«Me gustan más los puertos tipo la Cubilla, acompañados por varios, que los del Tour»

Eduardo Chozas, leyenda del ciclismo español, explica sus impresiones sobre las etapas asturianas y su importancia en la Vuelta a España

Eduardo Chozas
Eduardo Chozas

Redacción

Para Eduardo Chozas, madrileño considerado una leyenda del ciclismo tras haber alcanzado 26 victorias, cuatro de ellas en el Tour de Francia y tres en el Giro de Italia, hablar de Asturias es hablar de la Vuelta. El Principado es uno de los escenarios más determinantes en la competición, además de un clásico para los aficionados de este deporte por la dureza de sus etapas y la belleza de sus paisajes. Chozas conoce muy bien tramos históricos como Los Lagos y l'Angliru, por ello retransmite esta Vuelta a España 2019 como colaborador de Eurosport y disfruta, a su vez, como amante del ciclismo recordando viejos momentos y observando cómo las nuevas generaciones llegan pisando fuerte.

-Las etapas que discurren por Asturias son determinantes debido a la gran dureza del territorio, que tiene la montaña como protagonista, ¿cuál cree que será el punto más difícil o más duro?

-De las tres etapas que transcurren por el Principado, la primera que es la de Oviedo es la más suave, puede llegar a una escapada o para los sprinters si la controlan, pero luego ya la del santuario del Acebo es durísima. Es una etapa de las más decisivas por ser de altísima montaña por lo que es de las más difíciles de la carrera juntando la del día siguiente que también va a ser determinante. Yo creo que aquí va a quedar muy clara la clasificación general. Hasta ahora ha habido como un cierto empate entre los cinco primeros y visto que después de la etapa 13 ya ha empezado a haber un poco de diferencia, las asturianas, la que he mencionado y la de la Cubilla, que es un puerto muy largo muy tipo tour con esas rampas que hacen mucho daño y hay que subir antes los dos duros también, el de San Lorenzo y la Cobertoria que son puertos de mucha entidad van a marcar la diferencia. Luego ya las que quedan de montaña pueden dar alguna sorpresa o algún susto como son la Sierra de Madrid y la plataforma de Gredos, pero en el sitio en el que están colocadas la etapa 15 y 16 son el momento perfecto para desmarcarse.

-Menciona el Tour de Francia, ¿los puertos asturianos llegan a ese nivel?

-Son diferentes por la forma de correr, pero sí que es verdad que a mi me gustan más los puertos tipo la Cubilla, acompañados de varios más y creando una etapa dura porque ahí se anima todo el mundo a atacar. Cuando te metes en un Angliru los ciclistas se lo piensan mucho y atacan a última hora porque no pueden arriesgarse y tener un bajón ante una subida tan pronunciada. 

-¿Cuál es su puerto favorito asturiano? ¿Los Lagos, L'Angliru,...?

-Hombre el Angliru me gusta como aficionado, pero no para subirlo. Son de los que nunca disfrutas en bici porque con esa dureza no ves ni el paisaje. Fue uno de los pioneros en llegar a las rampas del 20%, pero reconozco que ese tipo de subidas hay que hacerlas en una vuelta con cuentagotas. Los Machucos, por ejemplo, tienen una ascensión de ese estilo y creo que es suficiente. Yo apuesto más por subidas emblemáticas, largas, que sea dura la etapa en general para que se abran diferencias y sin que haga falta puertos tan duros y de tanta rampa. Luego los que son muy largos al final se hacen trabajosos como en el Tour, al final es el desnivel acumulado en todo el día, en todo el tramo subiendo los puertos.

-¿Qué recuerdos tiene de su época profesional en Asturias?

-En la Vuelta España yo me acuerdo de una etapa que salía de aquí y subíamos Pajares para llegar a León. Fue la Vuelta que gano Hinault puede ser, la del 83. Nos escapamos un grupo de veintitantos y se puso de líder Álvaro Pino en León un poquito antes de subir Pajares. También de mi época recuerdo el Naranco y los Lagos de Enol, que eran muy duros para ese entonces porque no teníamos tanto desarrollo como ahora, no podíamos tener más de un 25 de corona y ahora están utilizando atrás hasta el 32. Hoy en día hay platos muy pequeños que les dan una posibilidad de subir por cualquier sitio y tener cadencia.

-¿Le gusta algún puerto de Asturias desconocido del ciclismo que podría incorporarse a la Vuelta?

-Hay dos tipos de etapas buscando el espectáculo. Una es la de alta montaña que una Vuelta grande debe de tener estructuradas sus subidas, en qué punto deben estar y tienen que ser contadas. De ese tipo no te diría un puerto solo, me gustan por ejemplo los Lagos de Enol, es suficientemente duro como para que marque diferencia acompañado con el Fito, con puertos de ese estilo que siempre hacen las etapas muy trabajosas y que además son clásicas y le gustan a la gente porque la repetición las hace todavía más épicas. Y luego hay otro tipo de etapas que no llegan a ser duras pero que a lo mejor con una subida estilo un Mundial de tres o cuatro kilómetros en la última zona hacen que pueda ganar cualquier tipo de ciclista, es decir, desde un escalador hasta un corredor fuerte, incluso un sprinter que pase ciertas cuestas por llamarles de alguna forma. De ese estilo también hay un montón de recorridos muy bonitos en Asturias sin tener que hacer tramos apretados con un circuito de unos 25 kilómetros en los que la gente los pueda ver un par de veces. Son tipos de etapas que a mí personalmente me gustan para el espectáculo del ciclismo. 

-¿Cuál es su favorito para las etapas de montaña? ¿Y para ganar esta Vuelta?

-Veo muy fuerte a Roglic, al líder, está muy bien. Había como un cierto empate hasta la etapa 13, pero ya se han despejado algunas dudas de que está un poquito mejor que sus rivales. Como es un especialista en la contrarreloj está confirmando que tiene un puntito más que otra gente como a lo mejor Eduardo Valverde, Nairo Quintana o Miguel Ángel López aunque la situación siempre se puede dar la vuelta en estas etapas de Asturias.

-¿Podría haber alguna sorpresa?

 -De hecho, hay recorrido para que las haya, si alguien quiere intentarlo tiene que dar todo lo que tenga para hacer caer a Roglic, así que estas dos etapas habrá que seguirlas con mucha atención. Hoy ha ganado un chaval de veinte años también esloveno que amenaza con asaltar el pódium y se le ve muy bien, él corre sin presión y está disfrutando de la Vuelta, estamos aconteciendo al surgimiento de otra de las estrellas como fue Bernal cuando ganó el Tour siendo muy joven, ahora tenemos a Pogaçar. También merece mención Evenepoel, un belga de 19 años que está ganando sumándose a esas jóvenes superestrellas mundiales.

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«Me gustan más los puertos tipo la Cubilla, acompañados por varios, que los del Tour»