El 26M deja abiertas las cicatrices de la derecha asturiana

ASTURIAS

Mercedes Fernández, Pablo Casado y Teresa Mallada
Mercedes Fernández, Pablo Casado y Teresa Mallada

Mallada niega que haya pedido una gestora en Asturias, se esperan cambios en Foro y Ciudadanos espera poder estudiar pactos

29 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Todavía quedan unas largas semanas para digerir los resultados de las elecciones autonómicas del pasado 26 de mayo, que ha dejado un nuevo reparto de escaños en el parlamento asturiano que no es plato del mismo gusto para todos. Con su contundente victoria de 20 escaños, Adrián Barbón se pudo dar algo más de prórroga a sí mismo señalando que antes de hablar de la Presidencia toca cerrar acuerdos en los ayuntamientos. Primero porque ya tienen una fecha marcada en el horizonte y segundo porque obligará a los partidos a mostrar sus primeras cartas. La derecha asturiana tiene que asimilar una mengua de representación y un espectro más dividido que nunca (entran siete partidos en la Junta) que puede derivar en cambios de profundidad en varias formaciones.

Desde el entorno de Teresa Mallada, la candidata del PP elegida por Génova se restaba valor ayer a la publicación de una información que aseguraba que había pedido la intervención con una gestora de la agrupación asturiana, controlada por la presidenta Mercedes Fernández. Estas fuentes señalaron que ambas dirigentes había coincidido tanto al comienzo de la reunión de la directiva nacional como en la comida posterior, con Pablo Casado, de los responsables regionales. También aseguraron que en ninguno de estos momentos hubo mención alguna a la situación orgánica de Asturias. Sí que hubo, según distintas afirmaciones una seria discrepancia sobre la orientación ideológica del partido con intervenciones del presidente gallego Alberto Núñez Feijoo.

Pero si en Asturias se niega un choque directo entre ambas dirigentes, sí reconocieron que Mallada y Fernández hay una visión divergente del balance de los resultados del 26M, y es una muestra de que las diferencias internas del PP lejos de atenuarse siguen muy vivas. Mallada recalca que logró «resistir» mejor que en otros territorios y que el grupo parlamentario sólo pierde un escaño en Asturias. De hecho, recalcó que el propio Pablo Casado señaló en su intervención que el Principado había sido uno de los territorios con mejores resultados respecto al conjunto del Estado.