¿Por qué gana el PSOE?

L.O

ASTURIAS

Adrián Barbón y Adriana Lastra
Adrián Barbón y Adriana Lastra Alberto Morante

Adrián Barbón amplió la mayoría socialista hasta los 20 escaños recogiendo del electorado de izquierdas y con el contexto nacional a su favor

28 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Adrián Barbón cerró el domingo con una victoria contundente, de 20 escaños, a sólo tres de la mayoría absoluta en la Junta General, que superó incluso lo que le auguraban todas las encuestas y sondeos publicados incluso aunque ya le daban como favorito. Con este resultado, Barbón mejora en seis escaños la representación del PSOE en el parlamento asturiano, que contaba con 14 en el último mandato de Javier Fernández y lo hace además en una oleada de triunfos municipales que ha devuelto a los socialistas la primacía sobre el electorado de izquierdas.

La mayoría de presidentes de Asturias han sido socialistas desde el regreso de la democracia, Barbón será el sexto jefe del ejecutivo asturiano del PSOE en una serie de mandatos sólo interrumpidos por el de Sergio Marqués (del PP con el que rompió para formar URAS) y de Francisco Álvarez Cascos, (con Foro tras romper con el PP) y que apenas duró un año. En campaña, Barbón presumía respecto al resto de candidatos de que cuando sus adversarios se acercaban a visitar concejos él ya iba por una segunda vuelta. Su liderazgo al frente de la FSA se zanjo tras asumir la candidatura autonómica y se consolidó en el último en un contexto en el que el devenir de los meses le dio vientos favorables en el ámbito nacional, primero con la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno tras la moción de censura y luego con una gran victoria en las generales.

El éxito de de Barbón pasa por ese afianzamiento del partido y una campaña en la que su estrategia ha sido la más oportuna. Supo pasar el primer debate televisivo de Asturias al que llegó en condición de favorito mostrando un perfil institucional y sin ninguna metedura de pata. En las elecciones de este mes de mayo se alzó (al 99,48% del escrutinio) con 185.422 sufragios, alrededor de 40.000 votos más de los cosechados por el PSOE en el último mandato de Javier Fernández. Parte de ellos beben sin duda del derrumbe de Podemos Asturies y de Izquierda Unida de Asturias. Los morados han perdido casi la mitad de sus votos respecto a la pasada legislatura con una estrategia de choque directo con el PSOE en los últimos cuatro años, pero también se encuentra en esa situación una IU que llegó a la víspera de la campaña agotada por la crisis interna que terminó con la marcha de Llamazares.

A las circunstancias favorables en su orilla izquierda, Barbón sumó un viento de cola de afinidad plena con la dirección socialista nacional. Compañeros y amigos en el nuevo PSOE, Adrián Barbón y Adriana Lastra (vicepresidenta del partido) pusieron a Gijón como parada señalada en los mítines del presidente Sánchez y también con visitas de miembros del gabinete de gobierno. En campaña, Barbón hizo casi un lema de su apuesta porque el PSOE no sólo era el único capaz de dar estabilidad al Principado sino también con capacidad para poner «la agenda de Asturias en la mesa del Consejo de Ministros».