Los últimos naipes del derrumbe del castillo de Foro

La exalcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón
La exalcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón

El balance de unos resultados depende también de las expectativas. Las encuestas auguraban para Foro Asturias en los últimos comicios autonómicos y municipales predecían un desastre que luego no fue tal, al menos en cuanto a los escaños logrados en la Junta General. Los sondeos esperaban que fueran uno o ninguno y finalmente se alzaron con dos. Pero no fue suficiente. El partido que llegó a gobernar Asturias y su ciudad más habitada apenas unos meses después de su fundación inició la noche del 26 de mayo un derrumbe como un castillo de naipes.

El goteo comenzó con una serie de dimisiones. La primera y más señalada, la de su propia candidata a la presidencia de Asturias, y también presidenta del partido, Carmen Moriyón. La cirujana, que gobernó Gijón en dos mandatos consecutivos, ni siquiera llegó a plantearse recoger su acta de diputada (Foro logró dos escaños en la Junta General, sin posibilidad de formar grupo parlamentario en solitario) anunció apenas tres días después de los comicios su retirada e intención de volver a los quirófanos. «Los resultados obtenidos por Foro en las elecciones autonómicas se han alejado mucho de los objetivos previstos. Como cabeza de la candidatura asumo la responsabilidad política en la derrota de las urnas», señaló una emocionada Moriyón en un balance en el que el partido achacó los malos resultados a la fragmentación de la oferta al electorado de centro derecha.

No fue la única. El hombre llamado a sucederla en el sillón de la alcaldía gijonesa, Álvaro Muñiz, también renunció a su asiento en el ayuntamiento antes de que llegara a constituirse en nuevo consistorio y tras saber que sus posibilidades de gobernar eran imposibles. Con una bajada de ocho a cuatro ediles, Muñiz afirmó que quería dejar más espacio al siguiente de la lista, el gerente de Gijón Impulsa, Rubén Hidalgo; pero el propio Hidalgo siguió sus pasos para abandonar la política activa días después. Visto el mapa de concejos después de que el 15 de junio terminaran de fraguarse todas las alianzas municipales, el poder territorial de Foro había menguado considerablemente: sólo gobierna tres ayuntamientos, los de Amieva, Peñamellera Alta y Salas, aunque logró llegar a acuerdos a distintas bandas para definir los gobiernos locales de varios concejos, en ocasiones, hasta cinco, con el PSOE. 

La pérdida de representación se acompaña de una igual y sustanciosa pérdida de ingresos. Y también de relevancia parlamentaria. La nueva Junta General, que celebrará su sesión constituyente el próximo lunes, será la más fragmentada de la historia de Asturias, con siete partidos en la cámara aunque no todos tengan derecho a formar grupo. El reglamento del parlamento autonómico establece que es necesario un mínimo de tres diputados para constituirse como tal y son tres partidos los que se han quedado en la orilla por uno. Tanto Foro como Vox e IU lograron sólo dos escaños en estas elecciones y los tres deberán sentarse en el grupo mixto. Salvo que haya un acuerdo entre dos. En los últimos días se ha especulado en distintos medios sobre la posibilidad de que Vox y Foro se unieran para sumar cuatro diputados, algo que permite el reglamento de la Junta General, aunque no parece una opción con muchas posibilidades. Lo que se gana en espacio, medios, asignaciones y algo de tiempo en los debates se pierde en autonomía.

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