«Como Presidenta y ciudadana entendería que nuestra primera infancia es la más importante para el futuro»

Henar García

ASTURIAS

Henar García
Henar García

Henar García es presidenta de la Asociación de Escuelas Infantiles Públicas de Asturias (Aeipa 0-3), y estas serían sus prioridades

20 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Si yo fuera Presidenta del Principado de Asturias, lo primero que haría sería regir mis actuaciones y las de mi equipo de gobierno basándome en dos principios: el artículo 27 de la Constitución Española, donde dice que «todos tienen derecho a la educación» y el principio VII de la Declaración de los derechos del niño, donde habla del «interés superior del niño como principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación».

Extendería la red de escuelas para que hubiese una plaza pública para cada niño y cada niña y haría que fuesen gratuitas para que cada criatura pudiese acceder a la escuela, independientemente de dónde viviese, de las posibilidades económicas de su familia o del tipo de jornada laboral de su/sus progenitores. Por supuesto, el dinero de la ciudadanía estaría destinado a la escuela pública, nunca a la privada. Porque estamos hablando de derecho a la educación.

Me aseguraría de que las educadoras y educadores tuviesen la mejor de las formaciones posibles y pudiesen actualizar constantemente esta formación; que tuviesen un sueldo acorde a la gran responsabilidad que conlleva su trabajo; que estuviesen en igualdad de condiciones independientemente de en qué escuela trabajasen; que se escuchara su opinión a la hora de crear nuevas escuelas, de ofertar cursos y, por supuesto, de legislar para el Primer Ciclo. Pero siempre teniendo en cuenta el interés superior del niño.

Si fuera Presidenta pondría sobre la mesa la famosa conciliación de la vida familiar y laboral. Atendiendo a ese derecho a la educación y atendiendo al interés superior del niño, en ningún caso las escuelas deberían condicionar sus horarios o sus ratios a las necesidades laborales de las familias. Como Gobierno deberíamos de ser capaces de hacer políticas que permitiesen a las familias trabajar y pasar tiempo con sus criaturas; políticas que respetasen el derecho de los niños y niñas a estar con sus familias; políticas que ampliaran las bajas de maternidad y paternidad, que favoreciesen la flexibilidad horaria, el trabajo desde casa, la reducción de jornadas; políticas que concibiesen la escuela como un derecho y no como un servicio; que favoreciesen la elección de las familias de llevar a sus criaturas a escuelas de calidad porque considerasen que es lo mejor para éstas y no por una necesidad laboral. Hablaríamos de escuelas y no de guarderías porque no estaríamos guardando niños y niñas para que sus familias trabajasen, estaríamos educando a niños y niñas porque sus familias habrían optado por un modelo de educación compartida donde se entendiese a la infancia, se la respetase y se la valorase; donde se ofreciesen experiencias en las que poder desarrollar las diferentes capacidades y potencialidades; donde la diversidad fuese un valor, una posibilidad de aprendizaje, un enriquecimiento.

Hablando de la diversidad como valor añadido la escuela tendría que tener en cuenta a cada niño y cada niña. Esa es la verdadera escuela inclusiva. Cada criatura con necesidades específicas de apoyo educativo habría de poder escolarizarse en un centro público con todas las garantías de recibir la mejor educación posible. Para ello necesitamos formación para las y los profesionales que forman parte de la red; necesitamos que se incrementen los equipos de atención temprana, que puedan ir a nuestras escuelas a asesorar a los equipos educativos, a interaccionar con los niños y las niñas, a ofrecer pautas de actuación a los adultos que están con esas criaturas. Pero para ello hay que dotar de recursos y personal a esos equipos de atención temprana.

Como Presidenta y como ciudadana entendería que nuestra primera infancia es la más importante para el futuro de Asturias. Porque esa infancia es la que va a ocupar en el mañana los puestos políticos, la que va a estar ejerciendo en los centros de salud, la que va a enseñar en nuestras escuelas haciéndose cargo de las nuevas generaciones, la que va a cuidar de nuestras personas mayores (que seremos nosotros y nosotras), la que va a proteger el medio ambiente…Y bajo ese entendimiento y esa gran responsabilidad sería como intentaría gobernar