Este es el incierto verano que le espera a Asturias

Meteorología ha señalado que el estío se presenta con muchas dudas sobre las precipitaciones

La playa de San Lorenzo de Gijón, con paseantes, espectadores y bañistas en pleno Sábado Santo
La playa de San Lorenzo de Gijón, con paseantes, espectadores y bañistas en pleno Sábado Santo

Redacción

Asturias afrontará un verano cálido y contará con las mismas probabilidades de que los meses de julio, agosto y septiembre sean húmedos, normales y secos en cuanto a su nivel de precipitaciones, tras dejar atrás una primavera con déficit de lluvias. El delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Ángel Gómez Peláez, ha presentado el avance de predicción para este verano y el balance climático de la primavera que ha sido cálida, soleada, con poca actividad tormentosa y con un déficit de precipitaciones de un 32 por ciento respecto a la normalidad.

«La probabilidad de tener estaciones cálidas es cada vez mayor», ha dicho y ha atribuido este fenómeno a los efectos de la crisis climática, recoge EFE.

El verano, que se iniciará mañana a las 17:54 horas, cuenta en Asturias con un 50 por ciento de probabilidades de que sea cálido, un 30 por ciento de que sea normal y un 20 por ciento de que sea frío. Para el conjunto del país, también se prevé que el verano sea más caluroso de lo normal, con valores en torno a 0,5 grados por encima de la media de referencia, tras una primavera que ha sido la sexta más seca del siglo XXI y que confirma la situación de sequía meteorológica.

A lo largo de los próximos días, la Aemet prevé precipitaciones débiles en el conjunto del Principado, salvo este sábado cuando se podrá disfrutar de «buen tiempo» con cielos con nubes y claros y temperaturas máximas que subirán hasta los 27 grados. A partir del domingo, se percibirá una ligera bajada de estos valores y lluvias «no intensas», la «tónica habitual para esta época del año», según ha apuntado Gómez. Para los primeros días del mes de julio igualmente ha pronosticado precipitaciones y valores términos «normales» para este periodo.

El delegado de la Aemet también ha hecho balance de una primavera que en Asturias ha sido cálida, seca, soleada, especialmente en los meses de marzo y mayo, algo ventosa y con poca actividad tormentosa. El déficit de precipitaciones en ese trimestre ascendió a un 32 por ciento respecto a la normalidad, porcentaje que se fijó en un 55 por ciento en el mes de marzo. Aunque con carácter general la estación ha sido cálida en el conjunto de Asturias, el oriente ha contado con un carácter térmico normal, e incluso frío, y otras partes de la región han tenido niveles muy cálidos. La mayor parte de la actividad tormentosa de la primavera, cuando se produjeron un total de 780 descargas eléctricas, se concentró en abril, dado que en marzo se produjeron 68, mientras que en mayo únicamente una.

Gómez ha destacado que durante estos meses los asturianos han podido disfrutar de un 34 por ciento más de horas de sol de lo habitual, mientras que el viento se ha hecho notar un 12 por ciento más que los valores normales. Los episodios más significativos de esta estación han sido la borrasca «Laura», que dejó a principios de marzo precipitaciones de hasta 50,2 litros por metro cuadrado en Degaña y rachas de viento de hasta 125 kilómetros por hora en la localidad de Sotres, y la ola de calor intenso en mayo procedente de África, cuando se alcanzaron temperaturas máximas de 31,9 grados en el municipio de Mieres. 

Cambio climático en Asturias: cuatro grados más en menos de tres generaciones

susana d. machargo
Playa de Salinas
Playa de Salinas

Un informe del Observatorio de la Sostenibilidad recoge la huella del calentamiento global en el país. Llama a adoptar políticas urgentes contras las emisiones

En los últimos 48 años, la temperatura media en Asturias ha subido casi dos grados. En los próximos 30 años, se incrementará algo más de dos. Esto supone que en menos de tres generaciones los termómetros sufrirán de una manera más que visible la huella del calentamiento global. Los datos son alarmantes pero están entre los más contenidos de España. Lo que le espera al área central del país es un paso más hacia la desertización. Madrid, Cuenca, Toledo o Avila registrarán aumentos superior a los tres grados antes del 2050 si no se pone freno a las emisiones de CO2. Así aparece reflejado en el último informe sobre la descarbonización publicado por el Observatorio de la Sostenibilidad. Esta investigación recoge lo sucedido desde 1970, tanto el volumen de gases invernadero generados como la evolución de las temperaturas, y realiza una proyección de lo que sucederá si no se invierte la tendencia.

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