Manuel Barros ha convertido su pasión en su nueva forma de vida después de que una caída le dejara sin movilidad su muñeca derecha. De la mano de la Fundación Once ha puesto en marcha una agencia de viajes para dar a conocer su concejo, Lena
24 jun 2019 . Actualizado a las 13:59 h.A Manuel Barros siempre le atrajo la montaña. Tanto, que cuando una caída fortuita le mantuvo de baja, fue su particular refugio. Durante un año no faltó a su cita diaria: «fue mi refugio espiritual». Aquella caída le cambió la vida. Y la operación que vino después. Tras años trabajando en un laboratorio del sector de la construcción, se vio obligado a dejarlo y tuvo que reinventarse. «De esa caída tengo una discapacidad producto de un accidente no laboral. Al principio seguí trabajando porque pensaban que se trataba solo de una inflamación de la muñeca pero, al año me tuve que operar y la operación no salió bien. Tengo la muñeca derecha sin movilidad, bloqueada». Así que en esas circunstancias tocaba cerrar una puerta y buscar alternativas.
A partir de entonces comenzó a cobrar fuerza su idea de desarrollar un proyecto relacionado con la montaña y con su zona, Lena. Y entonces, en uno de sus paseos cotidianos, la casualidad o el destino quisieron que se cruzara con un coche que iba de apoyo con un grupo de ciclistas, una empresa de fuera de Asturias que organizaba actividades en la zona. «Entonces, pensé, si lo hace gente de fuera, por qué no vamos a poder desarrollarlo aquí, que es donde tenemos todo. Acababa de ver lo que yo había pensado desarrollar». Y entonces dio el salto. En enero nacía LenaBTR, una agencia de viajes minorista. «La situación de la empresa es inmejorable. En el concejo de Lena tenemos un importante patrimonio cultural e industrial, contamos con una estación de esquí y tenemos otras dos a menos de media hora, tenemos el parque natural de Las Ubiñas -La Mesa, reserva de la Biosfera. Diseñamos paquetes turísticos a la medida del cliente, y además le damos mucha importancia al turismo en torno al ciclismo, ya que nuestro concejo posee un catálogo de puertos de montaña», explica Barros.
En septiembre, junto con el apoyo de la Fundación Once, comenzó a armarse la estructura de su proyecto que vio la luz en enero. «La Fundación nos ha dado el empujón que necesitábamos. Te lleva de la mano, te ayuda en el plan de viabilidad, ha sido crucial su ayuda». El resto es fruto de su trabajo, en el que no hay horario, ni fines de semana. Pero compensa. “Me encanta lo que hago, disfruto muchísimo. No me va a hacer rico, pero la satisfacción es inmensa”, explica a sus 46 años. «Cuenta con dos compañeros más. Hemos hecho nosotros la web, los trípticos, las redes sociales, todo… estoy aprendiendo muchísimo y eso que me llevo. Me ha cambiado la vida», confiesa orgulloso.
Pasaporte del ciclista
Durante estos meses ha viajado por diferentes ferias de turismo, para empaparse de otras experiencias y para presentar su negocio. «Hemos estado en Mallorca, en Fitur en Madrid, en Sevilla, Bilbao, Barcelona…No paramos», explica. De hecho, su agenda está que echa humo. «El proyecto tiene muy buena acogida», confiesa. En su página web se pueden encontrar paquetes turísticos para «descubrir la Cubilla durante 4 días en régimen de media pensión» o «los gigantes de la Vuelta Ciclista» que ofrece la posibilidad de ascender alguno de los puertos más importantes de la Vuelta Ciclista como la Cobertoria, el Angliru o la Cubilla…, recorrer la Vía Carisa o conocer la Rampa del Pajares y descubrir Santa Cristina de Lena, joya del prerrománico asturiano. Pero además, ya tienen todo listo para poner en marcha un nuevo proyecto: el pasaporte Btr 10rutas, 10 retos, parecido, relata Barros, al del peregrino. «Son diversas turas. Se sale con un coche de apoyo, explicamos el entorno, cronometraremos el puerto, e incluye oferta de alojamiento, de restaurantes...», detalla.
Durante los seis meses de vida de su proyecto confiesa que ha superado con creces sus expectativas. «Nuestra idea era que el primer año nos diéramos a conocer pero la verdad es que estamos teniendo muy buena acogida. A la gente le gusta lo que ofrecemos y le gusta la zona». Y no paran de idear nuevas actividades que pondrán en marcha este verano. «Lo que queremos es atraer turismo a nuestro concejo, y que la gente conozca nuestro paisaje, nuestra gastronomía, nuestra oferta hotelera y hostelera…». Y todo, fruto de aquella «caída tonta».