Barbón ofrece un pacto a todos los partidos salvo Vox sobre cinco líneas maestras

El candidato socialista recuerda en el debate de investidura que «el bloqueo no da resultado». Invoca la necesidad de diálogo

El candidato socialista a la Presidencia del Principado, Adrián Barbón (d), y el presidente en funciones, Javier Fernández (i) tras finalizar la primera sesión del debate de investidura
El candidato socialista a la Presidencia del Principado, Adrián Barbón (d), y el presidente en funciones, Javier Fernández (i) tras finalizar la primera sesión del debate de investidura

Oviedo

Adrián Barbón ha fijado sus prioridades para los próximos cuatro años. El candidato del PSOE será el próximo presidente del Principado de Asturias, aunque todavía está por ver si lo será desde el viernes -para lo que necesita el apoyo de IU, ya comprometido, y el de Podemos, que parece complicado- o si tendrá que esperar al lunes. Durante la primera sesión del debate de investidura, Barbón ha desgranado las líneas maestras de su próximo mandato y ha comenzado su intervención con palabras de agradecimiento para IU y con un mensaje a Podemos: «El bloqueo no da resultado». También ha reiterado su intención de negociar con todos los partidos con representación en la Junta General, aunque ha hecho una excepción al vetar a Vox de forma explícita.

El candidato socialista ha dejado su impronta desde el primer momento, con Javier Fernández todavía sentado en el escaño del presidente, justo delante de él. Se ha presentado como municipalista, dialogante, cercano, directo y de Laviana. Este espíritu ha recorrido toda su intervención. Por eso, también, ha comenzado agradeciendo la «coherencia» de IU y reclamando un cambio en las relaciones con Podemos. Ha ido al grano. Está dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva pero no puede en solitario. A lo largo de poco más de una hora, ha desgranado todas sus prioridades. En unos casos, buenos propósitos. En otros, proyectos más concretos. En ocasiones, una mano tendida a la negociación. 

Las prioridades

Barbón ha propuesto a todo el arco parlamentario, excepto a Vox, «compartir cinco grandes ejes de Gobierno». El verbo no está elegido al azar. Ha insistido en que quiere compartir porque su programa «está abierto al entendimiento del primer apartado al último». Esas cinco prioridades del  próximo gobierno socialista son la creación de empleo de calidad, el impulso una industria competitiva, con la ciencia como gran aliada; el refuerzo de los servicios públicos y la consolidación su calidad, como una seña colectiva; seguir en primera línea en defensa de la igualdad y en el reconocimiento de la diversidad, sin consentir ni un solo paso atrás; y afrontar el reto demográfico, con la creación de un comisionado.

Quiere empezar «explorando la posibilidad de grandes consensos». Esa idea, machacona, ha jalonado cada uno de los apartados, el de la lucha contra la crisis industrial, la descarbonización, la igualdad, la educación, la sanidad, la oficialidad del asturiano, la inversión en innovación, la regeneración democrática, el modelo de financiación autónomica, la armonización tributaria con otras comunidades, la alianza por las infraestructuras,... Incluso ha concretado cuál será su primera medida cuando sea presidente del Principado. «Impulsaré la búsqueda de un amplio acuerdo político y social para defender un arancel ambiental que evite la desventaja de las empresas europeas, sometidas a exigencias que eluden sus principales competidores», ha señalado. 

Para Podemos, al que iban dirigidos gran parte de los mensajes, la intervención ha sido demasiado general, hasta poco concreta, en palabras de su portavoz, Lorena Gil. La formación morada esperaba una concreción más de proyecto de presupuesto autonómico que de discurso de investidura. Esperaba un guiño a las propuestas que han estado intercambiando en esta última semana, a contrarreloj para el pleno. Gil no lo ha encontrado. Barbón puede ser investido en segunda ronda sin sus votos pero también podría serlo en la primera, mañana viernes, si se llega a un acuerdo que ahora mismo parece complicado.

Tarea para cuatro años de gobierno

En esa hora de intervención, Barbón se ha puesto tarea para cuatro años de gobierno. Se ha referido a todos esos asuntos que marcarán la agenda política de la región durante los próximos cuatro años y que va desde la creación de cargos, a la aprobación de leyes pendientes, protocolos y planes de choque.

Así, por ejemplo ha ratificado su intención de crear una Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad, de aumentar al 2% del PIB la inversión en I+D+I y de aprobar una Ley de Ciencia. Hay dos medidas con respecto al empleo que considera urgentes: elaborar dos planes de choque, uno dirigido a los jóvenes y otro para las mujeres. Casi al mismo nivel está la potenciación de la Formación Profesional (FP) y en especial de la FP dual. La Universidad será una pieza clave.

La transición ecológica es imprescindible. No hay marcha atrás y Barbón ni se lo plantea. Por eso habla del arancel ambiental, de promover planes de transición colo calendarios claros y con medidas concretas o reclamar la autorización urgente del Estatuto de las Industrias Electrointensivas. Ya ha asumido los compromisos de la Alianza por las Infraestructuras impulsada por su predecesor y confía en que la inauguración de la Variante de Pajares sea una realidad esta legislatura. Ha asegurado que impulsará una mesa de negociación con AENA para favorecer la llegada de nuevas aerolíneas y más destinos, ha calificado de «urgente» la mejora de FEVE, desplegará una estrategia de movilidad sostenible y el Consorcio Autonómico de Transportes (CTA) modificará sus tarifas para hacerlas más atractivas. Actualizará el protocolo de episodios de contaminación y aplicará de manera exhaustiva el plan de gestión del lobo

En cuanto al modelo de financiación autonómica, Barbón ha defendido que este «debe centrarse en las necesidades de gasto y el coste efectivo de los servicios». En esta materia ha abogado además por «la armonización tributaria» para que no haya competencia entre comunidades.

Entre sus planes está potenciar el Estado de bienestar y la calidad de los servicios públicos, dos asuntos primordiales también para Podemos. Ha prometido duplicar el número de plazas en las escuelas de 0 a 3 años, llegar a todos los concejos que lo demanden y crear una red de gestión autonómica, sin concretar la fórmula. Tiene en mente reducir la tasa de interinidad docente hasta un máximo del 8%. Se ha comprometido ha adoptar las medidas necesarias para cumplir el decreto de los tiempos de espera de la sanidad y para contratar a los profesionales que sean necesarios en las especialidades que tienen gran escasez. Su objetivo es garantizar un dentistas para los niños de los 7 a los 16 años y desarrollar la Ley de Muerte Digna. Recuperará la Ley de Garantía de Derechos y Prestaciones Vitales que quedó pendiente y estudiará la fórmula para construir más pisos públicos en régimen de alquiler. Las políticas de igualdad y de conciliación inspirarán toda la acción de Gobierno. 

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