Viaja al pasado en un tren minero

El Ecomuseo del Valle Samuño permite conocer un legado patrimonial casi inigualable

Ecomuseo Minero Valle de Samuño.Castillete
Castillete Turismo de Asturias

Redacción

Gracias al Ecomuseo minero de Samuño, es posible disfrutar de un legado patrimonial que refleja de forma maestra una actividad que vertebró como ninguna otra las cuencas mineras. La reconversión de estas instalaciones en lo que es hoy tuvo lugar en 2013, gracias a un proyecto de 6,5 millones de euros que dio una segunda oportunidad a estas instalaciones como equipamiento turístico. La visita es una experiencia única que hace que el asistente pueda viajar al pasado mediante un tren minero, empleado antaño para transporte de carbón.

La puerta al recorrido se abre en la Estación del Candavíu, que marca el comienzo del viejo camino del carbón, utilizado para el traslado este mineral desde las minas de montaña del alto Samuño hasta el valle del Nalón, concretamente a La Nueva. Una grabación ayuda a los participantes a no perderse en todo lo que incluye este trayecto, ya que explica todo lo que van a encontrar en el mismo. La ruta discurre a la vera del río Samuño y hace una parada en el Pozo Samuño, que perteneció a Carbones Asturianos, sociedad que se fundó en 1890 y se integraría a posteriori en Hunosa.

El tren minero continúa el recorrido, y se introduce durante más de un kilómetro en el Socavón Emilia, cuyo pasado como mina de montaña se remonta al siglo XIX. Durante el trayecto se reproducen de forma exacta las condiciones que se encontraban los mineros en su día a día, favoreciendo una experiencia inmersiva para los viajeros. El olor, la temperatura ambiente y el sonido que se reproduce en el trayecto permite a los asistentes conocer de manera inmejorable la realidad de la minería asturiana. Incluso los propios vagones mantienen el mismo aspecto que tenían cuando se empleaban en los tiempos del carbón.

El espectacular final de trayecto

El Pozo San Luis marca el fin de la ruta subterránea, que culmina en la primera planta de este yacimiento, a 32 metros bajo tierra. El ascenso a la superficie mediante el ascensor, igual que los que utilizaban los trabajadores de la mina, no cierra esta visita inmersiva: las instalaciones del propio pozo guardan en sus paredes recuerdos e historias de los mineros que día a día luchaban contra los peligros que guardaban estos yacimientos. El Pozo San Luis fue declarado Bien de Interés Cultural por la calidad de sus construcciones, por su historia, antigüedad, peculiaridad y estado de conservación. La parada en este complejo viene acompañada de una explicación del guía que encabezará el itinerario por las instalaciones de uno de los conjuntos mineros mejor conservados y valorados de la región. Entre lo que se puede encontrar en el complejo se halla El Chigre del Ecomuseo, que ofrece los productos típicos de la zona a imagen de las cantinas mineras. Por otra parte, se puede contemplar, entre otras cosas, una bocamina de 1892, situada en la propia plaza del pozo, la casa de máquinas y diversos edificios de 1947 y la única casa de aseo de planta circular de Asturias.

El marco incomparable del Valle de Samuño alberga La Nueva, que se erige como culmen del trayecto. El entorno que abriga estas instalaciones mineras cobija un pueblo alumbrado por las generaciones de trabajadores que se asentaron alrededor del Pozo de San Luis: un complejo gobernado por un imponente castillete que sobresale por encima del resto de las instalaciones. La mina quedó abandonada tras el cierre de la actividad minera en la misma, pero gracias al proyecto que en 2013 recuperó para fines turísticos este complejo permitió que la zona pudiese resurgir y revitalizarse.

Pautas y recomendaciones para esta actividad

La reserva de plazas es clave antes de llegar al lugar de donde parte el tren, ya que si no hay suficientes plazas disponibles, el acceso al Ecomuseo puede aplazarse de forma notable. Por otra parte, se debe presentar el justificante de reserva ya sea en el móvil o en formato físico (papel). Las reservas para grupos se deben realizar por teléfono llamando al 984082215, o enviando un correo electrónico a info@ecomuseominero.es, y no es posible la reserva online para la modalidad grupal. La reserva individual se puede realizar llamando al mismo teléfono o bien a través de la página web. Los horarios también se pueden consultar aquí.

Los precios para grupo son de 8 euros en el caso de los adultos y de cuatro euros en el caso de los escolares. Los grupos pueden realizar la visita en los horarios generales, según disponibilidad o en los horarios reservados para ellos. Para los visitantes individuales, se debe presentar en la estación 15 minutos antes de la salida del tren, y la reserva se perderá 10 minutos antes del comienzo del recorrido. Los precios de la entrada en taquilla son de 10 euros para los adultos, cuatro para los niños y cinco euros la reducida (pensionista, discapacitado o desempleado).

El acceso a la estación de El Cadavíu, de donde parte el tren minero, se puede realizar en coche, autobús o autocaravana, ya que las instalaciones disponen de dos aparcamientos con plazas suficientes. El edificio que alberga este inicio del trayecto contiene diversos paneles y audiovisuales que permiten conocer los entresijos del recorrido y los lugares que se visitarán durante el mismo. Además, acoge una exposición fotográfica sobre imágenes antiguas de minería, así como una exhibición de herramientas y equipamiento minero que da una idea de los ropajes y útiles que empleaban los trabajadores del carbón.

Un plan ideal para pasar el día en familia, ya que la actividad puede alargarse según lo estimen los visitantes. Existe también la posibilidad de volver a pie al comienzo de la ruta ferroviaria, gracias a una pista asfaltada de dos kilómetros que comunica el Pozo San Luis con la estación de El Cadavíu. Una ruta sencilla para cualquier persona, ya que no cuenta con ningún tipo de desvío o pendiente. Viajar al corazón de la minería asturiana es posible gracias al Ecomuseo de Samuño y a esta ruta ferroviaria.

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