El difícil cálculo del peso de la ludopatía en Asturias

Los diferentes criterios de diagnóstico de la adicción hacen más complejo establecer el número de personas que padecen este trastorno


Redacción

«Mira, mira, mira; entra, entra, entra; apuesta, apuesta, apuesta» es el reiterativo lema de una empresa de juego online que se anuncia de forma masiva en televisión. La repetición, tanto del lema como del anuncio, puede llegar a provocar problemas y graves a quienes no se toman la apuesta como un capricho ocasional sino como una verdadera adicción de la que es muy difícil escapar. ¿Cuántas personas padecen este trastorno en Asturias? No es nada sencillo de calcular, la propia administración del Principado reconoce que las cifras que le constan, y que le llegan a través de distintos cauces, son probablemente inferiores a las que existen en realidad.

Ese número ha sido objeto de preocupación de una pregunta parlamentaria planteada por el diputado de Podemos Asturies Andrés Fernández Vilanova. En su respuesta, la Consejería de Presidencia destaca que por los datos recibidos a través de los Servicios de Salud Mental y también las distintas organizaciones que ayudan a las personas que padecen ludopatía, en Asturias se registran alrededor de un centenar de casos al año. Con todo añade que «esta cifra está probablemente infravalorada» ya se trata de un problema complejo de diagnosticar, por una lado porque que existen diversos criterios para hacerlo, y también porque muchas personas que sufren ludopatía no lo manifiestan nunca. La respuesta de la Consejería también detalla que entre los años 2014 y 2015 se refieron 215 casos nuevos de  jugadores con problemas; aunque de advierte otra vez que ese número está «muy probablemente por debajo del problema real».

Las diferencias de diagnóstico se deben a que hay distintos criterios, así para la OMS deben constar tres o más periodos de juego durante un tiempo de al menos un año, también una continuidad de estos episodios «a pesar del malestar emocional y la interferencia con el funcionamiento personal en la vida diaria», junto a ello la incapacidad para controlar la urgencia por jugar «combinado con una incapacidad de parar» y la preocupación por el juego o las circunstancias que lo rodean.

Por otra parte, el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés) añade además la «necesidad de jugar cantidades crecientes», la «inquietud o irritabilidad» cuando hay que interrumpir el juego, el uso del juego como «vía de escape de los problemas» y el engaño reiterado a la familia para ocultar la implicación en el juego así como las peticiones de apoyo económico.

Respecto a las variaciones de esta adicción en los últimos años, el Principado señala que no hay estudios concretos aunque «parece haber un aumento discreto en el número de casos registrados en los servicios de Salud Mental y algo mayor en personas que acuden a las ONG». Con todo añade que no se trata de un «aumento significativo» respecto a la estimación del centenar de casos anuales. La respuesta señala que «los patrones de adicción, sin embargo, parecen haber cambiado muy poco en los últimos años. A pesar del auge originado por la aparición del juego online, los estudios continúan señalando que los jóvenes utilizan en primer lugar el juego presencial , aunque aumenta el porcentaje de juego online sencillamente por la aparición de esta disponibilidad que antes no existía y la primera causa de adicción continúan siendo las máquinas de tipo B» (esto es, las conocidas como tragaperras).

En el registro de Interior de Asturias constan un casino, seis bingos, 22 salas de juego y seis salas de apuestas. Todos ellos están distribuidos principalmente en el área central: en Gijón un casino, tres bingos, dos locales de apuestas y ocho salones; en Oviedo, dos bingos, dos locales de apuestas y seis salones de juego. En Avilés, un bingo y dos salones de juego; en Llanes, un local de apuestas; en Mieres, un salón de juego; en La Felguera, dos salones de juego, en Siero, dos salones de juego y en Corvera, una sala de apuestas.

El pasado mes de diciembre, las cifras del Consejo del Juego, cuyo borrador presentó también la Consejería de Presidencia, revelaban que 647 residentes en Asturias estaban inscritos el pasado año de forma voluntaria en un registro para que se les impida el acceso a establecimientos de juegos y apuestas, un 14,7 por ciento más que en 2016.

Comentarios

El difícil cálculo del peso de la ludopatía en Asturias