Los empresarios frenan la alarma ante una nueva crisis industrial

Los políticos asturianos consideran que existe el riesgo de que la crisis se intensifique en Asturias y que deben tomarse medidas de forma inmediata

L.O.
Redacción

La última semana ha sido dura para la industria asturiana. El pacto que supone el cierre definitivo de la minería, el incendio en las baterías de coque de ArcelorMittal en Avilés -que finalmente fue menos de lo que parecía en un primer momento- y sobre todo el anuncio de cierre de Alcoa ha despertado viejos fantasmas en la región. La idea de una nueva reconversión toma fuerza, y por ello han saltado todas las alarmas. Los empresarios de la región consideran que el golpe ha sido duro pero que se trata de una situación puntual y que no se debe generar alarmismo. Eso sí, sostienen que es el momento de tomar medidas para que no se produzca un contagio a otras compañías. Lo mismo opinan los políticos de la región, que sí defienden que la situación es grave y que no se puede seguir perdiendo el tiempo.

Berlarmino Feito, presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), considera que «todavía no puede hablarse de una nueva reconversión industrial, de hecho tenemos que intentar evitar que eso ocurra». En su opinión, «estamos a tiempo de revertir la situación», y recuerda que desde la patronal «llevamos tiempo diciendo que Asturias necesita cambios para mejorar su industria. Tenemos buenas empresas, buenos empresarios y una cultural industrial importante, pero es cierto que en las últimas fechas parece que desde ciertos ámbitos se está demonizando al sector, principalmente por cuestiones ambientales». El líder de la patronal sostiene que «tenemos que ser conscientes de lo que significa la industria para Asturias», aunque deja claro que «evidentemente, también hay que ser respetuosos con el medio ambiente».

En cuanto al caso concreto de Alcoa, reconoce que la solución «no depende tanto de las gestiones que se hagan desde el ámbito político para evitar el cierre, sino que hay que gestionar con la empresa, crear una mesa diálogo para que su cierre tenga el mínimo impacto posible y que se abra un periodo de transición para poder buscar una alternativa a todas las personas que dependen de la empresa».

Para evitar que la situación de Alcoa se extienda a otras empresas, el empresario considera que «es necesaria una política energética que tenga en cuenta a las electrointensivas, ya que ese es un factor fundamental, y crear un horizonte estable que aporte seguridad».

Jacobo Cosmen, presidente del grupo ALSA en Asturias, considera que «vivimos en una época en la que la reconversión es permanente. No hay un punto en el que empieza y acaba, sino que es un proceso continuo». «Que una empresa decida irse es triste, preocupante, y tiene un impacto gravísimo», afirma el empresario. Pero opina que estas noticias negativas deben tomarse en perspectiva. «Sí que hay que preocuparse, pero lo que hay es que ser capaces de que las empresas sean mas competitivas y colaborar todos, instituciones públicas y empresarios, para no perder competitividad», añade Cosmen, quien asevera que «no podemos caer en el pesimismo porque eso se contagia y cuesta salud».

Una opinión similar es la de Blas Herrero, presidente de Kiss FM. Asegura que el peso de la industria en Asturias es muy elevado y por eso noticias como el cierre de Alcoa tienen un importante impacto. Pese a ello, considera que «no hay riesgo en la economía industrial de la región». «Esta crisis pasará y Asturias seguirá teniendo un futuro industrial», matiza.

Tampoco quiere Félix Baragaño, presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, que se contagie el pesimismo. «Todos éramos conocedores de que las electrointensivas estaban sometidas a riesgo». En su opinión, el cierre de Alcoa es una noticia «triste, desagradable, que hay que buscar manera de revertir, pero eso no extensible al resto de la empresa. No podemos ser alarmistas», añade.

Por su parte, Pablo Junceda, director general de Banco Sabadell Herrero y subdirector de Banco Sabadell, sostiene que «Asturias ha estado inmersa esta semana en algunas muy malas noticias, pero de las dificultades y de los problemas es cuando un territorio se fortalece. Esto nos debe servir para que instituciones publicas, organizaciones privadas, sindicales y sociales y empresarios nos organicemos». «Es cierto que ha sido una mala semana», reconoce, pero deja claro que «hay que pensar en cómo unirnos para transformar las dificultades en enseñanzas de futuro».

Los políticos asturianos piden que se tomen medidas

El alcalde de Oviedo, Wenceslao López, señaló que «estamos en un tiempo de cambio largo que comenzó hace diez años» que ha marcado el devenir de la industria y el que, a su juicio, tienen influencia factores internacionales como el aumento del peso de «los países emergentes» con costes laborales más reducidos pero también aspectos que dependen del ámbito nacional como el coste de la energía «y ese es el riesgo».

El senador socialista Vicente Álvarez Areces matizó que es pronto para utilizar un término tan tajante como «reconversión» pero «que hay un problema es evidente». En todo caso, Areces señaló que muchas crisis empresariales similares a la que afectan ahora a los trabajadores de Alcoa se pudieron resolver «con voluntad» y afeó a la multinacional que hubiera arrancado con el anuncio de despidos sin alternativa. «Hay problemas de coste de energía pero también de inversiones de la empresa que se tendrían que haber hecho años atrás» destacó el senado quien apeló a «la responsabilidad» de la compañía para recuperar el diálogo «y buscar soluciones, no se puede anunciar un cierre sin más».

El portavoz de Ciudadanos en la Junta General, Nicanor García, destacó que su grupo defiende que «tiene que haber un transición necesaria entre la industria tradicional y la sociedad digital pero eso no quiere decir que no cuide cómo se hace». García cargó contra la actitud que, en su opinión, tuvieron tanto PP como PSOE en el Ejecutivo central respecto al establecimiento de una estrategia de energía estable y apuntó que «sí hay un riesgo» de reconversión que puede ser «malísimo para el empleo».

Por su parte, el secretario general del PP de Asturias, Luis Venta, indicó que a su juicio la reconversión industrial «es una realidad» y tuvo fuertes críticas para la actitud de Alcoa por haber tomado su decisión «de manera unilateral y con malas formas». Venta señaló que su grupo espera que se revierta esta decisión de cierre y que no sea la primera de una serie de clausuras en la industria «porque se pondría en riesgo el futuro de la comunidad que ya está bastante deteriorado». El responsable popular apuntó también que, en su opinión, estas malas noticias «siempre vienen ligadas a gobiernos del PSOE y es algo sobre lo que los asturianos deberían reflexionar. 

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