Cáncer infantil, esperanza de vida

La tasa de superviviencia en los niños tratados en el HUCA ya roza el 80%

El HUCA en Oviedo
El HUCA en Oviedo

Oviedo

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) trata anualmente una treintena de tumores infantiles en la unidad de Oncohematología Pediátrica y la tasa de supervivencia relativa en los casos de cáncer infantil que atiende se situó en 2018 en el 78%, tres puntos por encima del año anterior, según ha informado la Consejería de Sanidad.

El Principado ha difundido los datos oficiales con motivo del Día Mundial contra el Cáncer Infantil, que se celebra con el objetivo de concienciar sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan los niños y adolescentes afectados por la enfermedad y sus familias. Los cálculos se realizan a los cinco años del diagnóstico y el porcentaje de supervivencia oscila entre el 75 y el 90%, una cifra más elevada que en la edad adulta y similar a la media del Sistema Nacional de Salud y a la de los países próximos.

Por tipos, las leucemias, los linfomas y otras patologías hematológicas representan más de un tercio de los casos, seguidas por los tumores cerebrales, los que afectan al sistema nervioso, los renales y los óseos. El área de Hematología ha practicado, en la última década, más de medio centenar de trasplantes de médula ósea en niños y adolescentes, con unos índices de curación muy elevados.

Cada año, en Asturias se diagnostican tumores hematológicos malignos en 80 ó 90 personas de todas las edades, que se someten después a un trasplante de médula y, de ellas, entre 5 y 8 son niños. La Unidad de Oncohematología Pediátrica realiza todos los tipos de trasplante, un servicio que sólo ofrecen una treintena de los aproximadamente 80 centros españoles que los practican.

La unidad está integrada en el área de Pediatría, trabaja coordinadamente con el resto de especialidades pediátricas y departamentos del hospital y asume el tratamiento de los tumores infantiles de toda la comunidad. El abordaje de esta patología en el Principado se plantea desde el inicio con una atención integral al niño y su entorno, con personal médico y de enfermería especializado que garantiza una asistencia integral.

En el caso de los cánceres hematológicos, entre los que destaca la leucemia aguda linfoblástica (LAL), el pico más elevado de incidencia se sitúa entre los 2 y los 5 años, aunque puede afectar a pacientes de todas las edades y, una vez diagnosticada, se controla con tratamientos de quimioterapia de hasta dos años de duración.

Posteriormente, los casos más agresivos se someten a un trasplante, para lo que se utiliza la médula ósea sana de un familiar o de un donante altruista que puede llegar a ser internacional. Durante los ingresos sucesivos de estos pacientes, que suelen prolongarse entre dos semanas y dos meses, los menores y sus familias reciben apoyo psicológico y psicosocial y tienen también seguimiento docente.

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