Llamazares acusa a FADE de convertirse en «un agitador más de la derecha antipolítica»
ASTURIAS
El portavoz de IU lamenta que la patronal asturiana legitime con sus encuentros con Vox «a los representantes de la extrema derecha»
10 dic 2018 . Actualizado a las 17:25 h.El portavoz de Izquierda Unida en el parlamento asturiano acusó a la patronal asturiana de haber roto «con su papel de neutralidad política y de interlocutor social independiente» después de defender su encuentro con Vox y tras su reacción a las críticas de la coalición, que canceló una cita con FADE en protesta por haber celebrado esa reunión que calificó de «la cálida recepción» a «los representantes de la extrema derecha asturiana».
El presidente de la patronal asturiana, Belarmino Feito justificó su encuentro con Vox y atacó las críticas de IU que calificó de «chantaje» a la par que sugirió en un comunicado que la coalición mantiene asociaciones políticas «con partidos que mantienen estrechas vinculaciones con formaciones y personas que atacan y subvierten abiertamente el orden constitucional».
Llamazares señaló que con la nueva dirección de FADE, con Belarmino Feito al frente, la asociación de empresarios se ha convertido «en un agitador más de la derecha antipolítica y así lo hace ver en sus veinte propuestas de demagogia fiscal y en su respuesta a la legitima decisión de IU de no reunirse con ellos, tildándolos de aliados de los contrarios a la Constitución». A lo que añadió que «nos gustaría haber visto a sus actuales dirigentes igual de activos por la democracia en el final del franquismo y en la Transición». Además Llamazares se refirió a las críticas de FADE al acuerdo presupuestario cerrado entre PSOE, IU y Podemos, señalando que «son los únicos empresarios que prefieren una prorroga a un presupuesto. Cuanto peor mejor.»
El portavoz de IU concluyó señalando que sentía «tristeza y rechazo» por el hecho de que «una parte de la derecha social y política se pretende rearmar ideológicamente legitimando posiciones reaccionarias e inconstitucionales en torno al neoliberalismo económico y el tradicionalismo nacionalcatólico. Estamos democráticamente en contra».