«Las dos experiencias nos demuestran que la derecha asturiana no es seria»

El candidato socialista, Adrián Barbón, destaca que su partido ofrece «estabilidad» y capacidad de «influir» en el Ejecutivo central

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Entrevista a Adrián Barbón, candidato del PSOE El cabeza de lista de los socialistas responde a las preguntas de La Voz de Asturias

Adrián Barbón parte como favorito en todas las encuestas sobre los resultados de las elecciones autonómicas de este domingo. Secretario general de la FSA y cabeza de lista del partido, ha insistido en un doble lema en esta campaña, que la de su partido es la única opción que puede garantizar la «estabilidad» del Ejecutivo asturiano en la nueva legislatura y que también son la única formación con capacidad de «influir» en el Gobierno central. Más aún después de unas generales que le dieron una amplia victoria a Pedro Sánchez y con quien Barbón mantiene buenas relaciones. 

-Usted parte como favorito en todas las encuestas, y los mismo sondeos dicen que tendría varias opciones a la hora de formar alianzas, ¿tiene alguna preferencia en cuanto a pactos?

-Yo creo que hay que ser respetuoso con la gente y, lo digo como lo siento, me parece un auténtico despropósito lo que estoy viendo en otros partidos que están hablando de pactos antes de que la gente haya votado. Es que no lo había visto en mi vida. Para hablar de pactos primero tiene que saber los resultados así que yo lo tengo claro. Lo primero, yo no salgo a pactar, salgo a ganar, y luego con los resultados en la mano tendré que construir la gobernanza de Asturias. Pero por respeto a la ciudadanía asturiana, aunque sea el único candidato que me quede en esa posición, no hay que hablar de pactos sino de propuestas para que nos voten.

-Venimos de unas elecciones generales muy polarizadas en bloques ideológicos.

-Es que el debate de bloques ideológicos en las elecciones autonómicas se mantiene. Yo no tengo ninguna duda, y lo repito una y mil veces, que si PP, Ciudadanos, Foro y la extrema derecha de Vox suman 23 diputado, no tengo ninguna duda, de que van a gobernar Asturias. Otra cosa es que no los tengan, pero si los tienen que la gente no tenga ninguna duda de que van a gobernar entre ellos. Otra cuestión es quién quedará por delante entre ellos, porque aquí hay dos debates: en el resto de partidos dan por hecho que no van a ganar las elecciones pero sí que aspiran a sumar y luego asistimos a un segundo debate, que son las primarias de la derecha ¿quién queda de cabeza de la derecha de entre esos cuatro partidos?

-La cuestión de la reforma energética y su impacto en la industria será crucial en el nuevo mandato. Usted presume de que tendrá influencia en el Gobierno central, pero sus adversarios dicen que se trata de «sumisión».

-A la ciudadanía hay que hablarle claro, la industria, no sólo española sino europea, está ante una disyuntiva fundamental como consecuencia de que nuestra legislación comunitaria asume el respeto ambiental la lucha contra el cambio climático mientras el resto del mundo no lo está haciendo, esto lleva a una entrada masiva de producción ajena en la Unión Europea que no respeta nuestros condicionantes ambientales, con lo cual competimos en desigualdad de costes. Ese es el gran riesgo de la industria. Luego hay otros, es verdad, la diferencia del precio de la electricidad de España respecto a países como Alemania y Francia. Nosotros decimos que durante siete años no ha habido una política industrial en España, no la ha habido durante la etapa del gobierno de Rajoy, y claro, eso se nota. Toda la normativa ambiental en el seno de la UE viene del año 2010; cuando se habla del cierre de las térmicas, es que las térmicas no las cierra del gobierno de España, es mentira, las cierra la no ejecución de obras de adaptación ambiental que exige la directiva de emisiones industriales aprobada en el año 2010.  ¿Qué necesita este país? Una política industrial. En diez meses nuestra influencia en Madrid consiguió que el asunto de Alcoa no quedara por ahí tirado, sino que el ministerio de Industria ha asumido el proceso de venta, que se vaya a elaborar un estatuto de industria electrointensiva, que me hace mucha gracia escuchar al resto de partidos darse cabezazos contra la pared con este asunto cuando resulta que ninguno de ellos votó a su favor en el Congreso, si es que nunca lo pidieron. El estatuto no salió a tiempo y hay gente que dice que es así por culpa de un informe no vinculante (de la CNMC), no. El secretario general de industria, con ese informe, se plantó en la UE e hizo lo que se llama una consulta informal y desde la UE se advirtió de que como se aprobara el estatuto con ese informe en la mano lo iban a rechazar. Lo mejor es hacer las cosas una vez bien y no hacerlas cinco mal. Gracias la influencia de la FSA conseguimos una negociación in extremis para elevar de 91 a 200 millones las compensaciones por emisiones. ¿Qué quiero decir con esto? Que donde otros ven sumisión, lo que hay realmente es influencia. Es que nosotros tenemos esa capacidad, hemos hecho algo muy importante que es que de nuevo en la agenda del Consejo de Ministros está la agenda asturiana y llevábamos mucho tiempo en que no aparecíamos así que yo lo reivindico como una fortaleza. Y lo de la estabilidad está claro, si es que el único partido que aspira a darla a Asturias en estos momentos somos nosotros, entre otras razones porque nuestra alternativa es un bloque de involución, del cuarteto de las derechas, que es, siempre digo lo mismo; si cuando eran un partido con Sergio Marqués, que en paz descanse, eran incapaces de dar estabilidad, y cuando eran dos, con Cascos e Isabel Pérez Espinos o y luego Cherines, tampoco fueron capaces ¿de qué me están hablando? Las dos experiencias nos demuestran que la derecha asturiana no es seria.

-En el debate sobre la descarbonización se ha criticado al Gobierno central por querer cerrar plazos más rápido que lo que marca la propia UE, Asturias ha sufrido muchas reconversiones desde los años 80 ¿no es una losa demasiado grande que la comunidad asuma otra así?

-La Unión Europea decidió en 2010 ir a un modelo energético bajo en carbono. Esto como punto de partida, porque escuché a una candidata decir que si ella fuera elegida presidenta las térmica no se cerraban, oiga ¿pero cómo puede decir eso, que se está riendo de los asturianos? Eso no depende de nosotros, de la presidencia del Principado porque eso es normativa comunitaria. Sobre la descarbonización siempre se dice que vamos a más ritmo pero es que se cierran las térmicas que no han ejecutado el periodo de adaptación, exactamente igual que en Alemania o en Polonia. Es que en Alemania van a cerrar dos tercios de las térmicas pero allí son muchas más, en Francia no hay ese problema porque la base fundamental de la energía es nuclear. En el plan integrado de energía y clima se dice que en el año 2030 puede haber de producción térmica entre cero y 1,3 gigas, queda abierta esa posibilidad ¿de qué va a depender? Vamos a dejarlo claro, igual aquí que en el resto de Europa, de la evolución de los precios de las emisiones de CO2 y también del mercado en general. Lo que hizo este gobierno, y es verdad, es que empezó a hablar de un problema que ha estado oculto siete años, pero es que pasó lo mismo con la minería del carbón. El gobierno de Rajoy envió un documento en el 2013 de cierre de toda la minería, sin decir nada a nadie y sin pactarlo con los agentes sociales, ni con las comunidades autónomas, con nadie. Y luego lo actualizó en 2016 sin decir nada a nadie. Porque esa era la táctica de Rajoy, que los gobiernos no existen si no los hago públicos. Lo que hace este gobierno es al revés, vamos a proceso de transformación porque la UE nos obliga, y no lo hace porque sea una madrastra muy mala, es que la política general que definió en 2010 es ir a una economía cada vez más respetuosa con el medioambiente. Pero claro, nosotros decimos que eso está generando un problema, que nuestros productos industriales compiten en desigualdad de condiciones con los que están entrando de otros países y por eso insisto en que mi primera medida será buscar una acuerdo político y social para exigir primero al gobierno de España pero en segundo lugar donde se tiene que decir, que es en el seno de la UE, que haya un arancel ambiental que proteja nuestros productos porque respetan la legislación ambiental y los otros no. El mundo va a afrontar una transformación y a la gente hay que decirle la verdad, lo que no podemos ser es los paganinis de ese proceso y esos aranceles obligarían al resto a tener que hacer su propia adaptación.  Y desde luego Asturias ha pasado muchas reconversiones, es cierto, pero algo haríamos bien cuando la industria representa casi el 21% del PIB de la comunidad y en picos de empleo llega a fases cercanas a los 60.000 trabajadores y además un empleo de bastante calidad. Algo bien haría Asturias, y lo que tenemos que seguir haciendo es bien las transformaciones y abrirnos a nuevas realidades. El otro día anunciaba el Ministerio algo que me parece interesante, que las adjudicaciones de las fuentes renovables prioricen a los territorios en transición ¿por qué Asturias va a renunciar a seguir produciendo fuentes de energía? Yo quiero que sigamos haciéndolo.

-Lo cierto es que alrededor del 70% de la energía que se produce en Asturias es de origen térmica, ¿qué alternativa de suministro tendrá la industria, bastará con las renovables?

-A mí la medida que platea el gobierno de España para la adjudicación extra de renovables a territorios en transición es algo que hay que analizar y si gobierno lo haré porque es una entrada que tiene que ser masiva en los próximos años de renovables y aquí tenemos una forma producción interesante que es la biomasa. Hay vías. Hoy Asturias es productora de energía y yo quiero que lo siga siendo, y no olvidemos que van a continuar dos térmicas como Aboño y Soto de Ribera porque hicieron las obras. Yo no engaño a nadie y no puedo prometer que no se van a cerrar Soto de la Barca y Lada porque eso no depende del presidente del Principado, qué más quisiera, lo que sí voy a exigir es que no se vayan de rositas las empresas propietarias que son Iberdrola y Naturgy, que si disfrutaron de los beneficios de producir en el territorio tienen una obligación de compensar con inversiones que generen actividad económica, por ejemplo, ligada a nuevas fuentes de energía. Y por eso necesitamos influencia en Madrid porque va a ser mucho más fácil para que el ministerio se lo exija.

-Asturias sufrió mucho en los años de la crisis y no se ha recuperado al ritmo de otros territorios, ¿qué reformas económicas cree necesarias para engancharse a esa recuperación?

-Si tuviéramos una fórmula mágica ya se habría aplicado, nos olvidamos de que en 2017 Asturias fue la comunidad que más creció, y las previsiones para 2019 son de bastante convergencia. Habrá que ajustar y chequear qué está pasando pero es verdad que el dinamismo económico de Asturias cuesta mucho por nuestra propia estructura económica, por todas las transiciones que venimos abordando y por el peso que determinado sectores tienen en la economía. Pero eso es una estrategia muy a largo plazo, el problema de la política muchas veces es que tenemos el corte de las elecciones cada cuatro años y somos incapaces de hacer planteamientos a largo plazo y lo que tenemos que empezar a hacer es mirar a lo largo.

-Ha definido al estado social de Asturias como la «joya de la corona», ¿cree que está en peligro?

-Fíjate si peligra que varias ocasiones los candidatos de la derecha hablaron de la sostenibilidad del sistema porque lo que quieren decir es que no es sostenible. Es como decir que gastamos mucho en el estado social y hay gente que lo cree y por eso hablé en el cierre del debate de que hay dos opciones, querer una escuela pública de calidad o que para tener calidad en la educación haya que pagar; que haya sanidad en todas partes y sólo en los ejes urbanos. No nos engañemos, Asturias es la excepción entre comunidades, aquí tenemos escuelas con cuatro alumnos y eso no lo hay en ninguna parte. Eso es una inversión, no es un gasto, una inversión para fijar población y que esos alumnos no se marchen y eso cuesta mucho. También cuesta mucho el sistema sanitario y si se miran sólo los números nada de eso sería rentable pero seguramente será lo que nos proponga a derecha. Si gobiernan nos dirán que habrá cosas que cerrar porque no es rentable y otra parte directamente la privatizarán porque les interesa que se haga negocio. Hay que hacer una defensa numantina de nuestro estado social. En la asistencia a los mayores, en Asturias entre plazas públicas y concertadas tenemos 5.700 pero es que esto no lo tienen otras comunidades. En la educación pública, en la sanidad, Madrid es un caos, preguntemos a la gente que vive allí, lo que les han supuesto las privatizaciones, la mala calidad en los colegios, la masificación en determinados centros. El estado social es nuestra joya de la corona autonómica porque esto no es una creación de ahora, empieza con un diseño y un proyecto de comunidad autónoma que inicia Pedro de Silva y que es el espejo en el que a mí me gustaría mirarme. En las dos excepciones de la derecha, quiero recordar que el PP tenía un proyecto con el viceconsejero Álvarez Amandi que decía claramente que los hospitales comarcales ya no tienen ningún sentido, y eso está en la hemeroteca. El proyecto del PP, si hubiera continuado, era concentrar en dos o tres hospitales la sanidad para atender al millón de habitantes que somos y el resto se hubiera suprimido.

-Al final en todas las encuestas la principal preocupación de los asturianos es empleo. El gobierno central ha promovido iniciativas como la subiba del salario mínimo o el registro de horarios, ¿qué margen de actuación tiene el autonómico?

-El registro de horarios, la subida del salario mínimo, que es verdad que sigue siendo poco pero dignifica algo. Se ha dicho que con la subida de 900 euros poco menos que se iba a colapsar la economía, me doy cuenta de que mucha gente desde su atalaya juzga de una forma mísera al resto de los seres humanos. Hay que devolver el humanismo a la política. En el gobierno autonómico, sobre todo, lo que debemos crear es el espacio de crecimiento económico de hacia dónde queremos ir, por ejemplo, con dos medidas fundamentales, una chequear nuestro sistema de Formación Profesional que se tiene que adaptar a la demanda real de empleo en Asturias y también territorial, es decir, no puede ser que en concejos rurales donde hay muchos chicos y chicas jóvenes que quieren continuar con la actividad agrícola y ganadera no tengan formación profesional en la materia cerca. Y dos, hay sectores emergentes que nos dicen que no tienen trabajadores, habrá que chequear y dejar de dar unas cosas y dar otras. Pero sobre todo, la apuesta por la ciencia, el futuro de Asturias pasa por la investigación y decimos medidas concretas como concentrar todas las competencias en una consejería, ir elevando progresivamente la inversión pública hasta el 2% en términos PIB, hacer un chequeo a toda nuestra burocracia en los grupos de investigación, favorecer que se generen empresas de base tecnológica. Quiero que el gobierno de Asturias del futuro sea uno en el que los científicos se sientan representados.

-La reforma de la financiación autonómica será otro de los asuntos clave de esta legislatura, es una materia que divide incluso dentro de los propios partidos en función del territorio, ¿cuál es su posicionamiento?

-Yo asumo exactamente la misma posición del actual gobierno de Asturias, entre otras cosas porque son las mismas que defendemos desde la FSA, y que no se puede limitar al número de habitantes, hay que valorar la dispersión de la población, el envejecimiento que tiene un coste mayor en la prestación de los servicios, una serie de razones de peso que hay que poner encima de la mesa y el coste efectivo de los servicios, claro. Desde luego eso será lo que yo defienda como presidente de Asturias si los ciudadanos me votan.

-¿Se abrirá la Variante de Pajares en 2020?

-A mí las garantías que me ha dado el Ministerio de Fomento, y por las licitaciones que estamos viendo, parece que el plazo se cumple. Cuando se critica tanto que vengan ministros, que se ponen muy nerviosos algunos candidatos, tal parece que fueran independentistas que les molesta que vengan ministros del Gobierno de España; yo les digo que la diferencia con los ministros de Rajoy es que venían aquí a pasear y estos vienen a trabajar. Cada ministro que viene se va con un recado. Fomento nos está dando garantías de que estos plazos van a ser así; pero quiero recordar que uno de los motivos de ese retraso en la variante es una responsabilidad política de los partidos de derechas que están con el cambio del modelo de vías o el tipo de tráfico. Y la postura de la FSA, la del gobierno de Asturias, la de la alianza social y política para las infraestructuras es pedir tráfico mixto de mercancías y pasajeros que es lo que le interesa en Asturias y, por suerte, es lo que se va a ejecutar. Y luego hay otras cosas en las que se nos critica por hablar claro, por ejemplo por decir que quiero bonificaciones en el peaje del Huerna. Soy sincero y realista. El rescate del peaje del Huerna exige el rescate de una concesión administrativa que da beneficios, en el que se tendría que tener en cuenta el lucro cesante si se quita a la empresa y eso significa que el coste puede ascender a más de 1.500 millones de euros porque hubo un gobierno del PP que prorrogó el peaje hasta el 2050. A los que hablan del rescate les digo ¿están en condiciones de prometer eso? Yo no quiero engañar a la gente, sí pido que entre que el rescate llega o no, que lo reclamo, lleguen por lo menos bonificaciones porque claro que me parece un escándalo que la comunidad de Asturias tenga que ser siempre la perjudicada en estos temas. Además es que se han solventado algunos temas, que vienen de los siete años de sonrisas pero ninguna acción, como el Plan de Vías en Gijón o el soterramiento de Langreo que estaba paralizado por el Gobierno de España mientras que el de Asturias seguía invirtiendo aunque le habían retirado los fondos mineros. Por eso la influencia en Madrid es tan importante, es muy importante que el ministro de Fomento se te ponga al móvil cuando le llamas.

-También hay deudas pendientes en comunicaciones por mar y el aire.

-La autopista del mar hay que recuperarla, se han hecho avances con Navantia que precisamente ha recibido ayudas de la UE. Y en el aire, voy a ser muy sincero, hay que chequear lo que estamos haciendo mal. Conseguimos en Asturias tener más conexiones que nunca en la historia y muchas de ellas se han perdido como consecuencias de los concursos, de las adjudicaciones y la falta incluso de propuestas. Nosotros hemos encargado un informe para marcar una nueva hoja de ruta de hacia dónde tenemos que ir. Esa va a ser una de las principales preocupaciones en el gobierno, soy partidario de la prueba y error, hay que probar nuevas cosas.

-Ha incluido en su programa la apuesta por la oficialidad del asturiano con un modelo que calificó de «amable», pero el debate ha sido muy virulento y hay sectores de la sociedad con temores a que haya algún tipo de «imposición».

-Nosotros partimos de un hecho, el asturiano corre el riesgo de desaparecer, es un hecho objetivo, como tras 300 lenguas minoritarias en el mundo. Y ante esa realidad hay dos posibilidades o no hacemos nada o damos un paso más y tomamos nuevas medidas. La lengua es un patrimonio de nuestra historia, es nuestra herencia, la que nos dejaron los güelos y los güelos de los güelos, y vamos a hacer lo posible para que se mantenga esa riqueza cultural. Ahora bien, sabemos que hay un miedo por parte de la sociedad por qué significa eso pero es que nosotros tenemos que buscar nuestro propio modelo de oficialidad. Un modelo voluntarios, dialogado, un modelo nada imperativo sino propositivo; es decir un modelo adaptado a nuestra realidad. Yo lo que no entiendo es la actitud del PP porque da la sensación no de que tengan un problema con la oficialidad sino de que tiene un problema con el asturiano. Cuando Pablo Casado dijo aquello de los «hórreos y frixuelos» lo dijo en tono despectivo como si los hórreos o los frixuelos fueran algo malo. Los hórreos son parte de nuestro patrimonio histórico, es un patrimonio material en este caso, ¿qué pasa, que no se debe mantener? Eso obedece a una visión, casi diría de élite sobre el populacho, que nos ven como gente tosca y sin conocimientos y nuestra cultura merece todo el respeto. Mi aspiración como presidente es decirla a toda la gente que ponga en duda nuestra cultura, nuestra tradición, nuestra lengua que lo primero que tiene que hacer uno si quiere defender los intereses de las personas que representa es querer su propia tradición y su propia cultura. Es verdad que hay que buscar una fórmula que no genere esa reticencia, en el que la gente se sienta cómoda. Pero al PP le pediría que examinara su actitud ¿cómo puede ser que en Galicia el PP gallego defienda y haya sido quien llevó a cabo el tema de la oficialidad, que uno de sus consejeros venga aquí y diga que es un factor de generación de riqueza y aquí al contrario? Al final se llega a lo que decía el candidato de la extrema derecha en el debate, que no existe la llingua, que existen «bables», que son «hablas» o, como me dijo una vez una persona muy de derechas, que en realidad son «giros lingüísticos». Y entonces el problema es grave. Yo no soy filolólogo, pero los filólogos definen claramente lo que es una lengua y parece que encaja como anillo al dedo lo que es el asturiano. Otra cosa será el debate de la oficialidad, pero partamos de eso ¿hay una llingua o no? Parece que sí. ¿La hay que conservar sí o no? ¿hay algún asturiano sensato que dejaría caer el Prerrománico, que dijera que no importa que se derrumben los hórreos? Pues tenemos que hacer algo porque esto también es nuestro patrimonio, nuestro patrimonio material ¿no hay que quererlo, respetarlo y mantenerlo? Entonces ¿por qué el inmaterial no y dejar que se muera? Le diría al PP que se recicle, porque buscaron un tema para distinguirse en la campaña y lo que están haciendo es el ridículo más espantoso. No voy a permitir que la campaña gire sobre esto pero no por nada, porque me niego a darles razones al partido de derechas que carece de programa y entonces de lo único que habla es de esto.   

-En la campaña ha tomado como ejemplo en muchas ocasiones a Pedro de Silva, en la democracia reciente han sido varios los presidentes socialistas de Asturias, ¿qué destacaría de cada uno de ellos?

-Pedro de Silva es el constructor de la autonomía, el que lo inició todo, en su proyecto y el de su gobierno están la áreas sanitarias, la definición de la red educativa, la política cultural, la base y la arquitectura institucional parte de Pedro de Silva. Vigil fue el presidente que veía a largo plazo, por desgracia pasó lo que pasó, él asumió su responsabilidad y en eso es ejemplar pero tenía una visión de hacia dónde debía avanzar Asturias muy interesantes. Trevín es verdad que estuvo muy poco tiempo pero fue un presidente que tenía una visión territorial de Asturias. Posiblemente con Tini lo que marca es la ampliación de competencias, cuando Asturias da un salto de gigante a nivel competencias y es seguramente uno de los periodos de mayor inversión pública. A Javier le ha tocado la parte más difícil, de la crisis más dura que hemos tenido que vivir, pero sobre todo, si una palabra le define es la responsabilidad de asumir una comunidad que estaba paralizada por los diez meses de gobierno de Cascos y la puso nuevamente en marcha. Estabilizó la comunidad en un periodo muy complicado, creo que recordaremos a Javier por eso, por la responsabilidad de mantener el timón en el momento más difícil de la historia autonómica. Si cito tanto a Pedro de Silva es porque me doy cuenta en los actos del partido es que ese tiempo se ve con mucho cariño, con un recuerdo muy vivo, fue un tiempo de mucha ilusión y quiero recuperar ese tiempo de mucha ilusión.

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