Los empresarios frenan la alarma ante una nueva crisis industrial

L.F. / L.O. REDACCIÓN

ASTURIAS

Tomás Mugueta

Los políticos asturianos consideran que existe el riesgo de que la crisis se intensifique en Asturias y que deben tomarse medidas de forma inmediata

19 oct 2018 . Actualizado a las 16:58 h.

La última semana ha sido dura para la industria asturiana. El pacto que supone el cierre definitivo de la minería, el incendio en las baterías de coque de ArcelorMittal en Avilés -que finalmente fue menos de lo que parecía en un primer momento- y sobre todo el anuncio de cierre de Alcoa ha despertado viejos fantasmas en la región. La idea de una nueva reconversión toma fuerza, y por ello han saltado todas las alarmas. Los empresarios de la región consideran que el golpe ha sido duro pero que se trata de una situación puntual y que no se debe generar alarmismo. Eso sí, sostienen que es el momento de tomar medidas para que no se produzca un contagio a otras compañías. Lo mismo opinan los políticos de la región, que sí defienden que la situación es grave y que no se puede seguir perdiendo el tiempo.

Berlarmino Feito, presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), considera que «todavía no puede hablarse de una nueva reconversión industrial, de hecho tenemos que intentar evitar que eso ocurra». En su opinión, «estamos a tiempo de revertir la situación», y recuerda que desde la patronal «llevamos tiempo diciendo que Asturias necesita cambios para mejorar su industria. Tenemos buenas empresas, buenos empresarios y una cultural industrial importante, pero es cierto que en las últimas fechas parece que desde ciertos ámbitos se está demonizando al sector, principalmente por cuestiones ambientales». El líder de la patronal sostiene que «tenemos que ser conscientes de lo que significa la industria para Asturias», aunque deja claro que «evidentemente, también hay que ser respetuosos con el medio ambiente».

En cuanto al caso concreto de Alcoa, reconoce que la solución «no depende tanto de las gestiones que se hagan desde el ámbito político para evitar el cierre, sino que hay que gestionar con la empresa, crear una mesa diálogo para que su cierre tenga el mínimo impacto posible y que se abra un periodo de transición para poder buscar una alternativa a todas las personas que dependen de la empresa».

Para evitar que la situación de Alcoa se extienda a otras empresas, el empresario considera que «es necesaria una política energética que tenga en cuenta a las electrointensivas, ya que ese es un factor fundamental, y crear un horizonte estable que aporte seguridad».

Jacobo Cosmen, presidente del grupo ALSA en Asturias, considera que «vivimos en una época en la que la reconversión es permanente. No hay un punto en el que empieza y acaba, sino que es un proceso continuo». «Que una empresa decida irse es triste, preocupante, y tiene un impacto gravísimo», afirma el empresario. Pero opina que estas noticias negativas deben tomarse en perspectiva. «Sí que hay que preocuparse, pero lo que hay es que ser capaces de que las empresas sean mas competitivas y colaborar todos, instituciones públicas y empresarios, para no perder competitividad», añade Cosmen, quien asevera que «no podemos caer en el pesimismo porque eso se contagia y cuesta salud».

Una opinión similar es la de Blas Herrero, presidente de Kiss FM. Asegura que el peso de la industria en Asturias es muy elevado y por eso noticias como el cierre de Alcoa tienen un importante impacto. Pese a ello, considera que «no hay riesgo en la economía industrial de la región». «Esta crisis pasará y Asturias seguirá teniendo un futuro industrial», matiza.

Tampoco quiere Félix Baragaño, presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, que se contagie el pesimismo. «Todos éramos conocedores de que las electrointensivas estaban sometidas a riesgo». En su opinión, el cierre de Alcoa es una noticia «triste, desagradable, que hay que buscar manera de revertir, pero eso no extensible al resto de la empresa. No podemos ser alarmistas», añade.

Por su parte, Pablo Junceda, director general de Banco Sabadell Herrero y subdirector de Banco Sabadell, sostiene que «Asturias ha estado inmersa esta semana en algunas muy malas noticias, pero de las dificultades y de los problemas es cuando un territorio se fortalece. Esto nos debe servir para que instituciones publicas, organizaciones privadas, sindicales y sociales y empresarios nos organicemos». «Es cierto que ha sido una mala semana», reconoce, pero deja claro que «hay que pensar en cómo unirnos para transformar las dificultades en enseñanzas de futuro».