Red Eléctrica certifica la muerte del carbón

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Antracita, un tipo de carbón con mayor poder calorífico que la hulla.
Antracita, un tipo de carbón con mayor poder calorífico que la hulla. Carlos Castro

El peso del mineral en la generación de energía en este mes de mayo es insignificante como consecuencia del precio de la tonelada de CO2 y que se vuelva a aplicar el impuesto del 7%

10 jun 2019 . Actualizado a las 14:21 h.

El carbón está pasando a ser historia en España, pero no sólo porque se hayan cerrado las minas (quedan contadas excepciones) como consecuencia de la Decisión 787 de la UE por no ser competitivas. Los datos de Red Eléctrica Española (REE) de generación eléctrica con este mineral en lo que va de año y, más aún, durante este mes de mayo, certifican la muerte del carbón, cuya contribución a la producción eléctrica ha sido insignificante en las últimas semanas. El elevado precio de los derechos de emisión de CO2 a la atmósfera y que se haya vuelto a aplicar el impuesto del 7% a cualquier generación eléctrica (el Gobierno de Pedro Sánchez lo había suspendió durante seis meses: los tres últimos de 2018 y los tres primeros de 2019) pueden ser razones de esa caída. De hecho, en lo que va de este mes, la generación térmica con carbón ha supuesto en torno al 1,8% del total del sistema, frente al gas, que se situó cerca del 20%, según datos de REE.

Las centrales están «prácticamente paradas», comentan desde sector. La previsión es que cinco de ellas cerrarán en junio de 2020, otras cinco podrían continuar a tener de las inversiones que han realizado en sus instalaciones y otras cinco más (una en Palma de Mallorca y 4 en la península) parece ser que no tienen claro que van a hacer.

No obstante, el presidente de Carbunión, Pedro Iglesia, asegura que esta situación al sector minero español «ya no le afecta porque la decisión está tomada y no hay empresas que estén produciendo carbón para las eléctricas», con la excepción aquí en Asturias del pozo San Nicolás, en Mieres, cuyo carbón se destina para la central térmica de La Pereda, propiedad de Hunosa.