La semana decisiva de Ciudadanos Asturias

ASTURIAS

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (d), y el vicepresidente del Congreso y portavoz de Ciudadanos Asturias, Ignacio Prendes (i)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (d), y el vicepresidente del Congreso y portavoz de Ciudadanos Asturias, Ignacio Prendes (i) J.L.Cereijido

Los naranjas son llave en varios ayuntamientos, especialmente en Oviedo, y tendrán que decantarse por apoyar al PP o al PSOE

08 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Como una cuenta atrás, la nueva semana empieza con la fecha del 15 de junio marcada en rojo en el calendario. El sábado se constituirán los gobiernos municipales, en algunos casos sin mucha sorpresa porque los resultados de los comicios del 28 de mayo fueron suficientes para formar mayorías; pero en otros con el suspense de que un acuerdo a dos o a tres bandas pueda terminar por otorgar el gobierno a una u otra formación. En este paisaje de negociaciones, tanto en España como en Asturias, se juega también la definición de Ciudadanos que tendrá que elegir cómo se presenta en lo que queda de legislatura, si como partido bisagra y de centro, capaz de pactar múltiples opciones; o como una formación más escorada a la derecha. Y en eso también hay singularidades en Asturias y que tendrán su repercusión en el siguiente capítulo de esta historia: los pactos a nivel autonómico en la Junta General.

Desde la dirección nacional de Ciudadanos en Madrid la indicación es que se tome al PP como «socio preferente» aunque el comité regional también ha hecho valer su intención de actuar con «pragmatismo» en función de las circunstancias territoriales. Hay toda una serie de ayuntamientos en los que los naranjas puedan ser claves y su intención es medir muchos cómo van enseñando sus cartas a medida que avanza la semana.

El gobierno de Oviedo destaca por encima de todas las negociaciones municipales en Asturias. La mayoría de papeletas (tanto de votos como de apuestas) las tiene el candidato del PP, Alfredo Canteli, al que le bastaría un acuerdo con Ignacio Cuesta para cerrar una mayoría suficiente. Se han establecido ya los primeros contactos de forma discreta y ninguna de las dos formaciones quiere lanzar las campanas al vuelo. Se trata de un pacto con muchos de sus mimbres ya entrelazados pero que no se ha culminado del todo. Cuesta, con un pasado de militancia socialista, se deja querer por lo que denominan internamente la «opción Borgen», en referencia a la serie danesa en la que con hábiles pactos la tercera fuerza se hacía con el gobierno de la nación. Pero probablemente esa opción («altamente improbable» incluso para la dirección naranja en Asturias) no pase de ser un farol, o una baza con la que sacar más partido a las negociaciones. Sería necesaria la implicación, al menos con una abstención, de un tercero en discordia: Somos Oviedo, que no parece muy dispuesto.