Reyes Maroto: «Alcoa tiene la obligación de devolver a Galicia y a Asturias todo lo que le han dado»

F. Fernández LA VOZ

ASTURIAS

MARCOS MÍGUEZ

La ministra de Industria tuvo que mover muchos hilos hasta conseguir que la empresa diese su brazo a torcer y frenase los cierres

10 feb 2019 . Actualizado a las 09:51 h.

Reyes Maroto (Medina del Campo, 1973) mantiene la sonrisa afable. Nadie diría que lleva dos días corriendo España de una ciudad para otra... Pocas horas después de sentarse ante los representantes de la plantilla de Alcoa en A Coruña, explica cómo piensa salvar esa fábrica y la de Avilés.

-No querrá decir nombres, pero ¿quiénes son las empresas que están interesadas en Alcoa? ¿Cuántas son? ¿De dónde?

-Más que cuántas ofertas, lo importante es que las hay, y que hay dos plantas que se pueden vender. Algo que hasta hace poco no era así. El consejero delegado de Alcoa les dijo a los trabajadores que el 2018 era un buen año, que apostaba por las tres plantas que tenían en España... Y hoy vemos que no era así, porque la multinacional quiso cerrar dos de ellas. Pero hemos conseguido ganar tiempo, que los trabajadores sigan en sus puestos... No va a haber ningún despido hasta el 30 de junio, y ese es el tiempo que nos hemos dado para buscar posibles inversores. Ahora mismo la lista está muy abierta, seguimos recibiendo ofertas. Hemos constituido una comisión seguimiento, con un comité aquí, en Galicia, y otro en Asturias, para que se pueda trabajar más cerca de las plantas. En cada una de ellas vamos a tener un interlocutor de Alcoa, para hacer una valoración económica y evaluar la mejor oferta. Hay un plazo, actitud por parte de inversores de poder comprar las dos plantas...

-Las dos...

-Tenemos inversores para cada una de ellas, puede ser que vendamos las dos o por separado. Ambas comparten modelo de negocio, y también una falta de inversión importante, pero es verdad que la calidad de la materia prima, del aluminio primario, en la de A Coruña es mejor, pero comparten características similares. Y yo creo que, en un mercado en el que hay demanda, con voluntad y ganas de reflotar esas fábricas, seguramente se pueda encontrar un buen inversor. Lo importante es que estamos buscando una solución definitiva. Hoy tenemos una puerta abierta. El Gobierno ha puesto encima de la mesa algunos de los instrumentos a los que nos comprometimos. No somos sospechosos de quedarnos al margen de esta crisis, sino que desde el primer momento hemos trabajado en su solución. La voluntad es ganar esta partida y conseguir que efectivamente las dos plantas sigan productivas y se mantenga el mayor número de puestos de trabajo posible.