El Consejo de Gobierno da paso al convenio entre Principado y cinco ayuntamientos para el desarrollo del Área Metropolita con una conferencia como órgano de debate
13 feb 2019 . Actualizado a las 13:34 h.La futura Área Metropolitana Central de Asturias ha dado este miércoles un nuevo paso con la aprobación por el Consejo de Gobierno del convenio con cinco ayuntamientos para iniciar su desarrollo institucional, un acuerdo al que el Ejecutivo espera ir sumando paulatinamente nuevos concejos, incluido Oviedo.
El convenio, cuya firma entre el Gobierno asturiano y los ayuntamientos de Gijón, Avilés, Siero, Mieres y Langreo se formalizará en las próximas semanas, plantea la creación de una conferencia metropolitana como órgano de debate y decisión.
De dicha conferencia formarán parte el Gobierno de Asturias, los cinco ayuntamientos que han aprobado el convenio, la Administración General del Estado y una representación de los municipios de oriente y occidente a través de la Federación Asturiana de Concejos (FACC).
Además, recoge el compromiso de constituir un comité técnico y un consejo estratégico como ámbitos de asesoramiento y participación de los agentes sociales públicos y privados, tales como organizaciones empresariales, sindicales y colegios profesionales.
«No hay estructuras institucionales rígidas ni nuevas, no estamos creando una nueva corporación sino diseñando un mecanismo nuevo de cooperación de carácter horizontal, abierto a la participación y que evita duplicidades administrativas», ha señalado en rueda de prensa el consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra.
En dicho órgano, ha subrayado, el Principado «es uno más» y será esa Conferencia Metropolitana la que determine el modelo de incorporación de nuevos municipios, un proceso en el «no debería haber dificultades» para ir sumando a los concejos que voluntariamente aprueben el convenio en sus respectivos plenos.
El área central de Asturias, tal y como está definida en las subdirectrices de ordenación del territorio del Principado, no determina unos límites concretos para esa zona, pero «hay un ámbito geográfico bastante objetivo» para definirla, ha apuntado Lastra.
Así, ha subrayado, Oviedo, que rechazó integrarse por la oposición de PP y Somos, tendrá tiempo para «recapacitar» y adoptar ese acuerdo «cuando lo considere conveniente» dado que no se excluye a ninguno de los en torno a veinte concejos que forman parte de un área cuyo ámbito se define por sus infraestructuras y sus relaciones más que por unos límites geográficos determinados.
En este sentido, ha augurado que no se aplicará «un punto de vista restrictivo» a la incorporación de más municipios y ha recordado que algo similar se produjo cuando dieron sus primeros pasos consorcios como Cadasa y Cogersa, que fueron ampliando su ámbito de actuación para gestionar el agua y los residuos.
Respecto a la ausencia de Oviedo, Lastra ha hecho suya la frase de la entonces alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, en el frustrado intento de reforma estatutaria cuando se abordó la inclusión del asunto de la capitalidad y advirtió: «Oviedo es la capital de Asturias y Gijón una ciudad de capital importancia».
También ha lamentado que al debate sobre el diseño de la futura Área Metropolitana se hayan sumado «supuestos expertos que vienen de la mano de Podemos» y que, a juicio, «ni han mirado» el trabajo que se ha hecho y que, con sus opiniones, demuestran saber «menos que el propio (Ignacio) Del Páramo», concejal de Urbanismo de Oviedo.
Para el portavoz del Gobierno, Guillermo Martínez, la futura Área Metropolitana es «una apuesta de futuro» que será favorable para Asturias «y para cada uno de sus ayuntamientos» y que avanza «en la buena dirección» con un diseño inicial que apuesta «por la superación de localismos y la lealtad entre administraciones».
A juicio del Ejecutivo, el impulso de políticas que regulen, orienten y ordenen el crecimiento de la metrópoli de aproximadamente 800.000 habitantes que se conformaría en el centro de Asturias impulsaría el dinamismo económico y la capacidad de crecimiento.
Asimismo, permitirá, según el Gobierno, fomentar la productividad en sectores claves como los servicios intensivos en conocimientos, los comerciales o la industria avanzada y constituye también una fórmula interesante para revertir la pérdida de la población; según recogió la agencia EFE.