Dos años sin Andreas: la paciente con meningitis que murió atada a una cama del HUCA

La Voz

ASTURIAS

PACO RODRÍGUEZ

La familia de la joven, que pasó cuatro días ingresada en Psiquiatría, confía en que el proceso penal en el que está inmersa confirme que fue un caso de mala praxis ocurrido en abril de 2017

19 abr 2019 . Actualizado a las 12:43 h.

Han pasado dos años desde que la pesadilla dio comienza y Aitana Fernández todavía no puede descansar. Quiere que se haga justicia con su hermana, quiere que los médicos den todas las explicaciones ante un tribunal y asuman la responsabilidad por la muerte de una joven de 26 años, sana hasta el 19 de abril de 2017, que pasó cuatro días atada a una cama de la unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario Central de asturias (HUCA) y que falleció de una parada cardiaca de la que el personal no se dio cuenta hasta media hora más tarde porque no estaba monitorizada. Andreas Fernández tenía 26 años y una meningitis linfocitaria sumada a una miocarditis que no fue diagnosticada pero que su autopsia sacó a la luz. Su hermana Aitana Fernández mantiene abierta la batalla judicial contra siete médicos. El caso se cerró por la vía administrativa pero, con todas las consecuencias, se ha enganchado a un proceso penal. Su nueva abogada, Alejandra Gutiérrez, consiguió reabrir el caso en febrero de 2018. El proceso está en fase de instrucción, a la espera de que se emita el informe forense final.

Esta joven sostiene que Andreas tendría que haber ingresado en la UCI del HUCA y no en la unidad de Psiquiatría, pero una cadena de errores terminó de la peor forma posible. «Fuimos varias veces a Urgencias porque ella tenía amigdalitis aguda y porque empezó a oír ruidos en su cabeza. Cuando vieron en los antecedentes familiares que mi madre tiene esquizofrenia, dieron por hecho que Andreas también tenía una patología mental. En realidad se estaba muriendo por una meningitis, que era la que causaba los ruidos que escuchaba. No hicieron nada para salvar su vida y por eso he denunciado a siete médicos por la vía penal, acusados de homicidio por imprudencia profesional grave», relata en una declaraciones al periódico El País.

Los hechos

Aitana estaba de viaje, fuera de Oviedo, aquel mes de abril de 2017, cuando su hermana comenzó a sentirse mal. Le escribió unos whatsapp en la que se lo comentaba, Acudió a su centro de salud donde le diagnosticaron una amigdalitis aguda y le prescribieron antibióticos. Pero no surtieron efecto. Así que a la vuelta de Adriana decidieron ir a Urgencias del hospital. Era la madrugada de un martes, 18 de abril. Los informes médicos que ha recopilado y en los que confía para que la verdad salga a la luz cuentan que tenía esa amigdalitis y fiebre y el análisis de sangre revela que había valores por encima de lo normal de la proteína C reactiva, de los leucocitos y de los neutrófilos.