«No hay territorios de Siero discriminados. Mi objetivo siempre ha sido corregir discriminaciones»

El alcalde de Siero repasa los ejes fundamentales del actual mandato y lamenta que proyectos cruciales para el futuro del concejo que se hayan convertido en arma política arrojadiza

El alcalde de Siero, Ángel García.
El alcalde de Siero, Ángel García.

Redacción

Saca la calculadora del primer cajón de la mesa en el despacho. La utiliza tanto para hablar del reparto territorial del presupuesto como para mostrar cómo adoptó la decisión de volver a presentarse como cabeza de cartel del PSOE a la Alcaldía de Siero. Confía en los números para escapar del populismo y para guiar la gestión local, para buscarla cohesión social y para conseguir los recursos necesarios para garantizar los servicios. Aún así reconoce que, cuando finalmente dijo sí a seguir en la política, había negativos en la pantalla de la calculadora. Los argumentos en contra eran superiores pero la ilusión bastó para compensar. Dice que sólo un mandato más y que nunca dará el salto a la política regional. Llegado el momento no le hará falta hacer ninguna operación matemática.   

-Tres presupuestos aprobados y el cuarto a punto, más de una docena de modificaciones de crédito autorizadas y con la corporación más fragmentada de Asturias, con ocho grupos municipales y con Foro Asturias como socio imprescindible. ¿Quién se lo iba a decir el día que juró el cargo? ¿Cuál es el secreto?

- El secreto está en querer llegar a acuerdos. Esa es la clave, que sea prioritario para todas las formaciones. Ejercer nuestro cargo en beneficio de la sociedad. Si uno considera que ese es el objetivo fundamental, no es difícil. Hay que partir de las prioridades que cada organización tenga, de los programas electorales y, sin renunciar a ellos, encontrar documentos que nos reflejen a ambos.

-¿Aunque el punto de partida sea totalmente diferente?

-Vamos a decirlo de otra manera. ¿Cuáles son los puntos acordados que no puedan ser defendidos por cualquiera de las dos formaciones? Una vez que partes de la premisa de que quieres llegar a un acuerdo y de que quieres que Siero tenga un presupuesto, tienes que tener claro que nunca vas a tener un proyecto que recoja el 100% de tus necesidades, pero mayoritariamente sí. La ciudadanía tampoco nos ha dado una mayoría absoluta, así que tampoco podemos pretender tener un presupuesto solo con nuestras preferencias. La sociedad no nos ha dado esa capacidad.

-Pero luego hay que sumar. Foro es el pilar pero luego son necesarios otros grupos. ¿Cómo se va sumando? ¿Qué ejercicio de cintura hay que hacer?

-Al final es aplicar el mismo esquema. Preguntar al Pinsi sus prioridades para tener suficiente fuerza para sumarle. El Pinsi o la Plataforma o Ciudadanos cuando se suman tampoco pueden pretender acaparar 299 partidas de 300. Luego hay otra cuestión importante. Ninguno de estos grupos ni tampoco nosotros ponemos líneas rojas. Decimos qué es irrenunciable para poder defenderlo pero nunca les decimos a los demás qué no pueden meter porque eso es importante. Es una cuestión de actitud y de objetivos. Si quisieran encontrarían argumentos para rechazar el mismo documento que apoyan. Así que es una forma de entender la política.

-¿Y cuáles son esas prioridades para el alcalde y para el PSOE? ¿Cuáles son vuestros irrenunciables?

- Hay distintas cuestiones que son auténticos objetivos de la legislatura. Uno de ellos es el saneamiento. Hemos conseguido que se convierta en una prioridad para la corporación y que acapare el mayor esfuerzo inversor, con más de 8 millones de euros. Nos gustaría que en pocos años casi el 100% de los vecinos de Siero contaran con saneamiento. A esto habría que sumar los fondos que vienen del Principado. Luego es importante mantener el equilibrio entre la zona rural y la urbana, que con los números en la mano se ve. Y dentro de la zona urbana un equilibrio entre los principales núcleos de población. Hay que atender la educación pública, estamos haciendo un gran esfuerzo para hacer actuaciones en todos los colegios, para que estén en las mejores condiciones y para suplir la carencia de inversiones de la consejería en muchos casos. Llevamos más de 1,3 millones invertidos. Hay una partida importante para crear un contrato de mantenimiento de caminos en la zona rural. Es algo muy demandado por los vecinos y, por primera vez, tendrá una partida específica para la limpieza. La partida son 250.000 euros. No es la más elevada del presupuesto, pero es la primera vez que se hace. Mantener los servicios básicos es otro eje. En Servicios Sociales hay una partida adecuada. El hecho de que lo apoye Foro no quiere decir que se vaya a recortar en este capítulo. Hay un acuerdo total en este punto. Se amplía la cantidad destinada a las ayudas a dependientes, las ayudas a domicilio,… Mantener la actual estructura del Patronato de Deportes y la Fundación de la Cultura nos supone un gran esfuerzo de casi 5,5 millones. Es la mayor partida. También llevamos el finalizar y poner en servicio el centro polivalente de Lugones. Es una cuestión importante. La partida no es muy grande pero ya es para concluir, para una parte del equipamiento.

-El equilibrio territorial es una cuestión vital en el concejo de Siero. Hace no mucho salió de su retiro el exalcalde socialista Manuel Villa para denunciar el abandono de la zona rural.

-Yo no quiero hablar de exalcaldes. Igual que creo que un exalcalde no debería hablar de un alcalde. ¿Qué significa el abandono de la zona rural? ¿Cómo lo medimos? ¿Cuándo una sociedad sabe si tiene unos buenos o malos servicios? Primero hay que saber de qué recursos disponemos. Después habrá que ver lo que se aporta. Tercero habrá que ver con qué se compara, con el alrededor y de modo general. Ni con el mejor ni con el peor. Siempre tiene que haber una referencia. Las administraciones tienen que intentar objetivizar los debates, tener argumentos para que las conclusiones no sean sobre mundos imaginarios de cada uno o sobre las prioridades individuales de uno. El populismo, que está teniendo mucho éxito en todo el mundo, es una herramienta fácil y jugosa. Yo puedo buscar el enfrentamiento de dos partes para justificar que yo tengo que estar. En Siero, alguno puede jugar a enfrentar Lugones y Pola y, como ahora les parece poco, vamos a enfrentar la zona rural con la zona urbana. Eso no es hacer política. Eso es destruir.

-¿Entonces cuál es la herramienta que considera más adecuada para medir si hay abandono o no, si se está gestionando de un modo territorialmente equilibrado?

-Varios. El primero es el ratio de inversión por habitante. Eso es algo objetivo. También, cuántos habitantes viven en cada zona. El tercero puede ser cuántos ingresos genera cada zona. El cuarto, qué zonas no tienen aún saneamiento. El quinto es establecer prioridades inversoras. Tiene que haber criterios objetivos. Podría ser populista pero decidí no serlo el día que llegué al cargo y no voy a serlo ahora que estoy al final del mandato. Evidentemente, hay cosas pendientes en la zona rural. Hay sensibilidad hacia ello, por supuesto. Si no fuese así las mayores partidas inversoras del presupuesto de 2019 no serían para la zona rural. Ahora si alguien en la zona rural quiere tener la misma prestación de servicios que en el centro de Lugones o de Pola pues no. Una parroquia puede estar reivindicando porque quizá justo en ese territorio no se está haciendo nada pero en otro sí. Quizá esa parroquia que se queja y pide ya tiene agua, saneamiento, luz y el esfuerzo inversor lo estamos haciendo en núcleos que todavía no tienen nada de esto. ¿La solidaridad dónde está? En saneamiento en lo que va de mandato, sin incluir 2019, llevamos ocho millones de euros. En los tres presupuestos anteriores, en la zona rural, se invirtió 12,4 millones de euros. El 38% del presupuesto. Y en la zona urbana el 56%. Hay, además, inversiones que son para todos, que benefician a todos los vecinos. Si yo compro un coche para la Policía Local no lo imputo a una parte o a la otra o un programa informático, lo mismo. Pero hay que tener en cuenta que la zona rural suma el 34% de la población y la zona urbana el 65% restante. Esto es algo objetivo. Son datos públicos. Si incorporamos el presupuesto de 2019, la diferencia a favor de la zona rural va a ser aún mayor. Y falta otro dato importante, que es cuánto ingresamos en cada zona. La diferencia es mucho mayor todavía. ¿Qué tendría que ser aún más? Puede ser. Pero con estos datos sobre la mesa, ¿alguien puede decir que está abandonada la zona rural? Pero interesa enfrentar. Del presupuesto del 2019, del capítulo de inversiones, se pueden extraer más conclusiones. En la inversión por habitante son 32,43 por vecino en la zona urbana y 113,15 en la rural. La parte urbana se lleva el 26% y la rural el 48%. La repercusión media por casa del saneamiento es de 15.000 euros. ¿Cuándo va a pagar al ayuntamiento una casa 15.000 euros en impuestos? Podemos poner otro ejemplo, la parroquia de Santa Marta de Carbayín. Tiene 784 vecinos. Cuenta con un colegio, un gimnasio, una biblioteca, un hogar del jubilado, parques infantiles,… Cuántos pueblos de Asturias de 784 vecinos pueden decir que disfrutan de ese nivel de servicios. La gente se va pero no es culpa nuestra. Tenemos otro polideportivo en Carbayín Alto con el mismo horario que el de Lugones, donde entran más de 800 usuarios al día. A nosotros las cosas no nos las regalan. ¿Cuántos sitios de España con una población inferior a 2.000 habitantes tienen dos polideportivos, dos centros sociales, dos colegios,…? Tenemos que intentar ser un poco equilibrados en nuestras inversiones para que el territorio se cohesione y no haya tensiones. No puedo decir no voy a hacer nada en Lugones y lo voy a hacer todo en La Pola, porque entonces nace un Conceyu, que llegó  a contar con tres concejales de los 21 que había entonces.

-¿Entonces la tensión entre Lugones y Pola de Siero está ahora superada? ¿No tenía miedo de que siendo un alcalde de Lugones, cuya victoria electoral se construyó precisamente en Lugones, reavivara la rivalidad?

-En Lugones ya no hay esa sensación mayoritaria de querer independizarse de Siero pero en Pola sí que tuve que escuchar más de una vez que ahora todo va para Lugones. Miedo no tengo porque si mañana no salgo elegido me dedico a otra cosa. Pero me da pena que no seamos capaces de unir esfuerzos en Siero y en Asturias para poder afrontar los retos del futuro, que son muchos. Me da pena que en Asturias seamos especialistas en enfrentarnos, en dividirnos, en discutir de todo, en criticarlo todo y nos cueste tanto alcanzar acuerdos.

-¿Eso es lo que está pasando también con el eterno proyecto del Área Metropolitana Central?

-¿Qué es Asturias dentro de la población española? ¿Seremos el 2%? Y bajando. Perdemos población y encima nos dividimos. Cuando tengamos que reivindicar algo en Madrid, seremos el cero como algo. Y, en Siero, La Pola es la capital y tiene su potencialidad y Lugones es la localidad más poblada y también tiene su propia potencialidad. Pero la potencialidad no está en enfrentarse. Eso es una debilidad. Decir que va todo para Lugones es populismo. ¿Qué nos aporta esto?

-Que la obra de referencia del mandato haya sido el centro polivalente o de usos múltiples de Lugones puede que no haya ayudado mucho.   

-Todo lo contrario. Yo llevo aquí desde el 2007. En ese periodo se hizo el Auditorio, la escuela de música, la casa de la cultura y el albergue de peregrinos en La Pola, que sumaron más de 20 millones. En aquel momento, yo estaba en el Gobierno y lo apoyé. Entonces el compromiso era que la próxima actuación tenía que ser en Lugones. ¿Qué sucedió? Que perdimos el Gobierno y la siguiente gran inversión fue el polideportivo de Pola de Siero. Entonces, yo creo que el equipamiento que se está haciendo en Lugones suma, no resta. La residencia del ERA, también. ¿Cuántos años hace que existe la residencia del ERA de La Pola? ¿Hubiera sido mejor que en lugar de hacer una en Lugones el Principado la hubiera construido en La Corredoria? ¿Quién sale ganando con una residencia en Lugones? Yo creo que gana todo Siero. O es que si se hubiese hecho en La Corredoria la gente de La Pola estaría más contenta. Como soy optimista por naturaleza y me gusta sumar, estoy convencido de que es positivo. El 40% de la población de Siero se concentra en la zona occidental del concejo, en Lugones, La Fresneda, Viella y Colloto. ¿Dónde surgieron los dos partidos localistas en los últimos 20 años? En Lugones y La Fresneda. Y, ¿por qué? ¿Es que la gente en esas dos localidades es tonta? ¿Alguien ha hecho esa reflexión alguna vez? Yo sí la he hecho. Yo hago autocrítica, incluso dentro de mi partido.

-¿Ha hecho sus números con la población?

-Los he hecho muchas veces. Tengo aquí los números de 2017, que en ese año perdimos y en 2018 volveremos a perder. Estamos como el resto de Asturias. Perdemos menos que el resto de Asturias pero tenemos la misma tendencia. Aquí está Granda, con 1.729 habitantes y no tenía saneamiento. 21.103 habitantes viven en esa parte occidental del concejo, incluida La Fresneda y hasta Bobes. El 40,7% de la población. Eso es objetivo. Por eso es importante dar datos. Y Lugones tiene más población que Pola. Son 367 habitantes más, tantos como el padrón de alguna parroquia rural. Es muy difícil mantener un equilibrio perfecto en un territorio tan disperso y complejo como Siero pero hay que evitar que haya tensiones. No es cierto que haya discriminación. No es cierto. Mi objetivo no es discriminar a nadie sino corregir discriminaciones.

-Hay dos grandes proyectos en Siero enquistados desde hace años que copan de manera periódica los titulares: el macropolígono de Bobes y los enlaces definitivo al entorno del centro comercial de Intu. Recientemente ha estado con Belarmino Feito, el presidente de la patronal, para hablar de Bobes, y en Madrid, con Fomento, para definir el tema de los accesos. ¿Es este el momento definitivo? ¿Será el alcalde que lo solucione? ¿Pagará Fomento esos accesos?

-No sé quién los va a pagar pero sé quién no y ese es el Ministerio de Fomento. Por empezar por Bobes, dentro de esa radiografía de Siero, te pones a pensarlo y te planteas qué oportunidades tiene el concejo para no perder población y para intentar seguir teniendo recursos para pagar el nivel de servicios,… Creo que hay tres cuestiones fundamentales. El primero que Bobes sea una realidad. Los accesos a Intu y a toda la zona industrial que tiene alrededor. La última sería el área metropolitana. Son los tres principales ejes. Hay todavía un cuarto. Sería la modernización de la administración. Tendríamos que ser un referente de buena gestión administrativa. Me refiero a la cercanía y a facilitar la relación con los vecinos. Por ejemplo con las licencias, facilitar con medios tecnológicos que sea más fácil y más rápida. Que eso se transforme en una oportunidad. Si alguien quiere realizar una inversión en Siero, que tenga facilidad para relacionarse con la administración y agilidad para los permisos. Si alguien quiere hacerse una casa, lo mismo. Eso en sí mismo es un gran reto y un valor a potenciar. Es una oportunidad de ser mejores que los demás. Tenemos una gran ubicación y hay que sumarle más cosas.

-Hay cosas que dependen del ayuntamiento y proyectos que no. La modernización de la administración sí puede depender del Gobierno local pero Bobes o los accesos a Intu no. ¿Qué puede hacer un alcalde de Siero por resolverlo?

-Ahora mismo poco podemos hacer, por ejemplo, en el caso de Bobes salvo ponerle una vela a la Santina. Si todos los partidos políticos quisieran y tuvieran como objetivo que fuese una realidad, estoy convencido de que lo sería en breve. Ahora, cuando los partidos políticos encuentran en Bobes un mecanismo perfecto para criticar y desgastar al Gobierno regional y esa es su prioridad, Bobes no se va a desarrollar. Porque si mañana Bobes se desarrollase se entendería como un éxito del Gobierno y la oposición perdería un elemento de crítica. Ese es un gran problema. Si todos reconociesen que es importante para Asturias y que Asturias es más importante que cada fuerza política de modo individual, sería diferente. Queda mucho mejor ir a sacarse una foto en los terrenos y denunciar el abandono y decir que esas son las políticas del PSOE. Pero ahora pierde Siero y Asturias, aunque no estemos para muchos lujos.

-Si tiene algo más que decir en el caso de Paredes y los accesos a Intu. Al menos, puede darle el impulso de salida.

- Y eso es lo que estoy haciendo. ¿Cuál es el reto para nosotros? Al margen de que todo el entorno comercial siga funcionando, porque nos genera mucho dinero para poder hacer saneamientos y otras cosas, existe una gran bolsa de suelo que se puede desarrollar y que necesita unos accesos. Sin accesos no se permitirá su desarrollo. Hay un millón de metros cuadrados que es el mejor suelo de Asturias. Sin unos enlaces garantizados, el ministerio no permitirá aprobar actuaciones. Al margen de que a Intu le venga bien o le venga mal, a Siero le viene bien. Si mañana Central Lechera quisiera hacer una inversión de 100 millones que generase un tránsito de camiones, quizá no nos la autorizasen por los accesos.

-¿La última opción es que Siero haga el diseño y se lo presente al propio ministerio?

-Nosotros hemos quedado con técnicos de Intu en buscar una posible solución, atendiendo a las recomendaciones y sugerencias que nos ha hecho el Ministerio de Fomento, de por dónde entendían ellos que podía ir. Después de tenerlo dibujado, volveremos para ver si encaja. A partir de ahí, ponerse a redactar un proyecto definitivo y ponerse a tramitarlo, algo que será largo y tedioso. Llevamos 17 años sin que nunca haya habido encima de la mesa un proyecto aceptado por Fomento. Sí que ha habido muchas críticas de todos contra todos pero nunca un proyecto. 

-Cambiado totalmente de tercio, la operación Enredadera en Siero y las críticas contra el jefe de la Policía Local de algún sindicato. ¿Ha perdido la confianza en el responsable de la Policía? ¿Por qué Siero ha decidido personarse?

-Si tuviésemos cualquier duda hubiésemos ido al juzgado. Tengo una confianza total en el jefe de la Policía.  Es la misma que antes de que saliese el caso Enredadera. Si no la tuviese, hubiese tomado medidas. Tampoco podemos caer en el error de volver a caer en la subjetividad. Si una empresa tuvo, supuestamente, una actuación ilícita en un ayuntamiento no la inhabilita para participar en concursos públicos en otra parte. La ley determina cuándo una empresa no puede concurrir, no la opinión de un grupo político o los recortes de prensa. Entonces sí que sería una ilegalidad. Si mañana a una empresa se le abre una investigación por una licitación no sé dónde, no implica nada. Es más, si alguna de esas empresas se presenta en Siero, nadie puede evitarlo. Solo la ley puede marcar motivos de exclusión. No se puede caer en ese error. No es que el alcalde ni ningún concejal quieren o no que se presente. Hay una ley que cumplir. Las licitaciones son abiertas. No escogemos a ninguna empresa. Los requisitos los marcan los pliegos. Me gustará más o menos pero yo no puedo decir que como una empresa está siendo investigada en Oviedo no quiero que se presente en Siero. Hay que ser más riguroso. Detrás de las empresas también hay trabajadores. Por suerte, ninguna de ellas tenía contrato en Siero. Pero si lo hubiera hecho…   

-Quedan unos meses para las elecciones y ya ha anunciado que repetirá como candidato del PSOE en Siero. Hace dos años juraba que estaría solo una legislatura, que el cargo era muy exigente y desgastaba demasiado. ¿Qué ha cambiado?

- Sigo opinando lo mismo pero en este caso no le he hecho mucho caso a mi cabeza. Me veo todavía con mucha ilusión, con ganas de hacer cosas para las que no hemos tenido tiempo y, sobre todo, porque creo que si lo dejase ahora me arrepentiría. Porque quizá sería la posición más cómoda. Me costó y tuve que sacar la calculadora para saber en qué perdía y en qué ganaba, en sueldo, hobbies, saluda, familia,… Ahora si no gano, no estaré cuatro años en la oposición.    

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