destinados a toda la programación cultural de la Semana de los Premios y la educativa del programa Toma la Palabra, nos ha llevado, prácticamente estos 12 meses. A lo que hay que añadir nuestro Área Musical, con sus tres coros, la visita a Colombia para inaugurar el Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá, y nuestra Escuela Internacional de Música, además de los encuentros de Pueblos Ejemplares y otras relaciones institucionales que año a año vamos cultivando sobre todo en el ámbito internacional.
- ¿Significará el nuevo presidente un cambio del estilo de la casa?
Desde que la Fundación se creó en el año 1980, nuestra esencia permanece estable. Para su consecución, vamos trabajando esa promoción y esa defensa de los mejores valores científicos, culturales y humanísticos. La detección del talento y de los mejores logros de las personas y de las instituciones es lo que inspira todo nuestro trabajo. La vocación de la Fundación es una vocación de continuidad, es una vocación de permanencia, aunque por supuesto y aunque sea pronto para decirlo, cada persona tiene un estilo y seguro que nuestro nuevo presidente, Luis Fernández-Vega, aporta nuevas ideas y enfoques, que sin duda contribuirán a enriquecer y mejorar nuestra labor.
- ¿Se plantea alguna ampliación del Patronato con nuevas incorporaciones?
Nuestro Patronato Princesa de Asturias, que mantiene un apoyo constante a nuestra actividad y está integrado, fundamentalmente, por nuestros mecenas, va evolucionando con el tiempo, es cierto que con prudencia y lentamente. Sí es previsible que, aunque todavía no tengamos plazos, se vayan produciendo nuevas incorporaciones en el futuro. En todo caso, estamos muy agradecidos a su generosidad, a su compromiso y su apoyo constante.
- ¿Se verán novedades para el próximo año? ¿Cuál es el siguiente paso adelante que necesitan los premios y la Fundación?
Más que novedades lo que se prevé es continuar la ruta que tenemos marcada, que pensamos que es la que la que permite el mejor cumplimiento de nuestros fines. Cada año, la principal novedad que presenta la Fundación son nuestros premiados, que representan lo mejor en diferentes campos de la creación, de la investigación, de la concordia y del progreso de la humanidad. Ellos son los que nos permiten articular después ese programa cultural tan ambicioso, la Semana de los Premios y el programa educativo Toma la Palabra. Vamos a continuar por esa senda, eso más que un cambio es un avance, un crecimiento. Si en el año 2017 organizamos 31 actividades en la Semana de los Premios, con la participación de 20.000 personas, este año hemos batido un récord organizando cerca de 50 actos. Lo mismo ocurre con el programa educativo Toma la Palabra. En esta edición, en el año 2018, vamos a tener a 5700 alumnos de 91 centros educativos del Principado participando. Estos datos reflejan la gran repercusión de las actividades que organizamos y que nos hacen ver que, efectivamente, estamos transitando el camino adecuado y en ese camino continuaremos avanzando.
- La Fundación y los premios cambiaron de nombre después del nacimiento de la princesa Leonor, que se aproxima ya a la edad de protagonizar actos públicos. ¿Qué habrá que adaptar para separar los actos de la imagen de su padre, a la que siempre han estado ligados, y darle a ella su propio espacio, su propio perfil?
El cambio de denominación de la Fundación y de los Premios que otorgamos se produjo, no con motivo del nacimiento de la Princesa de Asturias sino en el año 2014 tras la proclamación como Rey de España de Don Felipe, que entonces era Príncipe de Asturias. Nosotros hemos asumido ese proceso de sucesión con total naturalidad, con un espíritu de continuidad y ha repercutido simplemente en nuestra denominación, porque nuestro objetivo fundacional y el trabajo que hacemos, y que continuaremos haciendo, va a seguir siendo el mismo. Cuando llegue el momento en que la Princesa de Asturias se incorpore activamente a la vida de la Fundación se analizarán los cambios que proceda desarrollar.
- ¿Cómo sería el calendario cultural español si no existieran estos premios? ¿Hasta qué punto tienen influencia en todo lo que se hace en el país?
Los Premios Princesa de Asturias se han consolidado en los últimos años, y gracias al trabajo de tanta gente que participa en ellos, como unos galardones más relevantes y más prestigiosos. Desde luego, es una cita cultural señalada y la proyección de nuestros valores, entendemos que es un gran beneficio no solo para Asturias sino para el conjunto de España. En todo caso, tenemos la gran fortuna de que España sea un país con una riqueza cultural, con una cantidad de instituciones punteras que nos debe hacer sentir orgullosos de nuestra historia y de nuestro futuro.
- El 2018 ha sido otro año más sin premiados españoles y con una sola premiada iberoamericana. ¿Qué fronteras les faltan por derribar?
Tenemos que recordar que el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional se ha concedido conjuntamente a la asociación Amref Health Africa y a Amref Salud África, que es una organización española que desde nuestro país apoya el desarrollo de 175 proyectos en 9 países africanos, para beneficio de más de 6 millones de personas. En todo caso la internacionalización forma parte del carácter de la Fundación, ese ha sido uno de nuestros principales desafíos. Hay que tener en cuenta que recibimos candidaturas de todo el mundo, también desde España. Ha habido años con premiados españoles, ha habido años con premiados iberoamericanos, y en suma se trata de reconocer el talento y los mejores candidatos posibles, sean de donde sean, vengan de donde vengan.
- ¿Se puede desvelar qué persona o institución es la más activa en la proposición de candidaturas?
Entre los proponentes de candidaturas de nuestros premios hay muchos premiados de años anteriores, hay instituciones académicas y culturales muy prestigiosas de todo el mundo, centros de investigación, embajadores de España, representantes del cuerpo diplomático extranjero en España. La información concreta de las personalidades y de las instituciones que nos han remitido las propuestas de las candidaturas es confidencial, no se hace pública pero sí podemos decir que en este año 2018 hemos aceptado un total de 253 candidaturas procedentes de 58 países.
- Desde fuera de la Fundación, siempre se hacen comparaciones con los Nobel. ¿El año en blanco del Nobel de Literatura se ha notado en las candidaturas y en el debate del Premio de las Letras?
Nuestro sentimiento de responsabilidad, que es muy alto, a la hora de conceder el Premio de las Letras, no ha variado, desde luego. Somos una institución cultural y lamentamos que se produzcan situaciones como la que se ha producido con el Premio Nobel de Literatura, y estamos, finalmente, enfocados en premiar y reconocer las aportaciones de las personas e instituciones que contribuyen al avance de la humanidad, a eso nos dedicamos y estamos completamente centrados en nuestros premios.
- Siguen las renovaciones de los jurados. ¿Son conscientes que en el mundo del MeToo y las redes sociales todas las decisiones, cualesquiera que sean, están sometidas a un escrutinio que no existía en las primeras ediciones?
En la Fundación estamos muy atentos a la recepción, a la respuesta que la sociedad tiene del trabajo que hacemos y más aún en una sociedad digital, que permite dar voz a un número creciente de personas. En todo caso, nosotros nos ocupamos de hacer las cosas lo mejor que sabemos, lo mejor que podemos, las pequeñas, las grandes, las que se ven y las que no se ven. Es cierto, que en nuestros primeros años los niveles de repercusión de las actividades de la Fundación, obviamente, eran menores. Nuestro impacto actual en los medios es creciente y en todo caso siempre recibimos muy bien la crítica constructiva porque ayuda a ver aspectos del trabajo que quizá de otra forma pudieran pasar desapercibidos y ayuda a comprender otros puntos de vista. Tenemos una posición de escucha muy activa, esto nos permite estar en contacto directo con la sociedad y responder a las preguntas y a las cuestiones que nos planteen siempre que se hagan desde el respeto que todas las personas y las instituciones nos merecemos. En cuanto a la labor que desarrollan los jurados, están integrados por profesionales de reconocidísimo prestigio en sus diferentes ámbitos. Es una labor fundamental y por eso consideramos que la rotación es muy recomendable, como así ha acordado nuestro Patronato, pues ayuda a incrementar la diversidad. Una diversidad no solo de género, sino también de disciplinas, de experiencias, porque esto dota de mayor riqueza a los debates y, por lo tanto, da mucha mayor riqueza a las decisiones que aporten los jurados. Por matizar una cuestión más, cerca de un tercio de los miembros de los diferentes jurados son mujeres y esa proporción continuará aumentando.
- Fred Vargas ya ha comunicado que no podrá acudir a Oviedo. ¿Cuántos planes altera la ausencia de un premiado?
Desde la Fundación hemos recibido con pesar la ausencia de Fred Vargas en la ceremonia de entrega de los Premios. No obstante, el acto que se había programado en reconocimiento a la labor por la que se le ha concedido el galardón, una divertida yincana de temática policiaca titulada “En clave Fred Vargas. Yincana en el París del comisario Adamsberg”, continúa dentro del calendario de eventos que se desarrollan durante la Semana de los Premios. Este acto no requería su presencia, ya que a la hora de idear las actividades tenemos muy presente la personalidad de cada premiado, para que puedan disfrutar de las mismas tanto los participantes como los galardonados.
- ¿Qué podrá aprender el público asturiano de los ganadores de esta edición?
Los galardonados de este año nos han inspirado para crear una semana de actos culturales sin precedentes. Por medio de las acciones que tendrán lugar en las instalaciones de la antigua Fábrica de Armas de La Vega, el público podrá conocer en mayor profundidad la labor de restauración y difusión del patrimonio cinematográfico realizada por Martin Scorsese, además de su trayectoria filmográfica, en la que aúna innovación y clasicismo con excepcional maestría. Por su parte, Fred Vargas ha logrado revitalizar el género literario de la novela de intriga, consiguiendo, como reflejó el jurado en su acta, desafiar la lógica del lector. Alma Guillermoprieto ha demostrado con su trabajo la capacidad que tiene la comunicación de romper barreras, logrando transmitir la compleja realidad de Iberoamérica, no solo en el ámbito comunicativo hispano sino también en el anglosajón. Asimismo, la asistencia de Michael J. Sandel permitirá acercar a los ciudadanos sus reflexiones sobre las normas que fundamentan la democracia liberal y promover el debate en torno a los principales dilemas morales de la sociedad. Las organizaciones Amref Health Africa y Amref Salud África, Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional, son un ejemplo de solidaridad y una muestra de la labor que aún queda por hacer en materia de asistencia sanitaria en el continente africano. Por otro lado, los revolucionarios hallazgos realizados por Svante Pääbo en sus estudios sobre el ADN permiten conocer en mayor profundidad la evolución de diversas especies, entre las que se encuentra la humana, ayudándonos a conocer mejor nuestra propia existencia. De igual forma, las investigaciones llevadas a cabo por Sylvia A. Earle ponen en relieve los desafíos medioambientales a los que nos enfrentamos las sociedades actuales. Por último, las trayectorias deportivas de Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki son un ejemplo de dedicación y superación, y sus logros servirán de testimonio para futuros deportistas que crean que no pueden superar los retos que se proponen.