«Tenemos que recuperar a la gente de izquierdas que hace cuatro años votó a Podemos»

ASTURIAS

La candidata de IU al Principado, Ángela Vallina, insiste en aclarar cuál es el mensaje que le otorga una voz propia dentro de la izquierda

21 may 2019 . Actualizado a las 12:55 h.

Ángela Vallina es todavía un poco alcaldesa. Su paso por la Eurocámara no le ha dejado ni un hilo de la rigidez que parece transmitir Bruselas. No solo es porque se confiesa municipalista sino porque ha conservado ese gusto por el trato directo con la gente, con los ciudadanos. Cuenta que estos años en Europa le han aportado una visión más completa de las posibilidades de Asturias y que no ha sido ese retiro para viejas glorias que parecen considerar otros partidos. No teme ocupar el puesto de Gaspar Llamazares, al que todavía considera su compañero. Lo que espera es repetir sus buenos resultados y consolidar los votos de IU en Asturias, que siempre han estado por encima del resto de país. Su reto es que se escuche su voz dentro del coro de la izquierda.  

-Ha pasado de la vida municipal a la política Europea y ahora regresa a casa con la política autonómica. ¿Son etapas muy diferentes?

-La diferencia con la Eurocámara es tremenda, aquello es otro mundo. Estás en uno de los centros de poder del mundo y es la política a otro nivel. Pero también esto es más cercano como fue la Alcaldía. Yo sigo siendo muy municipalista.  Me encanta. Me parece lo más guapo de la política. Pero la Eurocámara te aporta una visión que ahora es útil para Asturias y para ver muchas cosas desde otra perspectiva y para ver que aquí muchas veces estamos encerrados dando vueltas a la misma cosa y no somos conscientes. Tanto que se habla de la globalización, apliquémoslo por el lado bueno. Pero te encuentras que es al revés y que Asturias perdió el tren por no hacer los deberes y no ha traído cosas que habría podido desde la Unión. Me encanta dar este salto, al margen de estar en casa, trabajar un poco más por lo nuestro y con la gente. Y eso que yo en el Europarlamento estaba en la comisión de peticiones y la había escogido precisamente porque me parecía que era la manera de tener los pies en el suelo y no en las moquetas o en la lejanía, porque tratas con la gente y conoces sus problemas, les visitas.