La ministra anunció en Oviedo la adjudicación de 33,6 millones dentro del Plan Reindus para una docena de proyectos
06 ago 2019 . Actualizado a las 11:52 h.La ministra de Industria en funciones, Reyes Maroto, acudió a su primer encuentro con el nuevo presidente del Principado, Adrián Barbón, con la expectativa de presentar los deberes cumplidos. Por un lado con el alivio de que la crisis de Alcoa se había zanjado con la venta a Parter pero también con la advertencia de que una de las iniciativas cruciales para el sector industral asturiano, la aprobación y puesta en marcha del estatuto de las industria electrointensiva, necesita de un gobierno plenamente operativo ya que uno en funciones no puede darle luz verde. Maroto anunció además en Oviedo la adjudicación de 33,6 millones de euros para Asturias dentro del programa Plan Reindus, de ámbito nacional, y que se repartirán entre doce proyectos que acudieron a la convocatoria.
Esta docena corresponde a cuatro empresas de Gijón, dos en Oviedo, tres en Llanera, y el resto radicadas en Avilés, Mieres y Navia. Según la información facilitada por el Ministerio, por tipo de empresa «las principales beneficiarias son las pymes» y, en cuanto a los sectores, «las empresas adjudicatarias se dedican a la producción agroalimentaria, la fabricación de PVC, aluminio, acero, amortiguadores y celulosa».
Con todo, junto al mensaje insistente tanto de Maroto como de Barbón de que con el ejecutivo socialista en La Moncloa «existe de nuevo una política industrial», ambos dirigentes resaltaron que a día de hoy, la falta de un acuerdo en la investidura supone el principal obstáculo para que entre en vigor el estatuto de la industria electrointensiva, vital para el sector asturiano que ha demandado en los últimos años una solución para que el coste energético no suponga un lastre para su competititividad. En todo caso, y respecto a la posibilidad de que se logre algún tipo de acuerdo a lo largo del verano entre los socialistas y Unidos Podemos, Maroto indicó que no forma parte del equipo negociador del partido y que no podía hacer comentarios.
La ministra sí hizo mención a la relevancia para Asturias de que se desarrollen los planes de reindustrialización ligados a proyectos de descarbonización y señaló que suponen «una valorización de unos 100 millones de euros para 73 proyectos en Asturias, proyectos que son una oportunidad para zonas que necesitan el acompañamiento del Estado y para las que el anterior gobierno, entre 2011 y 2018 no hizo nada, nol valoró ninguno».
En este sentido, el presidente asturiano, Adrián Barbón señaló que la Unión Europea baraja crear un fondo de 4.000 millones para las regiones que tienen que afrontar una transición energética y apuntó que «queremos convertir a Asturias en un espacio atractivo para la inversión si se pone en marcha ese fondo» algo para lo que, añadió, se ha creado un departamento de promoción económica dentro del nuevo gabinete.
Barbón resaltó que, después de hablar con los agentes sociales, ya le había trasladado de forma oficial a la ministra su petición de que se reclame en Europa un arancel ambiental para proteger la industria y expllicó que «la coincidencia es plena y el gobiero ya ha enviado una comunicación oficial» a las instituciones europeas en este sentido.