«La educación musical no debería estar solo en manos de políticos»

Aarón Zapico, clavecinista y director asturiano de referencia mundial, compartirá sus conocimientos en una lección magistral en el Museo Arqueológico de Asturias con motivo de los Cursos de Verano

El director de orquesta Aarón Zapico
El director de orquesta Aarón Zapico

Redacción

Aarón Zapico (Langreo, 1978) lleva tres cuartas partes de su vida dedicado a la música. Su formación comenzó en el Conservatorio de Oviedo, y gracias a ella se ha convertido en un clavecinista y director de orquesta de referencia mundial especializado en la interpretación de música antigua. El conjunto Forma Antiqva, formado junto a sus dos hermanos ha situado a Asturias en el mapa musical, aunque aún queda mucho por hacer. De momento impartirá una lección magistral en el marco de las actividades de los Cursos de Verano 2019 de la Escuela Internacional de Música de la Fundación Princesa de Asturias donde tendrá a la reina como testigo de sus conocimientos.

-Cada año se realiza esta lección magistral en la que han participado artistas de la talla de Luz Casal o Ara Malikian, ¿cómo se siente al impartir esta clase?

-Muy honrado y agradecido a la Fundación por haber pensado en mí. No solo por el premio que es hacer esa lección inaugural sino también porque es en mi casa, en un centro que conozco, para una Fundación con la cual tengo cierta vinculación, entonces que hayan apostado por alguien de aquí me colma de orgullo. No puedo aspirar a nada más realmente.

-Usted ya ha impartido clases en el conservatorio de Oviedo y ha dado clases magistrales alrededor del mundo, ¿en qué se diferencia esta distinción? ¿Está más nervioso ante este evento?

-No se trata de nervios, simplemente digamos que lo delicado del asunto, dónde radica la diferencia, es la lección en sí ya que la ponen como modelo para gente de todo el mundo de niveles muy altos. De alguna manera se va a tomar como una especie de modelo a seguir, como una fuente de inspiración por eso añade un poco de presión en cuanto a lo que tienes que decir y cómo lo tienes que decir para expresar todo lo que tienes dentro.

-¿Qué opina de la educación musical asturiana y española?

-Durante mucho tiempo estuve reivindicando una mejora de esta educación musical, sobre todo en el aspecto de una mayor libertad del profesorado que pudiera compatibilizar de una forma más racional y con más sentido común una posible actividad artística con la actividad docente. Hay mucho campo para mejorar y sobre todo lo que creo es que la educación musical, tanto en Asturias como en España, no debería estar solo en manos de políticos o técnicos por decirlo de alguna manera, sino que deberían rodearse de gente con experiencia, que esté en otros campos, que tenga un perfil de salir fuera, de tocar, de dirigir, etc. para que los aconseje de alguna manera. En política lo mejor que puedes hacer es delegar y consultar a la gente que realmente tiene experiencia en esto. Yo me puse al servicio de la Consejería y los conservatorios para intentar mejorar esta situación, pero no hubo suerte. Aun así no pierdo la esperanza de que en algún momento alguien le de a la tecla y funcione.

-Siempre nos estamos comparando con los países del norte de Europa, como por ejemplo Alemania, donde la educación musical es distinta y se inculca a los más pequeños a tocar un instrumento, a escuchar música clásica… ¿Qué se podría hacer para que en España se diera también esta situación?

-Esa es la clave, siempre estamos mirando más allá de los Pirineos, que si Francia, que si Alemania o Reino Unido, pero no nos preocupamos de copiar su modelo. En España siempre estamos intentando inventar la rueda, es decir, crear nuevos métodos sin que haya una tradición de saber si funcionan o no. Lo mejor es pararse a pensar, ¿qué países tienen un modelo educativo de éxito contrastado durante decenas de años? Vamos a copiarlo y a adaptarlo a nuestra situación. Por eso es importante salir fuera y ver lo que está pasando en el mundo. Al final todo está inventado, nadie va a crear de repente un modelo educativo. Lo más fácil es abrir la mente y fijarse en cómo funcionan los conservatorios en Francia o en Reino Unido que están sacando continuamente alumnos sobresalientes y orquestas sobresalientes, y ver qué nos falta a nosotros para adecuarlo a nuestro contexto.

- Está muy involucrado en la recuperación del patrimonio musical español, ¿ha caído en el olvido durante mucho tiempo?

-Yo no diría que ha caído en el olvido porque no recuerdo cuando estuvo presente realmente. Aquí en Asturias tenemos un ejemplo muy claro que es un patrimonio de una importancia trascendental en el archivo de la catedral de Oviedo. ¿Por qué no vemos eso con la misma pasión que vemos el Prerrománico, por ejemplo, es decir, el arte más tangible? No lo sé, pero creo que la música necesita un poco más de mimo, un poco más de difusión y que al final todo va a revertir en nuestra región. A veces nos preocupamos por cosas inútiles o que no tienen un impacto tan grande como podría ser rescatar el archivo de la catedral o hacer salir a la Orquesta Sinfónica del Principado o la Oviedo Filarmonía y que tocasen nuestro repertorio, creo que eso le daría mucha más identidad al Principado.

-¿Cree que es cierto eso que dicen de que es el peor tiempo para la música o es generalizar demasiado?

-No creo que sea el peor tiempo desde luego, ni que se haya consumido más música en un momento antes de la historia de la humanidad como ahora. Es increíble la cantidad de música que se escucha y a la que estamos expuestos continuamente. El problema es que de ese consumo que hacemos no todo es de calidad y no todo es beneficioso. Lo que tenemos que intentar es incentivar al consumidor a que vaya hacia la música que interesa, que desde luego no es la que tiene letras machistas ni un comportamiento abusivo del lado masculino sino simplemente aquella que es de calidad y que pueda hacernos disfrutar.

-¿Ha beneficiado la era de internet al conocimiento musical o por el contrario ha maltratado a la industria al exponerla a la piratería?

-Los nuevos dispositivos son una herramienta fundamental de nuestro tiempo y aunque pensase que son un retroceso, que no lo pienso, y aunque fuera algo que no es beneficioso, que tampoco lo pienso, esto no va a desaparecer, al contrario, cada vez van a ir a más. Las descargas son cada vez mayores, más rápidas y los móviles están más desarrollados, así que solo nos queda integrar un aprendizaje de un comportamiento correcto con un teléfono o con internet en el aula a los niños pequeños. Saber cuándo podemos sacar el móvil es importante, por ejemplo, debemos preguntarnos si podemos hacer una foto en un concierto, y si hacemos una foto qué tenemos que hacer luego, si etiquetar, no etiquetar, cuántos minutos podemos subir de un vídeo… Hay un montón de etiquetas a la hora de utilizar internet y las herramientas a nuestro alcance que, si en el caso de la música son muchas y muy variadas, en el caso de la vida normal se multiplican infinitamente. Hay que preguntarse, ¿puedo subir una foto de mis hijos? ¿Y una foto mía íntima? Estas cosas no nos las enseña nadie, siempre tenemos que aprender un poco a trompicones. Es urgente que en el sistema educativo básico haya una asignatura para enseñarnos a relacionarnos con estas nuevas tecnologías y estos nuevos dispositivos.

-¿Qué le ha enseñado su experiencia como docente? ¿Es cierto que existe ese feedback alumno-profesor donde se intercambia el aprendizaje?

-Desde luego. Yo donde más aprendo es dando clase, me encanta, siento que tengo vocación porque es algo que hago siempre con muy buen talante. El trasvase de información es valiosísimo, no solo del profesor al alumno sino del alumno al profesor. Con un poco que estén abiertos los oídos de ambas partes es maravilloso. Echo de menos el poder dar clase de una manera regular, pero digamos que el sistema este que mencionamos antes no permite esta compatibilidad de una actividad artística con la docente.

-¿Qué consejos suele darle a las nuevas generaciones que quieren dedicarse a la música?

-El consejo más importante es que estén siempre cuestionando, buscando y alerta. La educación musical suele ser muy hermética, las clases son individuales de tú a tú con tu alumno entonces tiene una parte muy bonita y muy íntima, pero por otro lado peligrosa. Y digo esto porque imagínate si caes con un profesor que no tenga los estándares de calidad necesarios puede acabar siendo un desastre. Es fundamental que el alumno se esté siempre cuestionando con sentido común y raciocinio todo aquello que le diga el docente, que esté buscando nuevos cursos, que salga y que este viendo lo que se hace en el mundo.

-¿Cuáles son sus influencias musicales?

-Mis influencias musicales son todas. Me encanta escuchar desde Rosalía hasta música del Renacimiento, quiero decir, no me cierro escuchando solo composiciones de mi periodo. Lo que también intento es que toda esta influencia de ser una persona con una edad determinada en un tiempo determinado se vuelque en ese aspecto de no cerrar fronteras, no hay un «yo soy Aarón tocando» y un «yo soy Aarón sin tocar» es un todo.

- Forma Antiqva, el conjunto que formó con sus hermanos en 1999, ¿cómo surge el idilio de los tres con la música?

-El secreto es no haber establecido un punto de llegada desde el principio como una cosa así grandilocuente de pensar: «vamos a llegar a ser profesionales y a hacer un grupo de éxito». Fue una cosa completamente orgánica y natural, nos reunimos hace veinte años la gente que nos gustaba este tipo de música para tocarla porque no había otra manera de poder hacerlo y fuimos pasando un poco por todas las etapas de creación de un grupo pasito a pasito hasta que de repente, seis o siete años después nos dimos cuenta de que estábamos viviendo de la música y de que éramos profesionales. Es interesante aprender que uno puede tener sus objetivos, pero hay que dejar que el río de la vida te lleve sin agobios.

-Vuestra formación es un referente, ¿cree que ha beneficiado a que la sociedad asturiana se abra a conocer y a involucrarse con otro tipo de música?

-Quiero creer que sí. Por ejemplo, esta conferencia de mañana está provocando que se esté hablando de Forma Antiqva, de Barbara Strozzi, de música antigua, entonces bueno, la gente que sienta curiosidad puede bucear un poco y escuchar más. Y no creo que esto vaya relacionado conmigo o con Forma Antiqva, pero todas las noticias que son culturales, que son creativas, creo que son muy interesantes, sobre todo en este tiempo en que vivimos en el que la política lo inunda absolutamente todo son un oasis. Sobre todo los últimos años con este clima de crispación y discusión continua que aburre la gente está ávida de noticias relacionadas con el arte.

Comentarios

«La educación musical no debería estar solo en manos de políticos»