El Gobierno busca desesperadamente compradores para las plantas de Alcoa

La ministra de Industria se reúne con inversores que salven a las fábricas del cierre

 Decenas de trabajadores de Alcoa Avilés y subcontratas participan en la marcha entre Avilés y Oviedo, vestidos con camisetas amarillas
Decenas de trabajadores de Alcoa Avilés y subcontratas participan en la marcha entre Avilés y Oviedo, vestidos con camisetas amarillas

Redaccion

Este miércoles se pone en marcha el reloj en Alcoa. La multinacional inicia el período oficial de consultas con los sindicatos de las plantas de A Coruña y de Avilés para aplicar un expediente de despido colectivo para sus 686 trabajadores (317 directos en Asturias, más el efecto indirecto en el empleo). El plazo máximo para esta negociación es de treinta días. La empresa alega que las fábricas le hacen perder dinero a espuertas desde hace años y que «adolecen de problemas estructurales sin posibilidad de solución». Su postura es, de momento, inflexible.

Pero los trabajadores no se rinden. Tampoco el Ministerio de Industria, que busca desesperadamente compradores para las instalaciones de aluminio primario. Su titular, Reyes Maroto, avanzó este martes que, de hecho, se ha reunido ya con «futuros inversores que pueden dar viabilidad a las dos plantas y mantener el empleo, que es el escenario que contemplamos». Sin embargo, el Gobierno necesita más tiempo para resolver la crisis: «[Para ello] queremos que la empresa no presente el ERE, estamos forzando ganar tiempo. Hay una serie de errores en la presentación del expediente [de despido colectivo] que estamos analizando para poder recurrir y ganar ese tiempo necesario para plantear alternativas industriales a las dos plantas. Se pueden mantener, aunque sea otra la empresa que las gestiona».

La ministra hace suya así una de las principales reivindicaciones de los sindicatos: que Alcoa no presente el expediente, para ganar tiempo y buscar una salida. También se agarra, como ellos, a la existencia de errores en la tramitación del expediente para poner todas las piedras posibles en el camino de Alcoa hacia el cierre.

Una representación de los trabajadores de Alcoa se desplazó este miércoles hasta Madrid para asistir a la sesión en el Congreso de los Diputados, dar visibilidad a su situación, exigir que se paralice el ERE y que se garanticen los puestos de trabajo. Los empleados de la planta coruñesa fueron recibidos por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

Alcoa anunció hace hoy dos semanas que quería cerrarlas y los presidentes de Galicia y de Asturias decidieron hacer un frente común para salvarlas. Pero estaban a la espera de celebrar una cumbre al más alto nivel político con las ministras de Industria y de Transición Ecológica. Ya hay fecha para ella, será el próximo jueves 8 de noviembre, esto es, tres semanas después de que empezara la agonía para las plantillas y sus familias.

Hasta el momento solo se ha celebrado un encuentro de los titulares de las carteras autonómicas de industria con responsables de segunda fila de ambos ministerios, sindicatos y directivos de la compañía. La reunión acabó como el rosario de la aurora, con los representantes de los trabajadores dejando plantados a los demás tras escuchar las implacables palabras del presidente de Alcoa en España, Rubén Bartolomé.

«A nosotros nos negaron que quisieran vender las plantas, y no hace tanto tiempo»

Si Alcoa cumple sus amenazas, en España solo conservaría el complejo industrial de San Cibrao (Cervo), donde funcionan una fábrica de aluminio primario y otra de alúmina que dan trabajo a 1.172 empleados. José Luis Combarro es uno de ellos. Y, además, preside el comité europeo de empresas de Alcoa. Este organismo denunciará a la empresa ante la Justicia holandesa por anunciar el cierre de las plantas antes de comunicárselo al comité, que es lo preceptivo.

Formalmente, la compañía abrirá el período de consultas a dos bandas: con el comité europeo y con los de las fábricas afectadas por los despidos.

Combarro detalla que el grupo tendrá que ofrecer información durante el período que hoy se abre. También sobre los proceso de venta que dice la empresa que emprendió para dar una solución a las plantas y que acabaron sin ofertas en firme sobre la mesa. El sindicalista se confiesa desconcertado con las revelaciones que ofrece ahora la multinacional porque a él siempre le negó la mayor: «A nosotros la empresa nos mintió, o antes o ahora, porque a nosotros nos dijeron, no hace tanto tiempo, que no tenían contacto con nadie, nos negaron que quisieran vender las plantas. Ya no sabes a quién creer, pero tendrán que aclararlo». Combarro defiende la venta como alternativa al cierre.

Durante los treinta días de negociación que empiezan a contar este miércoles, la compañía presentará un plan social para la plantilla. Pero «el mejor plan social que nos pueden ofrecer es mantener las fábricas abiertas», subraya Combarro.

Apagón controlado en las plantas por el bien del sistema

El fuerte temporal que azotó a Asturias provocó apagones en distintos puntos del Principado. Red Eléctrica resolvió la crisis activando el servicio de interrumpibilidad, que afectó a las plantas de Alcoa en A Coruña y en Avilés. El grupo informó de que este año van ya 21 cortes por necesidades del sistema. Quiere justificar así los 500 millones de euros que recibió por prestar ese servicio solo entre el 2015 y el 2018.

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