Oviedo

El exviceconsejero Víctor Suárez Prado ha negado que el presidente del Principado ya fallecido Vicente Álvarez Areces tuviera relación con la gestión económica y administrativa de la Fundación Niemeyer, aunque «despachaba» con frecuencia con el exdirector general del centro cultural avilesino, Natalio Grueso. La vista oral del caso Niemeyer en el que Grueso está acusado de la emisión de facturas falsas o manipuladas durante su etapa como director general, por lo que afronta once años de cárcel, se ha reanudado en la Audiencia Provincial con el testimonio del exviceconsejero de Comunicación de la Presidencia, bajo el mandato de Areces. Suárez Prado ha asegurado que era «muy frecuente» que el presidente acudiera a actos de la propia Fundación sin que existiera un despacho oficial y, como patrón de honor, iba a algunas reuniones del Patronato.

El testigo, que ejerció como director de Coordinación y Comunicación de la Consejería de Presidencia, bajo el mandato de Areces, entre 2007 y 2011, ha dicho que el proyecto del Niemeyer era clave y «prioritario» para el gobierno regional. Ha asegurado que llegó a escuchar a Grueso «quejas o reclamaciones» por tensiones financieras de Tesorería, pero ha afirmado que no le consta que Areces llevara la gestión económica del centro cultural, según afirma la agencia EFE. 

El interrogatorio de Fiscalía y acusaciones iba dirigido a ahondar en el conocimiento del testigo sobre las reuniones que Areces y Grueso mantenían, después de que éste declarara, en la primera sesión del juicio que él no se ocupaba del detalle de las facturas y todas sus decisiones eran conocidas por el Patronato y por Areces, con el que «despachaba» y era patrón de honor. Además, ha mostrado su sorpresa por el hecho de que la exesposa de Grueso, Judit Pereiro, también acusada en el juicio, no estuviera contratada en la Fundación, pese a que colaboraba en gestiones institucionales.

La prueba testifical ha continuado con el testimonio del pintor Hugo Fontela, que ha declarado que Natalio Grueso y su entonces esposa Judith Pereiro fueron a verle, en los años 2008-2009, a su estudio en Nueva York para conocer sus obras, de cara a la preparación de una exposición titulada «Niemeyer by Fontela». Según su testimonio, era una oportunidad de exponer su obra en Asturias y la Fundación corría con los gastos del transporte de las obras desde Nueva York, el montaje, las fotografías, el diseño y el texto del catálogo, mientras que los marcos los ponía él. El testigo ha reconocido que se reunió en dos ocasiones en Río de Janeiro, en Brasil, con el arquitecto Óscar Niemeyer y sólo el segundo se lo costeó él de su propio bolsillo. También ha declarado David P.R. antiguo recepcionista y mozo de equipajes del hotel Palacio de Ferrera en Avilés, quien ha manifestado que en 2005 su centro de trabajo era «el cuartel general del proyecto del Niemeyer» y pudo ver cómo las salas «se cedían» al Niemeyer, porque ni siquiera se reservaban.

Además de Natalio Grueso están acusados su exesposa Judith Pereiro, el exsecretario general, José Luis Rebollo, el exagente de viajes José María Vigil y el exjefe de Producción del Niemeyer, Marc Martí, quienes afrontan penas que oscilan entre un año y medio y ocho años de prisión. El juicio se reanudará el día 20 a las 10:00 horas, con las declaraciones, entre otros testigos, de las exconsejeras de Cultura Mercedes Álvarez y Encarnación Rodríguez Cañas.

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Un exviceconsejero niega que Areces llevara la gestión económica en el Niemeyer