Asturias, paraíso verde y blanco

El Principado cuenta con dos estaciones de esquí, Fuentes de Invierno y Pajares, que se han convertido en un reclamo para los amantes de los deportes de invierno

Estación de esquí Valgrande-Pajares
Estación de esquí Valgrande-Pajares

Redacción

Si se tuviera que definir a Asturias con un color, ese sería sin dudas el verde. El verde de sus prados, de las laderas de sus montes, de una tierra que se asocia con naturaleza y vida de campo... Una piel verde que atrae a un gran número de turistas, cautivados por el incomparable marco con el que cuenta la región. Una tez que, en invierno, cubre con un manto blanco que, a pesar de tapar la piel característica de Asturias, no disminuye el atractivo de esta. Es más: la nieve que llegan a acumular las montañas del Principado conquista a miles de aficionados a los deportes de invierno, que acuden a Valgrande-Pajares y Fuentes de Invierno, las dos estaciones insignia de la región.

La estación de Pajares 

El concejo de Lena acoge la estación de esquí Valgrande-Pajares, la más antigua de la cordillera Cantábrica y la tercera más antigua de España. Localizada en un punto inmejorable, se halla perfectamente accesible desde los principales núcleos urbanos del Principado. Oviedo y León se encuentran a apenas 60 kilómetros de ella, por los 75 de Gijón y los 90 de Avilés. Unas distancias muy asequibles para los amantes de la nieve de estas localidades. La estación cuenta, gracias a su remodelación, con una cartera amplia de servicios y un terreno esquiable ampliado. Los aficionados a los deportes de invierno pueden practicar las modalidades de esquí alpino, esquí de fondo y snowboard, y cuenta con un sistema de cañones de nieve artificial. Además, cuenta con dos albergues, uno propiedad de la Universidad de Oviedo, y el antiguo Parador Nacional, emplazado en lo alto del puerto de Pajares, se encuentra en reconstrucción.

Su extensión abarca más de 22 kilómetros esquiables a los que se puede acceder a través de cuatro telesquís y cinco telesillas. Su capacidad puede albergar a 7.000 viajeros por hora y en sus dominios se puede disfrutar del snow y de la competición. Una verdadera pista de calidad para los aficionados a los deportes invernales. Al margen, la estación se mantiene activa también durante otras épocas del año, ya que busca afianzarse como paraíso del Trail Running y el ciclismo.

Si se planea una escapada a la estación, es importante tener en cuenta que las facilidades de Valgrande-Pajares permiten pasar unos días en la zona, ya que cuenta con 150 plazas de alojamiento, en las modalidades de hotel y albergue. Si no dispone de material puede alquilarlo allí mismo o dejar a los más pequeños al cuidado de la guardería infantil. Los servicios complementarios son amplios. Si lo que quiere es aprender, puede optar por un curso en la escuela de esquí.

La moderna Fuentes

La estación de esquí alpino Fuentes de Invierno se despliega en Aller, en un concejo que ha visto en estas instalaciones un alivio a la crisis que sufría por la reconversión de la actividad minera. La estación se encuentra a 1.500 metros sobre el nivel de mar, en la vertiente asturiana del puerto de San Isidro. Cuenta con tres zonas diferenciadas: la base que se encuentra a 1.500 metros, la zona media, llamada Llana'l Fitu, a 1.700 metros, y la alta, cercana a los 2.000 metros. Pese a que todavía no cuenta con sistemas de nieve artificial, el complejo prevé su instalación, una vez solucionado los problemas de déficit energético. Este complejo fue escenario, en 2008, del final de una etapa de la Vuelta Ciclista a España, que ganó Alberto Contador

En sus dominios se encuentran un total de 8,7 kilómetros esquiables que se distribuyen en 3 pistas verdes, 3 azules, 6 rojas y 3 negras. Para acceder a cada una de ellas, la estación tiene instalados 5 remontes: un telesilla cuatriplaza desembragable, dos telesillas cuatriplazas de pinza fija, un telesquí y una cinta transportadora, con una capacidad total de transporte de 8.200 viajeros cada hora. Gracias a esa buena base, Fuentes de Invierno es capaz de acoger a 2.800 esquiadores cada jornada, lo que permite el disfrute del deporte en condiciones excelentes.

Al igual que Pajares, la estación cuenta con todo el material disponible para que aquel que no tenga el material deportivo adecuado, pueda alquilarlo sin problemas, aparcamiento y un servicio de enfermería por si ocurre algún percance. Los diferentes precios y abonos se pueden consultar en su web oficial. Además, cuenta con una escuela de esquí.

Dos instalaciones para los amantes de los deportes de invierno que completan una oferta de ocio muy diversa en la región. El verde ya no es el único color que luce Asturias, que ocasionalmente disfruta de un manto blanco que sienta muy bien a la comunidad. 

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