¿Hay espacio para un acuerdo PP-Ciudadanos en Asturias?

Los naranjas se distancian de las posibilidades de un acuerdo con Vox. Ignacio Prendes ve a la derecha asturiana «cainita» e incapaz de gobernar el Principado

Teresa Mallada, Mercedes Fernández, Ignacio Prendes y Juan Vázquez
Teresa Mallada, Mercedes Fernández, Ignacio Prendes y Juan Vázquez

En el ámbito nacional los líderes de los dos principales partidos del centro derecha, Pablo Casado en el PP y Albert Rivera en Ciudadanos, mantienen una relación a caballo entre la necesidad de entendimiento y la competencia que no acaba de cuajar. A medida que se acerca el inicio de la campaña de las elecciones generales y acuciados por las encuestas ambos dirigentes se han lanzado propuestas de colaboración que se han rechazado mutuamente mientras mantienen el denominador común de un rechazo tajante al presidente socialista Pedro Sánchez. Casado (que llegó a pedir a Vox que no se presentara en las «circunscripciones pequeñas» para no disgregar el voto conservador) propuso primero a los naranjas que compartieran alianza para sumar en el Senado pero se topó con una negativa. Días después sería Rivera quien reclamó expresamente al PP que formaran juntos «un gobierno de coalición» contra Sánchez pero el popular respondió que era «demasiado tarde» y, con cierta ironía, consideró después que Rivera sería un «excelente ministro de Exteriores» en su gobierno. En los sondeos que se han publicado en las últimas semanas, la suma de escaños conservadores no reúne los apoyos suficientes para formar una alternativa de gobierno y además debe incluir necesariamente a Vox, como ocurrió en Andalucía, y aunque para el PP no supone ningún problema sí se trata de un pacto que presenta problemas de imagen para Ciudadanos.

Si Rivera zanjó semanas atrás que el veto a cualquier acuerdo con Sánchez era inquebrantable, lo cierto es que los naranjas dejaron la puerta abierta a que en los territorios de las comunidades autónomas la aritmética de los acuerda jugara con más variables. Y eso algo que debe tenerse en cuenta en Asturias donde las singularidades de ambas formaciones pueden hacer varias sus estrategias respecto a las que las direcciones de los partidos marquen a nivel estatal. Para encabezar la lista a la presidencia del Principado, los naranjas apostaron por un independiente, el exrector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez, que en varias ocasiones se definió como socialdemócrata y que en el entrevista concedida a La Voz de Asturias marcó distancias entre los postulados del Ejecutivo central y la Federación Socialista Asturiana de Adrián Barbón. Vazquez se mostró además convencido de que los naranjas podrían obtener un resultado en Asturias lo suficientemente amplio para quedar en primer lugar frente a otras fuerzas de su espectro.

Pero fue el candidato naranja a en las elecciones generales quien marcó más distancias con los populares en Asturias. Ignacio Prendes, que repite como cabeza de lista en los comicios al Congreso, señaló en declaraciones concedidas a la agencia Europa Press que ve al PP incapaz de gobernar el Principado ante la «pulsión autodestructiva de la derecha asturiana». Al respecto de las varias de la polémicas abiertas en el seno del PP asturiano -tras la bicefalia impuesta por Génova con la apuesta por Teresa Mallada en detrimento de Mercedes Fernández, la imputación de la primera y la destitución del secretario general del partido Luis Venta por su presunto envío de un anónimo con amenazas- Prendes apuntó que «si ni siquiera entre ellos son capaces de ponerse de acuerdo y de ofrecer una imagen de unidad, malamente están en disposición de gobernar Asturias».

Prendes, que fue vicepresidente de la mesa del Congreso en la última legislatura, calificó de «cainita» el modelo de relaciones de la derecha asturiana y recordó que no pudieron ponerse de acuerdo en el momento en que la escisión de Foro, liderada por Francisco Álvarez-Cascos logró una precaria mayoría de escaños en 2011. «Tuvieron la capacidad de gobernar Asturias y la malograron; pusieron por delante sus cainitas batallas personales antes que los intereses de Asturias». En todo caso, y dado que PP y Foro acudirán de nuevo en coalición a los comicios generales, el dirigente naranja les afeó que fruto de esa alianza en la pasada se tratara de rediseñar el modelo de vías de la Variente de Pajares provocando nuevos retrasos en su apertura. Así alertó de que hay «riesgo cierto» para la Variante por el pacto electoral PP-Foro, ante el temor de que Pablo Casado se pueda «plegar» a los «caprichos» de Francisco Álvarez-Cascos sobre el ancho internacional.

«Hay que finalizar las grandes infraestructuras y olvidarnos de los debates estériles, ombliguistas y que solo satisfacen a determinadas personas que han hecho de ellos casi una razón de ser en política. Eso ya sucedió y no nos gustaría que volviera a pasar», señaló Prendes quien en todo caso tuvo también palabras muy duras contra el gobierno de Pedro Sánchez en particular contra su política industrial y el impacto que tendrá en el Principado y señaló que el candidato asturiano Adrián Barbón le presta su «complicidad». 

A lo largo de la última legislatura autonómica, las relaciones entre PP y Ciudadanos han oscilado, en muchas ocasiones marcadas por la situación política nacional y también han variado en función de la situación de los municipios. En el parlamento asturiano, Ciudadanos apoyó junto al PP, los presupuestos del gobierno socialista en el ecuador del mandato a cambio de una rebaja en el impuesto de sucesiones (que aumentó la exención de 150.000 a 300.000 euros en la tasa la tasa a las herencias) y en el momento político en el que le presidente asturiano, Javier Fernández, dirigía la gestora del partido socialista. Fue cuando el PSOE facilitó la segunda investidura de Rajoy con su abstención y ambos partidos compartieron fundamentalmente medidas de rebajas fiscales en el ámbito asturiano. Con todo, la victoria de Pedro Sánchez en las primarias y sobre todo la moción de censura que desalojó al PP del Ejecutivo central rompió todos los puentes en Madrid entre Sánchez y Rivera.

En Oviedo, PP y Ciudadanos han mantenido una relación cordial enfrentados desde la oposición la triparto de PSOE, Somos e Izquierda Unida mientras que, en Gijón, también han compartido ambos grupos un frente común contra la Renta Social. Un acuerdo endeble, en todo caso y que dependerá del entendimiento entre los candidatos. Desde Ciudadanos se han marcado distancias de forma pública con la posibilidad de incluir a Vox en futuros pactos que no resultan problemáticos con el PP.

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