El último astillero de ribera de Asturias pervive en la ría ribadense

DANIEL GAYOSO / j.a. CASTROPOL / LA VOZ

ASTURIAS

DANIEL GAYOSO

Ya solo queda un carpintero, Martín González, de los Pachos, en el Esquilo (Castropol)

18 mar 2019 . Actualizado a las 08:36 h.

La llegada de la fibra ha puesto el punto y final a gran parte de los astilleros de madera que se encargaban de fabricar botes y lanchas para recreo o pesca. En A Mariña, Francisco Fra está al frente en San Cibrao (Cervo) de una carpintería de ribera con más de dos siglos de antigüedad. Él es la séptima generación de artesanos que atienden este ya casi exclusivo negocio. Mientras, al otro lado del Eo, en Asturias, poco a poco han ido desapareciendo todos los astilleros de ribera. De hecho, en toda la costa del Principado ya solo queda uno, en la ría ribadense. Se encuentra situado en la ensenada de la Linera, en el Esquilo (Castropol), con las gradas de Gondán donde se hacen los barcos de hierro a un lado, y al otro (más lejos, junto al muelle de Vegadeo) el otro astillero de Gondán, el de embarcaciones de fibra, que marcha viento en popa.

Ocho años en solitario

Astilleros Pacho es la ultima de las carpinterías de ribera en Asturias. Se trata de un negocio con ochenta años de antigüedad, tiempo en el que ha ido pasando de generación a generación y que, tras jubilarse los «Pachos», regenta Martín González. Es el hijo de uno de ellos. Lleva cerca de ocho años ejerciendo en solitario el oficio de carpintero de ribera, algo que le aporta, dice, una enorme felicidad. Martín González es el último carpintero de ribera de Asturias.

«Este trabajo tiene que gustarte, porque hay que dedicarle muchas horas y esfuerzo. A mi me encanta, por eso me siento bien en ello», explica Martín González.