Juan Vázquez abandona Ciudadanos por el giro a la derecha

ASTURIAS

Albert Rivera y Juan Vázquez
Albert Rivera y Juan Vázquez C's

Su marcha se suma a las de Roldán y Nart. «No renuncio a mis convicciones de moderación y a la necesidad de cambio», ha señalado

24 jun 2019 . Actualizado a las 19:01 h.

Primero fue Toni Roldán. Después, Javier Nart. Ahora, Juan Vázquez. El exrector de la Universidad de Oviedo y número uno de Ciudadanos al Principado ha decidido poner punto y final a su efímera carrera política. No comparte el giro que Albert Rivera le ha dado a la formación naranja en los últimos meses y ha preferido dar un paso al lado. «Han cambiado orientaciones de la formación política a la que me incorporé», ha señalado en una rueda de prensa convocada de urgencia.

«No renuncio a mis convicciones de moderación y la necesidad de cambio», ha señalado Vázquez, que siempre ha dejado claro que esas son sus señas de identidad. «Tengo una concepción ilustrada de la política que prime valores sobre enredos y la capacidad sobre la mediocridad. No renuncio a eso», ha insistido. «Es evidente que no es el mismo partido del mes de diciembre. Ha cambiado en campaña y por los últimos acontecimientos», ha explicado. El exrector de la Universidad de Oviedo remarcó que tanto en Asturias como en España su concepción del papel que debe jugar Ciudadanos es el de «un partido de centro, un partido bisagra capaz de llegar a acuerdos para dar estabilidad política».

«España y Asturias requieren alianzas, pactar es de valientes y en Asturias no hay pactos posibles a la derecha, los únicos posibles son con la fuerza que ha ganado arrolladoramente las elecciones», señaló Vázquez quien, en todo caso, recalcó en todo momento su agradecimiento a quienes le habían invitado a participar en la vida pública mencionando singularmente a Ignacio Prendes. No quiso el ahora excandidato focalizar sus críticas en ningún nombre, ni tampoco en ninguna alianza concreta en el ámbito municipal, sin embargo sí señaló que él había tratado de ser coherente en todo el proceso, que siempre se definió como «socialdemócrata» y partidario de un «liberalismo progresista» necesario a su juicio para llevar a cambio las reformas para «dinamizar la economía asturiana». «Si alguno no ha tenido esa valía, ellos tendrán que hacer examen de conciencia».