Asturias se despide del temporal pero mantiene la alerta

La región trata de sacudirse unas riadas que han dejado cuatro muertos y centenares de incidencias

Aspecto que presenta una pasarela peatonal sobre el río Aller a causa del temporal de lluvias registrado en los últimos días en Asturias
Aspecto que presenta una pasarela peatonal sobre el río Aller a causa del temporal de lluvias registrado en los últimos días en Asturias

Lo peor del temporal todavía no ha pasado. Sí han cesado las lluvias y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha desactivado las alertas. Pero los efectos de las riadas todavía suponen un auténtico obstáculo para los asturianos. El Principado trata de sacudirse unas inundaciones que han provocado cuatro muertas y un interminable número de argayos, cortes de carreteras y suspensiones de servicios de transporte. Tanto es así que el Gobierno regional mantiene activo el Plan de Inundaciones del Principado (Planipa) un día más y ha vuelto a convocar a todos sus integrantes a las nueve de la mañana del viernes. Preocupa especialmente la situación del río Nalón, con la presa de Tanes llena a rebosar y con las exclusas abiertas por primera vez desde 2010. También, el Sella, aunque en este caso su cauce comienza a volver a su volumen habitual. Así lo ha explicado el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, que ha presidido todas las sesiones de trabajo y que se ha pateado la región para ver de primera mano los daños causados.

La jornada del jueves llovió con menos intensidad que en la del miércoles pero las cantidades acumuladas fueron tan importante que los incidentes se multiplicaron. Las imágenes muestra la dimensión de lo ocurrido. Vías de Feve en el aire porque el talud fue arrastrado por la corriente, argayos que enguyen carreteras, vecinos cercados por el agua, el hospital del Oriente, en Arriondas, desalojado; los puertos erosionados por el fuerte oleaje. Y lo peor un salgo negro de fallecidos: cuatro muertos en menos de 24 horas.

Jesús Menéndez desapareció ya a última hora del jueves pero su cuerpo no fue localizado por una patrulla de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil hasta la mañana del viernes. Su cuerpo estaba a la ribera del río Porciles. Tenía 41 años y se encontraba en paro. Había salido a ver cómo se encontraban unos terrenos. De madrugada perdía la vida Francisco Díaz, de 42 años, trabajador del parque eólico Curiscao. Sus compañeros dieron la voz de alarma cuando comprobaron que no había regresado. Encontraron su coche accidentado fuera de una pista forestal, en una noche en la que hasta la niebla había hecho acto de presencia. A Florentino Rodríguez, de 62 años, literalmente el asfalto se esfumó bajo sus pies. Se bajaba del coche de un vecino, en Lloreo, cuando un argayo arrancó con la carretera. Los otros dos que viajaban en el vehículo resultaron heridos. El cuarto ha sido Miguel González, de 70 años, en Mieres. Cayó por un desnivel de 50 metros después de que otros deslizamiento se tragase la carretera por la que circulaba.

Los consejeros, tanto Guillermo Martínez como el de Infraestructuras, Fernando Lastra, han recomendado que se sigan extremando las precauciones al volante, «porque la situación es mala y es impredecible». Los conductores se pueden encontrar con embolsamientos de agua o con argayos en muchos puntos de la red viaria regional pero también en la nacional. A última hora del jueves, permanecía cortada la Nacional 634 en varios puntos entre Arriondas y Ribadesella. Lo mismo sucedía con la AS-17, a la altura de los túneles de Riaño, una de las salidas naturales de la cuenca del Nalón; o la N-621 en Peñamellera Baja. A última hora, la web del 112 Asturias refería un total de 20 cortes, además de una riestra de incidentes. El propio Guillermo Martínez señala justo al término del comité del Planipa que todavía 20 actuaciones en marcha que se consideraban de emergencia. Luego tocará el turno de pensar en las reparaciones. En una visita a Cabañaquinta, en Aller, Fernando Lastra haexpresado su preocupación por los daños causados a viviendas, así como a la red ferroviaria y ha asegurado que el Principado va a ser muy exigente con los plazos acordados para la mejora de la red de cercanías.

Sólo el Nalón, el Narcea y el Sella tienen todavía algunos tramos en los máximos niveles de alerta, aunque la Confederación Hidrográfica del Cantábrico marca en su web que el volumen de agua en los tres cauces también está bajando. En concreto, el Narcea tenía el nivel rojo a última hora de la tarde en Quinzanas, donde el agua había llegado a pasar por encima del puente. También se encontraba en la misma situación el Nalón en Palomar y Grullos. En el caso del Sella, la alerta se concentra en Cangas de Onís. El resto del mapa del Sistema Automático de Información ha ido rebajando su colorido y ha pasado ha estado de prealerta o incluso a nivel verde. El problema en el caso de la cuenca del Nalón, fundamentalmente, es que los pantanos están a rebosar. Además la nieve caída antes del temporal de lluvia se ha estado fundiendo en las últimas horas con las precipitaciones, de ahí, que la situación aún sea crítica.

Llover ya no llueve con la intensidad de los dos últimos días y los afectados tratan de volver a la normalidad. Uno de ellos es el hospital del Oriente, en Arriondas, que ha permanecido cerrado. El Principado ya ha ordenado su apertura progresiva, lo que supone el regreso de los pacientes que habían sido trasladados y la apertura de las consultas. Guillermo Martínez espera que en las próximas horas el centro sanitario «recupere la normalidad». La situación en la que se encuentran los ríos Sella y Piloña en Arriondas permite ser optimista.

Los pasajeros de las cercanías ferroviarias todavía tienen que consultar el estado de las líneas. Adif ha comenzado a reabrir algunas rutas, como la de Oviedo a Infiesto o de Gijón con El Berrón pero otras siguen totalmente inutilizadas. Una de las imágenes más compartidas por los medios y los usuarios de las redes sociales son las de las vías de ancho métrico totalmente al aire en las cercanías de Cabañaquinta. Las riadas han arrastrado la trinchera que las sostenía. Los daños en la propia infraestructura son muy elevadas. 

Incluso Iberdrola tuvo que acticar el plan de autoprotección de la central térmica de Lada, ante la crecida del río Nalón. La central se encontraba parada desde el miércoles y el jueves, alrededor de las nueve y media de la mañana, se declaró temporalmente indisponible, con lo que se procedió a evacuar al personal. La riada había hundido de una pasarela interna de la planta que cruzaba sobre el río.

Hay concejos como Pravia que ya han adelantado que van a solicitar que se declare al concejo zona catastrófica. Otros muchos lo barajan. Guillermo Martínez cree que esa fase todavía no ha llegado. La alerta por inundaciones continúa activada y ha afirmado que aún es el momento de atender las emergencias. Luego llegará la hora de evaluar los daños y de decidir si es necesario reclamar ayudas. «Siempre lo hemos hecho así», recordado el responsable de Presidencia y portavoz del Ejecutivo regional.

Los colegios también esperan poder recuperar la normalidad. Veinte centros permanecían cerrados por las inundaciones, al menos, el jueves. El consejero de Educación, Genaro Alonso, ha apuntado que las cuencas mineras del Caudal y del Nalón han sido las zonas más afectadas. No solo ha habido que cerrar centros, tampoco se han podido completar algunas rutas de transporte escolar. Los concejos más afectados han sido San Martín del Rey Aurelio, Langreo y Laviana, además de Parres, en la comarca oriental.

En Oviedo, por ejemplo, la Policía Local y los Bomberos han cerrado el polígono de Olloniego y el acceso a la Industria Química del Nalón, en Trubia, debido a las inundaciones registradas. Además, de forma preventiva, se han suspendido las clases en el Instituto de Trubia. En el polígono de Olloniego, muchas naves han sufrido fuertes inundaciones.

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